Biomímesis: la cuarta revolución industrial y la supervivencia en un mundo cambiante

¿Te imaginas cómo el desarrollo de la humanidad está ligado estrechamente al desarrollo de la tecnología? Pues Queenny nos lo muestra en su charla TED! Como ingeniera ambiental y experta en cambio climático, nos demuestra cómo la próxima revolución industrial está centrada en la vida y la supervivencia. Nos introduce al fascinante concepto de la biomímesis, que nos permitirá adaptarnos y subsistir

¡Wow! Acabo de ver un video realmente impactante en una charla TEDx. No puedo esperar para compartir contigo todas las ideas y aprendizajes que obtuve al verlo. El orador, Queenny López, nos habló sobre la cuarta revolución industrial y cómo podemos ser protagonistas de esta nueva era. Pero lo más fascinante fue su enfoque en la biomímesis o emulación de la vida como estrategia para resolver problemas utilizando la naturaleza como fuente de inspiración.

La cuarta revolución industrial

López comenzó explicando que a lo largo de la historia, hemos experimentado diferentes revoluciones industriales que han transformado profundamente a la humanidad. La primera revolución industrial cambió las sociedades agrarias y rurales a industriales y urbanas con el advenimiento de la máquina de vapor. La segunda revolución trajo consigo el motor de combustión interna y la producción en masa. Y finalmente, la tercera revolución fue impulsada por el internet y las tecnologías digitales.

Pero ahora estamos viviendo una nueva revolución: la cuarta revolución industrial o industria 4.0. Esta incluye sistemas físicos como robótica, internet de las cosas, nanotecnología y biotecnología, entre otros avances tecnológicos. Y aquí es donde López hace hincapié en nuestro papel protagónico como país megadiverso.

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La revolución de la vida

López nos invita a ser protagonistas de esta cuarta revolución industrial desde una perspectiva diferente: enfocándonos en soluciones basadas en la naturaleza y aprovechando la sabiduría de los ecosistemas para resolver problemas. Ella nos presenta ejemplos fascinantes de cómo la biomímesis ha sido utilizada con éxito en diferentes áreas.

Uno de estos ejemplos es el diseño del tren bala, que se inspiró en la forma en que el martín pescador entra al agua a alta velocidad sin perturbar su entorno. Otro ejemplo es la pintura hidrofóbica, que imita las protuberancias de la flor de loto para evitar que se acumule polvo y ahorrar millones en limpieza.

Pero más allá de estas soluciones individuales, López destaca una corriente más amplia llamada “soluciones basadas en la naturaleza”, que utiliza enfoques integrales para resolver problemas comunes utilizando los servicios que los ecosistemas proveen. Por ejemplo, los mangles pueden regular el nivel del agua y crear un ecosistema amigable para camarones, proporcionando beneficios económicos además de ambientales.

La importancia de la diversidad microbiológica

Otro aspecto clave dentro de esta revolución de la vida es la diversidad microbiológica. López nos recuerda que tenemos una compleja relación con los microorganismos y dependemos de ellos para muchas funciones vitales. Por ejemplo, ciertas bacterias nos ayudan a generar serotonina, lo cual está relacionado con nuestra felicidad.

Nos revela cifras impactantes: mientras tenemos alrededor 40 millones de células humanas en nuestros cuerpos, hay unas 30 millones de células bacterianas conviviendo con nosotros. Y esto solo representa una fracción minúscula de la diversidad microbiológica que existe en el planeta, de la cual conocemos solo el 0.001%. Imagina todo el potencial que aún está por descubrir.

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Soluciones innovadoras desde Ecuador

López también nos muestra ejemplos concretos de soluciones basadas en la naturaleza desarrolladas en Ecuador. Por ejemplo, menciona un proyecto llamado “NUNCA” que utiliza microalgas para absorber grandes cantidades de CO2 y ayudar a combatir el cambio climático. Estas microalgas son responsables de generar más del 50% del oxígeno que respiramos.

También destaca un sistema desarrollado para salvar las orquídeas, aprovechando su increíble capacidad de imitación morfológica. El problema es que muchas orquídeas están en peligro de extinción porque sus semillas no pueden germinar sin la interacción con ciertos hongos simbiontes. Pero gracias a una pequeña cápsula desarrollada por López y su colega, ahora es posible garantizar la germinación de estas semillas y reforestar bosques enteros.

La revolución de la vida: nuestro llamado a la acción

En resumen, Queenny López nos invita a ser parte activa de esta revolución industrial desde una perspectiva diferente: reconociendo nuestra interdependencia con los ecosistemas y utilizando soluciones basadas en la naturaleza para resolver problemas comunes. Debemos recordar que somos un engranaje más dentro del complejo sistema natural y tenemos mucho por aprender y descubrir.

Es hora de dejar atrás la idea de que somos la cúspide de una pirámide de especies y reconocer que somos parte integral de un sistema mucho más grande. Si nos detenemos a observar y aprender de la naturaleza, encontraremos soluciones evidentes para los desafíos que enfrentamos.

Entonces, ¿estás listo para ser parte de esta revolución? ¡Es hora de emular la vida y crear un futuro sostenible e inspirador!

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