Combatir el hambre: el rol crucial de los bancos de alimentos

Imagínate combatiendo el hambre con pequeñas acciones. Enrique Gómez-Junco nos muestra cómo en su charla TED. Conoce su inspiradora iniciativa y únete a la causa para acabar con la falta de alimentos en Nuevo León. Sigue leyendo y descubre cómo hacer la diferencia.

Buenas tardes, mi nombre es Enrique Gómez Junco. Soy empresario y me apasiona el emprendimiento. Soy egresado del Tec de Monterrey, pero hoy les voy a platicar de otra de mis pasiones: el hambre. Espero que después de esta breve charla, ustedes queden igual que yo, apasionados y comprometidos.

Comienzo con una pregunta: ¿alguna vez has experimentado hambre? Quizás estudiando para un examen se te fue el tiempo y sentiste ese vacío en el estómago. Imagínate ahora levantarte todos los días de tu vida sintiendo ese hambre constante. El hambre es un tema histórico, llevamos más de 2,000 años lidiando con la pobreza y la falta de alimentos. Parecería que nos hemos acostumbrado a tener este problema siempre presente.

Pero ¿qué tal si te dijera que tu cuota para resolver este problema es tan pequeña como unas papitas al mes o un par de refrescos? ¿Estarías dispuesto a hacerlo? Si todos hacemos lo mismo, podríamos solucionar esta problemática.

El impacto físico del hambre

El hambre no solo afecta nuestra conciencia social, también tiene un efecto físico en nosotros. Una foto del doctor Monckeberg ha dado la vuelta al mundo: muestra a dos niños menores de un año en una habitación cerrada con una lámpara sobre sus cabezas. Uno refleja muy poco debido a la falta de agua en su cerebro y mucho tejido cerebral; mientras que el otro parece tener un foco encendido en su cabeza debido a la cantidad de agua y poca masa cerebral. Estos niños no tendrán las mismas oportunidades educativas y quedamos nosotros, como sociedad, con la obligación de sacarlos adelante.

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En los adultos, el hambre tiene un impacto diferente. Si estamos malnutridos, no podremos prestar atención ni retener información. No podremos educar a México si hay hambre.

El desperdicio de alimentos

Para entender el contexto global del problema del hambre, es importante mencionar que casi la mitad del mundo vive con menos de dos dólares al día. Según una organización responsable de la alimentación a nivel mundial, se desperdician más de 1,300 millones de toneladas de alimentos al año. Esto equivale al 8% de la contaminación mundial: si el desperdicio fuera un país, sería el tercer país más contaminante después de China y Estados Unidos.

El desperdicio de alimentos tiene un gran impacto en el medio ambiente y crea un desequilibrio social que debemos abordar como sociedad.

Bancos de Alimentos

Ahora quiero hablarles sobre los bancos de alimentos. ¿Cuántos aquí conocen qué es un banco de alimentos? Seguramente muy pocos o casi nadie ha sido parte o ha tenido contacto con uno antes. Yo tampoco sabía lo que era hasta hace poco tiempo, a pesar de que mi padre fue presidente de uno.

Hoy vengo aquí para contarles sobre esta noble causa en la que he estado trabajando durante cinco años junto con muchas personas comprometidas: los bancos de alimentos.

En México, desperdiciamos el 37% de los alimentos que producimos, lo cual equivale a 23.7 millones de toneladas al año. Esto genera un gran impacto en el medio ambiente: se emiten 36 millones de toneladas de CO2, equivalente a más de 15 millones de automóviles en circulación.

Por otro lado, tenemos más de 28 millones de mexicanos viviendo por debajo de la línea de pobreza extrema por ingresos. Estas familias no están bien alimentadas y necesitan nuestra atención urgente.

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Bancos de Alimentos en México

En México existen actualmente 55 bancos de alimentos con más de 30 años de experiencia. Somos la segunda red más grande del mundo, con alrededor del 7% (cerca dos millones) atendiendo a las personas que lo necesitan.

A pesar del esfuerzo realizado, recuperamos solo el 1% (135 mil toneladas) del desperdicio total en México. Esto nos muestra la gran oportunidad que tenemos como país para mejorar y ayudar a más personas.

Hambre Cero

En Nuevo León, estamos trabajando hacia una iniciativa llamada “Hambre Cero”. Queremos convertirnos en el primer estado en Latinoamérica y quizás incluso en el mundo entero en erradicar el hambre.

Para lograrlo, hemos unido fuerzas con todos los actores involucrados: gobierno, iniciativa privada, equipos deportivos rivales e instituciones educativas. Todos estamos juntos en esta noble causa.

Tecnología y eficiencia

Estamos utilizando la tecnología para mejorar nuestra labor. Por ejemplo, hemos implementado un código único de beneficiario que nos permite evitar duplicidades y asegurarnos de que cada familia reciba la ayuda necesaria.

También estamos utilizando imágenes satelitales para monitorear las cosechas y anticipar posibles excesos. Además, estamos educando a restaurantes y hoteles sobre cómo empacar su desperdicio alimentario para que pueda ser aprovechado por organizaciones cercanas.

Otro proyecto interesante es una planta procesadora de alimentos, donde transformamos productos en mal estado en mermeladas fortificadas. Esto no solo beneficia a las familias necesitadas, sino también al medio ambiente al reducir el desperdicio.

Un peso por día

México necesita un país educado, pero no podemos lograrlo si hay hambre. Necesitamos una gran alianza entre gobierno, universidades, ONGs y sociedad civil. Y aquí es donde entra tu compromiso.

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¿Qué puedes hacer tú para participar y ayudar a esta causa? Es muy sencillo: un peso por día. Si cada uno pone un peso diario y convence a dos personas más de hacer lo mismo, podríamos terminar con el hambre en Nuevo León, México e incluso en el mundo entero.

Creo firmemente que todos tenemos la capacidad de marcar la diferencia. Yo me comprometo ¿y tú?

En conclusión, el hambre es un problema histórico que afecta tanto física como socialmente a millones de personas en el mundo. El desperdicio de alimentos es una realidad alarmante que contribuye a esta problemática y también tiene un gran impacto en el medio ambiente. Los bancos de alimentos son una solución eficiente para rescatar y distribuir los alimentos que se desperdician, pero aún queda mucho por hacer.

Es necesario unir fuerzas entre gobierno, iniciativa privada, instituciones educativas y sociedad civil para lograr un cambio real. La tecnología juega un papel importante en la optimización de las operaciones de los bancos de alimentos y la reducción del desperdicio.

Cada uno de nosotros puede marcar la diferencia al comprometernos con pequeñas acciones diarias, como donar un peso por día. Si todos nos sumamos a esta causa, podremos erradicar el hambre en nuestro país y construir un futuro más justo para todos.

Así que te invito a reflexionar sobre tu compromiso personal y cómo puedes contribuir a combatir este problema global. Juntos podemos lograrlo. ¡No esperemos más!

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