Descubre cómo el dibujo revela tu verdadera identidad

Descubre cómo Susana Martínez está generando un impacto positivo en América Latina y cómo tú también puedes marcar la diferencia en la equidad de género. ¡Sigue leyendo para ampliar tu perspectiva!

Hace poco tuve la oportunidad de ver una charla Tedx muy interesante, impartida por Susana Martínez en el año 2013. En esta charla, Susana comparte su experiencia al regresar a Colombia después de 12 años fuera del país y cómo esto cambió su vida por completo.

La investigación que cambió mi vida

Susana cuenta que al regresar a Colombia, comenzó a realizar un trabajo de campo sobre el empoderamiento de la mujer. Quería entender cómo las mujeres podían ganar más ingresos y ser emprendedoras, especialmente aquellas que se encontraban en situaciones vulnerables como víctimas de violencia doméstica o en pobreza extrema.

Durante este tiempo, Susana visitó Siloé, un lugar muy vulnerable en Cali donde creció. Recuerda historias impactantes como la de Mariah, quien no podía buscar trabajo debido a que el novio de su mamá había violado a su hija. También recuerda a Rosario, quien no podía trabajar porque su tío había intentado abusar sexualmente de ella.

Pero también hubo historias inspiradoras de empoderamiento. Por ejemplo, conoció a una mujer desplazada del conflicto armado en Bogotá que compró una lavadora con el dinero recibido del gobierno. Esta mujer luego montó un negocio exitoso con lavadoras portátiles y logró mantener a sus cinco hijos gracias a ello.

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El poder transformador

Estas experiencias hicieron que Susana comprendiera el poder transformador que las mujeres tienen para cambiar sus propias vidas. Se dio cuenta de que más allá de los programas gubernamentales, las mujeres poseen habilidades y características resistentes que les permiten salir adelante.

En ese momento, Susana no entendía completamente qué era lo que marcaba la diferencia entre unas mujeres y otras. Pero posteriormente, comenzó a trabajar en su fundación llamada “Corvo Man” para investigar más a fondo este tema.

Las estadísticas y la desigualdad

Susana explica que en Colombia, el 67% de las mujeres participan en el mercado laboral, mientras que el 80% de los hombres lo hacen. Sin embargo, las mujeres ganan menos dinero. En zonas rurales, una mujer gana solo 520 pesos por cada 1.000 pesos que gana un hombre.

A pesar de esto, Colombia es considerado el segundo país con mayor presencia de mujeres en cargos de gerencia media según la Organización Internacional del Trabajo (OIT). Sin embargo, esta situación no se refleja en los cargos de liderazgo donde solo ocupamos el 12.1%.

En cuanto al emprendimiento, solo el 35% de las empresas tienen a mujeres como dueñas. Esta cifra disminuye aún más a medida que las empresas crecen: solo el 15.7% de las grandes empresas con más de 100 empleados son propiedad de mujeres.

Mis motivaciones personales

Susana revela que su interés por lo social proviene principalmente del ejemplo y enseñanzas recibidas por parte de su abuelo comunista. Aunque él nunca llevó a cabo una revolución real, dejó una semilla muy importante en ella y su familia: la conciencia de las desigualdades y el privilegio del que gozan.

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Además, Susana comparte que desde muy joven se considera feminista. A los 14 años, encontró un diario con poemas y prosas en los que ya escribía sobre el segundo sexo, sin siquiera saberlo. Fue hasta más tarde, cuando comenzó a trabajar en zonas rurales y urbanas de Colombia, que realmente entendió las desigualdades de género.

Consciente de su privilegio por haber nacido en una familia de clase media, haber tenido acceso a una buena educación y recibir apoyo familiar, Susana siente la responsabilidad de trabajar para que otras mujeres también puedan tener oportunidades similares.

Las voces internas

Susana menciona cómo los mensajes recibidos durante nuestra infancia pueden afectar nuestra autoconfianza y nuestras decisiones al llegar a la edad adulta. Desde pequeñas nos dicen qué debemos ser o cómo comportarnos según los estereotipos sociales.

Ella reflexiona sobre los mensajes negativos como “no seas tan mandona” o “no te subas al árbol”, así como también sobre los mensajes positivos como “eres inteligente” o “vas a llegar lejos”. Estos mensajes pueden convertirse en voces internas que nos paralizan o nos dan poder cuando queremos salir de nuestra zona de confort.

El poder del dibujo

Susana revela cómo han utilizado dibujos como herramienta para trabajar con estas voces internas. Han encontrado patrones similares tanto en zonas rurales como urbanas, y han categorizado los mensajes en negativos y positivos.

Los dibujos permiten visualizar de manera clara cómo estos mensajes afectan nuestra autoconfianza y nuestras decisiones. Susana muestra ejemplos de dibujos realizados por mujeres en diferentes lugares, donde plasman tanto los mensajes negativos como los positivos.

Trabajando juntos para el empoderamiento

Susana destaca la importancia de trabajar juntos para cerrar la brecha de género. Invita a las mujeres a utilizar su privilegio para ayudar a otras mujeres, ya sea a través de mentorías o trabajando en círculos de apoyo mutuo.

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También menciona que los hombres también son víctimas del proceso de socialización que les impide mostrar vulnerabilidad o cuidar a sus hijos sin ser juzgados. Destaca la importancia de cambiar estos estereotipos y trabajar hacia una sociedad más igualitaria.

La charla Tedx impartida por Susana Martínez nos invita a reflexionar sobre las desigualdades de género presentes en nuestra sociedad. A través de su experiencia personal y profesional, nos muestra cómo podemos trabajar desde nuestros privilegios para ayudar a empoderar a otras mujeres.

Nos invita también a tomar conciencia sobre las voces internas que nos limitan y paralizan, así como sobre los mensajes recibidos durante nuestra infancia que pueden influir en nuestras decisiones al llegar a la edad adulta. Nos anima a utilizar herramientas como el dibujo para visualizar estos mensajes y trabajar con ellos.

Finalmente, nos insta a trabajar juntos, hombres y mujeres, para cerrar la brecha de género y construir una sociedad más igualitaria. Cada uno de nosotros tiene el poder de marcar la diferencia y empoderar a otras personas.

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