Descubre cómo la diversidad impulsa el progreso

Imagínate un mundo donde la diversidad es nuestro mayor recurso. Juanjo Cardenal, conocido por ser la voz icónica de Saber y Ganar, nos muestra cómo las personas diferentes han impulsado el progreso en su charla TED. Con una carrera tan variada como sus propias experiencias, Juanjo ha sido profesor, vendedor de aire acondicionado, director de cine y televisión, y también ha encontrado tiempo para ser padre

¡Hola! Hoy quiero compartir contigo algo que me ha dejado pensando y reflexionando. Recientemente he tenido la oportunidad de ver un video de una charla Tedx muy interesante, impartida por Juanjo Cardenal. En esta charla, Juanjo nos habla sobre la rareza y cómo todos somos considerados raros en algún aspecto de nuestras vidas.

Somos raros desde el principio

Juanjo comienza su charla destacando que todos nos enfrentamos al hecho de ser considerados raros en algún momento de nuestras vidas. Ya sea por nuestra estética, género, gustos o aficiones, todos tenemos alguna característica que nos diferencia del resto y nos señala como “raros”. Pero aquí está la premisa interesante: ¡todos somos raros desde el momento en que nacemos!

Al nacer, vencemos a las estadísticas y superamos todas las probabilidades para estar aquí. Piénsalo: mamá podría haber tenido 100,000 óvulos fértiles que podrían haberse unido con cualquiera de los 400,000 trillones de espermatozoides de papá para formar el cigoto que finalmente se convertiría en nosotros. Es un verdadero milagro estar vivos y ser quienes somos.

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La rareza como fortaleza

Juanjo comparte su propia experiencia personal para ilustrar este punto. Él mismo se considera raro debido a sus múltiples orígenes geográficos y culturales. Nació en Madrid pero creció en Cataluña, vivió también en Barcelona, Elche, Colombia y México. Su padre era de San Fernando y su madre de Santo Domingo de la Calzada. Además, tiene cuatro hijas y un hijo, algunos nacidos en Cataluña y otros en Elche.

Desde pequeños, nos inculcan la idea de que ser diferente está mal, nos inducen hacia la uniformidad. Pero Juanjo nos invita a aceptar nuestra condición de raros y a celebrar nuestras particularidades. Nos cuenta una anécdota de cuando era niño y le pidieron que escribiera una felicitación para la madre superiora en el día de su cumpleaños. Sin embargo, la madre Ángeles constantemente trataba de cambiar su caligrafía para que se pareciera a la suya, lo cual le hizo comprender desde temprana edad que había una manera “correcta” de ser y comportarse.

La historia del rechazo a la diferencia

Juanjo continúa hablando sobre cómo históricamente se ha perseguido y rechazado a aquellos que son diferentes. Menciona ejemplos como los espartanos bañando a sus bebés en vino sin diluir para controlar sus respuestas e infanticidio si no cumplían las expectativas; o cómo Alan Turing fue condenado por homosexualidad después de haber hecho contribuciones impresionantes al mundo científico; o el caso del dramaturgo Oscar Wilde siendo condenado por trabajos forzados debido a su orientación sexual.

Pero también destaca ejemplos positivos como Rosa Parks, quien desafió las normas raciales al negarse a ceder su asiento en un autobús segregado; o Dick Fosbury, el atleta que revolucionó el salto de altura al introducir el salto de espaldas en las Olimpiadas de México 68.

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La rareza como motor del cambio

Juanjo concluye su charla resaltando que la historia la escriben los audaces, aquellos que se atreven a ser diferentes y abren nuevos caminos. Menciona también su experiencia en el programa “Saber y Ganar”, donde ha conocido a miles de concursantes y aprendido muchas cosas interesantes. Destaca la importancia de valorar las cualidades únicas de cada persona y ver riqueza en ellas.

Nos invita a huir del juicio, agradecer la valentía de aquellos que se atreven a ser ellos mismos y aceptar nuestras propias rarezas. Termina recitando un poema escrito por Lope de Vega en 1602, destacando cómo aún después de tantos años, seguimos siendo tan similares en esencia.

Esta charla me ha hecho reflexionar sobre lo importante que es celebrar nuestra rareza y aceptarnos tal como somos. Todos somos raros desde el momento en que nacemos, pero eso no debería ser motivo para avergonzarnos o sentirnos mal. La diferencia nos hace únicos y nos impulsa hacia adelante.

A partir de ahora, te invito a tomar perspectiva cuando veas rareza en los demás. En lugar de juzgar, aprecia la valentía y singularidad que cada persona tiene para ofrecer al mundo. Celebremos nuestras diferencias y construyamos un mundo más tolerante y aceptador.

Recuerda, no existen dos copos de nieve iguales, pero todos podemos disfrutar de la belleza de un manto de nieve inmaculado. ¡Seamos raros juntos!

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