Abrazando la fortaleza interior: Descubre el poder de la fragilidad

Descubre el fascinante mundo de las charlas TED con una increíble cantautora costarricense. Su arte te cautivará y provocará reflexiones. ¡No te lo pierdas!

Hola, ¿alguna vez te has encontrado con alguien de tu infancia y te sorprende que no haya cambiado en absoluto? Esas personas que siempre dijeron lo que iban a ser y resulta que realmente se convirtieron en eso. Mientras tanto, tú te das cuenta de que tu vida ha tomado un rumbo completamente diferente al que imaginabas. A mí me ha pasado, pero a pesar de las diferencias entre mis expectativas y la realidad, he aprendido a disfrutar de lo que ha salido.

Una forma en la que he logrado procesar mis pensamientos y sentimientos es a través de la música. Cada canción es como una ventana hacia esos momentos en los cuales sientes una barrera impenetrable y nada es como parecía. Todos hemos experimentado esa sensación alguna vez: puedes resignarte, dejarte llevar por la tristeza o enfrentarla para despertar.

En mi camino por expresarme a través de las canciones, también me he aventurado en el mundo de la escritura. Desde pequeña me ha gustado escribir, pero hasta ahora me he atrevido a publicar mis textos. Y aunque da un poco de miedo compartir algo tan personal con el mundo, quiero darte un vistazo a este libro mío.

Like nunca es tarde

Este libro está compuesto por cuentos cortos o poemas breves en los cuales expreso mis pensamientos y emociones. En él abordo temas como el amor, las pasiones y cómo nos relacionamos con ellos en esta era digital.

Leer también:  Cómo Crear Líderes Para El Futuro: Desaprende el miedo y descubre el activo económico de la curiosidad

Vivimos en una sociedad donde cada frase viene acompañada de su propia melodía dulce, heroica o esperanzadora, dependiendo de la situación. La imagen que se nos viene a la mente puede ser un peluche con corazones, un pájaro posado en un alambre o una silueta solitaria en un acantilado al amanecer.

Cada uno de nosotros defiende sus pasiones y opiniones a través de los “likes” y los pulgares arriba. Nos sentimos parte de algo más grande, formamos parte de grupos con intereses similares. Tomamos partido en temas tan diversos como la clonación del último rinoceronte blanco, el aborto, los diputados o las disputas entre Uber y los taxistas tradicionales.

Nos identificamos con Star Wars, Cristo o el yoga con ayahuasca. Defendemos causas como los derechos humanos, el rescate animal o el cuidado del medio ambiente. Pero también nos preocupamos por tener más seguidores en redes sociales y buscamos constantemente validar nuestras acciones mediante likes.

En esta era digital todo es efímero. Las amistades sufren porque no hay tiempo para hablar cara a cara ni para compartir anécdotas durante unas vacaciones. Ahora todo se reduce a mensajes de texto donde las respuestas deben caber en pocos caracteres.

No importa si usas Instagram o si todavía coleccionas discos compactos; lo importante es estar actualizado permanentemente y pertenecer a la corriente social dominante. Si no lo haces, te miran con lástima disimulada e incluso te juzgan por no seguir las tendencias.

La dispersión es la regla: todo importa pero nada realmente importa. Nos hemos acostumbrado a la liviandad y hemos perdido la capacidad de disfrutar de momentos auténticos sin interrupciones. ¿Recuerdas cómo era sentarse en una mesa con café y conversar sin tener que tomar una foto para validarlo?

Leer también:  El futuro del pensamiento: Descubre la importancia de perseguir tus metas y no rendirte

En medio de todo esto, hemos aprendido muchas cosas: que el jengibre es bueno para la salud, que más refugiados han muerto ahogados, que 14 estrellas de Hollywood han envejecido mal y que más líderes desquiciados han llegado al poder. Nos refugiamos en las series de Netflix como un escape.

La amistad se ha convertido en un número, las opiniones se resumen en iconos y la libertad es solo una estatua. Todo importa pero nada realmente importa. Y lo peor es que nos hemos acostumbrado a esta realidad.

Cuando el dolor se vuelve señal

Pero hay esperanza. Hay momentos en los cuales el dolor nos indica que debemos movernos, buscar un lugar donde vivir plenamente sin prisas ni distracciones innecesarias. Es entonces cuando podemos ponernos ese vestido de flores, dejar atrás rencores pasados y aceptar lo perdido.

El futuro puede ser incierto, pero eso no debe asustarnos. Siempre habrá algo por descubrir y aprender. La música seguirá siendo mi refugio mientras respiro y grito a su salud.

A través del video Tedx “Like nunca es tarde” presentado por María Pretiz, he reflexionado sobre cómo nuestra sociedad actual está obsesionada con la imagen, los likes y las opiniones rápidas. Nos hemos acostumbrado a vivir en un mundo digital donde todo importa pero nada realmente importa.

Sin embargo, he aprendido que es posible encontrar momentos de autenticidad y conexión genuina. A través de la música y la escritura, puedo procesar mis pensamientos y emociones, encontrando un lugar donde vivir plenamente sin prisas ni distracciones innecesarias.

Así que no temas enfrentar tus propias barreras y aceptar lo que ha salido en tu vida. No tengas miedo de compartir tus pasiones y opiniones con el mundo. Encontrarás personas que te apoyen y te acompañen en este viaje hacia la autenticidad.

Leer también:  Descubre cómo transformar tu vida y expandir tu consciencia

Recuerda: nunca es tarde para ser tú mismo.

Publicaciones Similares

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.