Cambiando el Mundo: Claves para Líderes Estudiantiles

¡Descubre cómo convertirte en un líder estudiantil y cambiar el mundo con las claves reveladas por Pablo Estrella en esta increíble charla TEDx! No te pierdas mi artículo donde resumo todo lo que aprendí.

Desde que era pequeño siempre creí y siempre supe que de cierta manera podría cambiar el mundo. Esto lo escuchamos muchas veces en frases y en personajes, pero realmente ¿qué significa cambiar el mundo y cómo lo podemos lograr?

Sin darme cuenta, años más tarde estuve representando a estudiantes de medicina de todo el mundo, hablando con ministros de salud y proponiendo proyectos a nivel mundial. Pero si ahora me preguntan cómo llegué o cómo se puede cambiar el mundo sinceramente no tengo una respuesta clara y no lo sé. Sin embargo, tengo algunas recomendaciones de cómo se puede llegar a este paso.

La importancia de la representación estudiantil

Durante mi carrera de medicina, fui parte de una federación increíble llamada IFMSA (Federación Internacional de Asociaciones de Estudiantes de Medicina). Esta federación fue fundada en 1951 después de la Segunda Guerra Mundial y representa a más de 1.3 millones de estudiantes en todo el mundo.

En el verano del 2017, sin darme cuenta, fui elegido como Director Mundial de Educación Médica dentro esta federación. Mi rol consistía en representar a los estudiantes a nivel internacional, participar en asambleas y reuniones para darles voz e impulsar acciones con impacto.

Si algo he concluido es que la manera en la que se puede cambiar el mundo es mediante la representación estudiantil significativa o “meaning future moment”. Es decir, cualquier estudiante o persona joven puede involucrarse en el proceso educativo y tener acciones significativas para generar cambios positivos.

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Cómo ser un representante estudiantil

¿Pero cómo se aplica esto en cualquier carrera? Independientemente de la disciplina que estudien, se trata de desarrollar ciertas características y aptitudes como el liderazgo, el pensamiento crítico, ser profesional e innovador. Con mayor o menor medida de estas características, se puede lograr ser un representante estudiantil siguiendo unos sencillos pasos.

En primer lugar, es importante entender qué significa ser un representante estudiantil. No basta con tener un cargo o ser elegido, sino que uno debe estar seguro de que lo que está trabajando y hablando realmente representa a quienes están junto a uno. Es necesario tener claridad sobre quién puede ser un representante estudiantil y la respuesta es simple: cualquier estudiante puede serlo.

Obviamente esto dependerá mucho de las personalidades y del tiempo extra que cada uno quiera invertir en su carrera o profesión hacia la representación o liderazgo estudiantil. No importa qué características o aptitudes posean, todos pueden ir desarrollándolas para llegar a convertirse en líderes locales, nacionales e incluso mundiales.

No les diré qué deben representar porque eso cambia mucho dependiendo del área en la que se encuentren. Lo importante es que representen algo por lo cual están apasionados y realmente creen.

No hay momento ideal para ser líder

No crean que hay momentos específicos donde ustedes pueden ser líderes de la juventud. Ustedes pueden hacerlo en cualquier momento y en cualquier lugar. Los adultos, las empresas y los gobiernos quieren saber qué tiene que decir la juventud.

Por ejemplo, en los momentos de acreditación de las instituciones educativas hay una gran apertura para el cambio estudiantil. Ustedes pueden llegar con propuestas y nuevas ideas que se puedan implementar tanto a nivel local como a mayor escala.

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Lo importante es empezar desde su localidad, desde el ambiente donde ustedes son capaces de influir. Y lo más importante es cómo hacerlo.

Herramientas para ser un buen líder

Descubrí que hay ciertas herramientas y mucha literatura que habla sobre cómo ser un buen líder estudiantil en cualquier ambiente.

La primera herramienta es encontrar aliados estratégicos, ya sean profesores, autoridades, gobiernos u ONGs. Necesitamos tener un sistema de apoyo en el cual la voz estudiantil pueda ser escuchada a mayor nivel. Esto se puede lograr encontrando organizaciones o asociaciones e incluso hablando con las personas correctas dentro de nuestra propia universidad o entorno académico.

Otro aprendizaje fundamental es crear equipos y tener un buen liderazgo. Ser líder no es algo innato, sino que se va adquiriendo con la experiencia. Durante mi año como Director Mundial formé un equipo diverso compuesto por 9 personas de 9 países diferentes y 5 regiones del mundo. La diversidad fue una de nuestras mejores herramientas.

Aunque puede resultar difícil trabajar con personas que tienen distintas culturas, pensamientos y creencias, si uno está abierto a aceptar la crítica constructiva y el feedback constante se puede crecer como representante y como líder. Además, no tengan miedo de pedir ayuda cuando lo necesiten. Es importante saber que no se puede hacer todo solo.

El tercer punto es realizar actividades con evidencia. Cualquier proyecto o actividad que realicen debe estar fundamentado en bases sólidas, ya sea científicas, sociales o económicas. Por ejemplo, nosotros realizamos una encuesta mundial sobre el funcionamiento de las escuelas de medicina en todo el mundo para trabajar en educación médica. Esta encuesta nos permitió identificar las falencias y las oportunidades de mejora en la formación de los estudiantes.

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Por último, pero no menos importante, es tener pasión. Cuando uno trabaja por pasión en este tipo de actividades estudiantiles y de liderazgo, se da cuenta del tiempo y el esfuerzo que está dispuesto a invertir. Hablar con pasión también genera más credibilidad y confianza en los demás.

Pensar globalmente, actuar localmente

Una frase muy utilizada dentro de nuestra federación es “piensa globalmente, actúa localmente”. Esto significa que al pensar a nivel global adquirimos conocimientos e ideas sobre cómo resolver problemas que tal vez no sabíamos cómo enfrentar desde nuestra propia realidad local.

No importa en qué sector estén trabajando: si están enfocados en su universidad o trabajando para una organización dentro de su país. Lo importante es saber cómo adaptar estas ideas globales e implementarlas a nivel local.

No importa si están trabajando para su clase, su universidad, una organización o incluso si ya son profesionales: hay tres características fundamentales que deben llevar consigo como jóvenes líderes capaces de generar cambios positivos en el mundo.

La primera es el empoderamiento, saber cómo utilizar su entorno a favor para realizar cambios significativos. La segunda es crear equipos y ser un líder abierto a la diversidad y al feedback constante. Y por último, pero no menos importante, tener pasión por lo que hacen.

Utilizando estas tres características estoy seguro de que cualquier persona puede lograr el sueño de cambiar el mundo. Así que ¡vamos jóvenes! Nosotros realmente podemos hacerlo.

Muchas gracias.

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