Deconstrucción del amor romántico para el autoamor y bienestar

¿Has pensado alguna vez en la importancia del amor propio? Pues Claudia Quenallata Mamani tiene mucho que decir al respecto! En su charla TED, Claudia nos anima a priorizar nuestro propio amor y bienestar emocional, en lugar de buscar la felicidad únicamente en una pareja romántica. A través de sus palabras, Claudia nos muestra cómo podemos superar una ruptura y sanar nuestras heridas emocionales centrándonos

Hola, ¿alguna vez te han dicho frases como “¿Dónde está tu media naranja?”, “No te preocupes, ya va a llegar” o “¿Cuándo te casas si tienes 30?”? Seguro que sí. Estas frases son parte del concepto del amor romántico, una idea que nos enseña que somos seres incompletos y que la felicidad solo se encuentra al tener pareja. Pero, ¿qué pasa si no queremos seguir ese camino?

Recuerdo cuando era estudiante universitaria y tenía que trasladarme de un lugar a otro con pocos recursos económicos. En esos trayectos, veía cosas hermosas que me llenaban de alegría: casas con diferentes estilos arquitectónicos, jardines con flores trepadoras y hasta pequeños picaflor es con colores intensos y brillantes. Me maravillaba cómo la madre naturaleza podía crear tanta belleza en lugares accesibles para cualquiera.

Esa sensación de plenitud también la experimentaba cuando pasaba por mi barrio de infancia, un lugar tranquilo lejos del bullicio de la ciudad. Era feliz a pesar de los pocos recursos económicos porque mi papá me enseñó a valorar lo poco que teníamos. Eso me ha servido mucho para valorar aún más la vida.

El amor romántico

Cuando tenía problemas en mis relaciones de pareja y sentía que se volvían tóxicas, recurría a esos lugares bonitos para no caer en tristeza ni depresión. Ahí encontraba fuerzas para ser segura de mí misma y no tener dudas. Pero, hace dos años, tuve una experiencia que me hizo cuestionar mis ideales.

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Mis amigos organizaron un reencuentro de colegio al que no había podido asistir anteriormente. Cuando llegué, las primeras preguntas fueron: “¿Estás casada?” y “¿Cuántos hijos tienes?”. Para sorpresa de todos, respondí que no estaba casada y no tenía hijos. Fue chistoso porque todas las demás estaban casadas y tenían hijos.

Continuando con la charla, recibí recomendaciones sobre tener hijos para sentirme realizada como mujer o sobre el cuidado para cuando me fuera en tren. Aunque estas palabras me molestaban e incomodaban, tenía claro lo que quería y lo que no necesitaba. Pero esa duda se instaló en mi mente: ¿Me estaré equivocando con mis ideales? ¿Debería casarme o ser madre?

Reflexionando sobre el amor romántico

Fue entonces cuando recordé el concepto del amor romántico según la antropóloga Coral Herrera: la teoría de la media naranja que nos enseña a buscar nuestra felicidad en otra persona. Ese era el concepto que tenían mis amigas y muchas personas en general: creer que necesitamos a alguien más para alcanzar la felicidad plena.

Pero reflexioné sobre ello y me di cuenta de algo importante: yo no he idealizado el amor como muchas personas lo hacen. No creo en ese modelo donde se espera que las mujeres dependan emocionalmente de su pareja mientras cumplen roles tradicionales como cuidar a los hijos y hacer las labores del hogar.

En este sistema romántico, las mujeres muchas veces se vuelven sumisas por agradecimiento al depender económicamente de sus parejas. Pero eso no es amor. El amor no implica insultos, control o violencia física. No es justo ni sano que nos hagan creer que eso es normal en una relación.

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El camino hacia la autonomía

Tomando conciencia de esto, decidí seguir mi camino de autonomía e independencia emocional y económica. No me he dejado llevar por el amor romántico y he creado mis propios mitos para no sentirme presionada socialmente.

Los solteros y solteras vemos la felicidad en otras cosas como la familia, el trabajo, los amigos, los viajes, los paisajes y sobre todo en nuestra autoestima. Valoramos nuestra independencia y sabemos que elegir a alguien debe ser una decisión consciente basada en nuestros propios valores.

Aprendiendo de las rupturas

Cuando terminamos una relación sentimental, es importante darnos tiempo para sanar nuestras heridas emocionales. Cada persona tiene su propio ritmo de recuperación: algunas pueden tardar meses mientras que otras necesitan menos tiempo.

No debemos aferrarnos al pasado ni buscar respuestas en lugares equivocados como las redes sociales o el tarot. Debemos aprender a soltar para abrirnos a nuevas oportunidades con personas que también tienen sus propias historias e individualidades.

Cuidando nuestro bienestar

En este proceso de sanación, es fundamental cuidar de nosotros mismos. No podemos permitirnos decirnos que no podemos o que no merecemos ser felices sin una pareja. Debemos recordarnos a nosotros mismos que todo fluye y todo se puede superar.

No debemos comparar nuestros logros con los de los demás. Cada persona tiene su propio camino y sus propias metas. No podemos pedirles a los demás que sus logros sean los nuestros.

Conclusión

En resumen, el amor romántico nos enseña a buscar nuestra felicidad en otra persona, pero esto solo nos resta en lugar de sumarnos como individuos independientes. Es importante conocer más sobre las relaciones de pareja y no idealizar el amor romántico como la única fuente de felicidad plena.

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Cuidémonos a nosotros mismos, aprendamos de las rupturas, valoremos nuestra autonomía e individualidad y dejemos de compararnos con los demás. Solo así podremos encontrar la verdadera plenitud en nuestras vidas sin depender del amor romántico impuesto por la sociedad.

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