Cómo el arte puede ser un acto de amor que conecta con nuestra existencia: una reflexión inspiradora

Imagínate sumergirte en el universo mental de la locura, pero ¿qué pasaría si esa locura no fuera tan mala? En su charla TEDx, Sandro Calderón nos lleva de la mano a través de su experiencia creativa en “Isabel”, un homenaje a la terapia de artes expresivas. Acompañemos a Sandro en este viaje personal y descubramos cómo el arte puede ser

Hola, soy Sandro Calderón Castillo, actor y comunicador audiovisual. Quiero contarte sobre una charla TEDx que vi recientemente y que me dejó realmente impactado. Se trata de un video donde el protagonista comparte su experiencia durante la cuarentena y cómo logró crear un cortometraje completamente solo, utilizando únicamente su celular, sus manos y todo su cuerpo, mente y corazón.

El origen de la creatividad

Desde pequeño, siempre fui hiperactivo y creativo. Me encantaba meterme en problemas pero también disfrutaba buscar soluciones. Recuerdo cuando mis padres me regalaban juguetes con laberintos difíciles de resolver o cuando mi madre tejía y yo era el encargado de desenredar los nudos en la madeja a propósito.

A lo largo de mi vida, participé en talleres de arte, música, baile, teatro e incluso karate para desarrollar mi creatividad. Sin embargo, a los cinco años tuve uno de mis primeros recuerdos conscientes: conocer a mi madre enferma casi al borde de la muerte. A pesar de las recaídas en su salud antes de partir definitivamente del mundo terrenal cuando yo era apenas un jovencito.

Mi madre fue quien más impulsó mi carrera como actor. Ella apoyó todos mis proyectos teatrales e incluso convirtió nuestra casa en un centro cultural donde se realizaban tertulias y enseñanzas artísticas. Sabía lo difícil que sería ser artista en aquellos años finales del siglo XX por eso me pidió que estudiara otra profesión más estable.

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La llegada de la cuarentena

El año pasado, antes de que comenzara la cuarentena, tenía contratos firmados para todo el año, proyectos y hasta un nuevo amor. Pero de repente, me vi sorprendido por la noticia con menos de 20 dólares en el bolsillo, sin ahorros en el banco y pocos víveres en la despensa.

Al principio pensé que sería una medida preventiva que no duraría mucho tiempo. Creí que resistiría como decía aquella canción. Sin embargo, lo que más me dolió durante la cuarentena no fue perder mi trabajo o estar separado de mis seres queridos. Fue la ausencia del contacto físico, no poder bailar en pareja y sentirme completamente solo.

La creación de Isabel

Fue entonces cuando decidí recurrir a una vieja creación mía: una muñeca de tamaño natural. Utilizando medias pantis y zapatos de mi enamorada, ropa mía y almohadas como relleno para las rodilleras del patinaje, comencé a armar un cuerpo para esta muñeca llamada Isabel.

Poco a poco fui humanizando a Isabel al crearle una cabeza utilizando cintas tape con música desde Pablo Milanés hasta Black Sabbath. Este proceso creativo se convirtió en algo muy importante para mí porque estaba completando su identidad y evocando la presencia de mi madre.

La realización del cortometraje

Una vez terminado el cuerpo e identidad de Isabel, comencé a pensar en una historia profunda y completa para mi cortometraje. La trama era sencilla: un hombre maduro enfrentando la cuarentena completamente solo descubre una maleta escondida en el cielorraso de su habitación.

Dentro de la maleta encuentra elementos que parecen pertenecer a un titiritero, como máscaras de teatro y cámaras fotográficas. También encuentra la cabeza de una muñeca, que decide utilizar para acompañarse durante esos días solitarios.

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A medida que pasan los días, el protagonista conecta cada vez más con Isabel, le cuenta cuentos, tocan la flauta juntos y hasta bailan valses. Pero no sabemos qué ocurrirá al final de esta historia tan peculiar.

El significado detrás del cortometraje

Te preguntarás qué tiene todo esto que ver con mi madre y por qué decidí crear este cortometraje en medio de la cuarentena. Pues bien, mi madre estuvo presente en todo mi proceso creativo, aunque fuera inconscientemente.

La relación del protagonista con Isabel refleja la relación que yo deseaba tener con mi madre durante todos estos años de ausencia. Quería ser mejor persona gracias a ella, contarle historias, bailar juntos y cumplir todas las promesas que quedaron pendientes entre nosotros.

A través de este cortometraje creado únicamente con mis manos y recursos limitados durante la cuarentena, pude invocar recuerdos, resolver cosas pendientes y enfrentar la crisis de una manera creativa y amorosa.

Isabel se convirtió en una obra audiovisual especial que ha tocado los corazones de muchas personas. A pesar de las dificultades técnicas y económicas, logré crear algo único y concreto gracias a mi madre y a la vida misma.

Este proceso me enseñó que no necesitamos grandes presupuestos ni equipos técnicos para llevar a cabo nuestras ideas creativas. Todo acto de creación es un acto de amor, donde utilizamos nuestro cuerpo, mente y corazón para dar vida a nuestras historias más profundas.

Así que te animo a que sigas creando, contando tus historias y enfrentando las crisis con determinación y amor. Nunca subestimes el poder de tu creatividad, porque puede llevarnos a lugares inimaginables.

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