Descubre cómo la literatura puede cambiar tu vida

¿Alguna vez creíste que la literatura era aburrida? ¡Prepárate para cambiar de opinión! Emmanuel, un apasionado de la literatura, nos muestra cómo ha transformado su vida de manera divertida. Descubre cómo la literatura puede ser una herramienta increíble para adquirir conocimiento y expresar emociones. ¡No te lo pierdas!

Hace poco tuve la oportunidad de ver un video de una charla Tedx que me dejó realmente impresionado. El autor, Emmanuel Marin Reyes, comenzó su discurso hablando sobre nuestra necesidad natural de compartir las cosas que disfrutamos con las personas que queremos. Y para ilustrar este punto, trajo consigo una caja llena de libros y microficciones.

La magia de las microficciones

Emmanuel decidió leer una microficción llamada “El engaño” escrita por Marcial Fernández. Esta historia corta, que duró apenas un minuto en ser contada, logró transmitir toda una experiencia emocional en tan poco tiempo. Fue increíble cómo algo tan breve pudo generar tantas sensaciones y despertar la curiosidad en todos los presentes.

Lo interesante es que Emmanuel no solo nos mostraba algo que a él le gustaba, sino que nos hacía partícipes de esa experiencia al leerlo frente a nosotros. Nos invitaba a sentir lo mismo que él sentía al compartir su pasión por la lectura.

Aprendiendo del proyecto “El Proyecto”

Pero esta charla no se quedó solo en la lectura de microficciones. Emmanuel también compartió con nosotros una anécdota personal relacionada con un proyecto llamado “El Proyecto”. Este consistía en subirse a los camiones del transporte público para leerles a las personas durante su trayecto.

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Al principio, muchos rechazaban sus ofertas y les decían “no” sin siquiera escuchar lo que tenían para decirles. Pero cuando lograban captar la atención de alguien y comenzaban a leer, algo mágico sucedía. La gente se sumergía en las historias y se transportaba a un mundo diferente durante ese corto viaje en autobús.

Emmanuel nos contó cómo esta experiencia le enseñó muchas cosas y le permitió desarrollar habilidades que hasta el día de hoy le han sido útiles. Leer en el camión se convirtió en un ritual para él, algo que hacía cada quince días sin falta.

El poder transformador de la lectura

Pero no todo fue color de rosa en este proyecto. Emmanuel también compartió una anécdota incómoda pero reveladora. En una ocasión, decidió leer una historia un poco más erótica mientras iba en el camión. Sin embargo, esto provocó que una niña comenzara a hacer preguntas incómodas sobre lo que estaba leyendo.

Afortunadamente, la madre de la niña intervino y calmó la situación. Pero esta experiencia dejó claro que leer puede ser algo delicado y debemos tener cuidado con lo que compartimos públicamente.

Leer nos hace libres

A pesar de los obstáculos encontrados durante “El Proyecto”, Emmanuel concluyó su charla enfatizando la importancia de promover la lectura como una forma de libertad y apertura mental. Nos recordó los derechos del lector mencionados por Daniel Pennac, como el derecho a no leer o saltarse páginas si no nos gusta lo que estamos leyendo.

También destacó cómo la lectura nos permite enamorarnos de personajes ficticios, vivir en mundos imaginarios y compararlos con la realidad. Es algo que nos da gozo y que podemos compartir con los demás, creando una experiencia única y significativa.

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Esta charla me hizo reflexionar sobre el poder de la lectura como una forma de conexión humana. A través de las palabras escritas, podemos transportarnos a otros lugares, vivir otras vidas y experimentar emociones intensas. La lectura nos libera de nuestras limitaciones y nos permite imaginar un mundo mejor.

Así que te invito a tomar ese libro que tienes pendiente o esos 10 o 15 minutos al día para sumergirte en una historia. Verás cómo todo fluye de manera más bonita y encontrarás algo útil en ello. Leer no es solo entretenimiento, sino una puerta hacia la libertad interior.

No importa si eres considerado “raro” por leer o si no tienes mucho tiempo para dedicarle a esta actividad. Lo importante es disfrutarla y compartirla con los demás, porque al final del día, leer nos hace libres.

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