Descubre cómo las palabras y la práctica transforman nuestras vidas

Deslúmbrate con la fascinante charla TED de Nicaela León y descubre cómo las palabras y la práctica pueden transformar nuestras vidas. ¡Sigue leyendo y déjate inspirar por la narración visual de esta talentosa ilustradora independiente!

Hola, ¿alguna vez te han dicho que no eres lo suficientemente bueno en algo y que deberías dejar de intentarlo? A mí también me lo dijeron. Durante mi infancia, solía dibujar, pero cuando tenía ocho años alguien mencionó que dibujaba feo y decidí dejarlo. Así es como comencé a creer que no era bueno en el arte o el dibujo.

En mi familia, nadie dibuja y existe la idea de que el arte es un lujo, un privilegio reservado para personas flojas. Por eso nunca consideré estudiar algo relacionado con el arte o el dibujo. En cambio, elegí estudiar lingüística porque me gusta hablar y aprender idiomas.

Las palabras tienen poder

A lo largo del tiempo, he aprendido que las palabras son poderosas. Pueden crear y destruir al mismo tiempo. Recuerdo una historia de Gabriel García Márquez cuando estuvo a punto de ser atropellado por una bicicleta. Un hombre le gritó “¡Cuidado!” y el ciclista cayó al suelo. El señor le dijo a Gabriel: “Ya ves lo que es el poder de la palabra”. Esto demuestra cómo nuestras palabras pueden tener un impacto significativo en los demás.

Es importante ser cuidadosos con nuestras palabras al opinar sobre algo o alguien. Muchas veces dudé del poder de las palabras, especialmente cuando hablaba sobre mi pasión por el dibujo con mis padres, quienes se comunican en dos idiomas diferentes: quechua y castellano. Pero encontré una forma de expresarme a través del dibujo nuevamente cuando tenía 14 años.

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Recuerdo que mi maestra de literatura nos asignó la tarea de trabajar en un diario, y fue entonces cuando volví a dibujar. Acompañaba mis relatos con dibujos, y descubrí que el dibujo era otra forma de expresarme. Al terminar el colegio, dejé de escribir diarios, pero mucho tiempo después encontré aquellos diarios adolescentes y me sorprendió todo lo que había escrito en ellos.

Somos borradores de nosotros mismos

Somos como borradores de nosotros mismos. Nuestras versiones van cambiando con el tiempo, y leer esos diarios fue un buen ejercicio para ver cuánto había cambiado. Decidí digitalizar mis dibujos y crear un blog personal bajo el seudónimo “Cuyo Julio”, que significa “nube” en quechua.

Al principio, no tenía la intención de convertirme en una artista o ilustradora profesional. Simplemente quería compartir mis dibujos y contar historias a través de ellos. No creía que lo que hacía pudiera considerarse arte, ya que las instituciones suelen valorar más las formas tradicionales como la pintura o la escultura.

Mi experiencia comenzó por la necesidad de exteriorizar los sentimientos que llevaba dentro respecto a momentos o situaciones determinadas en mi vida. Empecé a practicar y aprendí a corregir errores. Practicar es esencial para mejorar cualquier habilidad, pero también es importante recordar disfrutar del proceso sin presionarnos demasiado por hacerlo perfecto desde el principio.

El estilo y el tiempo

Cada persona tiene un estilo propio de dibujo, que se desarrolla naturalmente con el tiempo y la práctica. Mi estilo ha ido cambiando a lo largo de los años, y he aprendido a trabajar con otras técnicas y recursos digitales para mejorar mis dibujos.

Aunque ahora tengo una tableta gráfica, nunca cambiaría el papel en físico. Detrás de cada dibujo hay un proceso, un trabajo e incluso una historia. Muchas veces las personas ven un dibujo en redes sociales y creen que se hizo en pocos minutos, pero lleva tiempo.

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Actualmente vivimos en la época del auge de la ilustración gracias a internet y las redes sociales. Es más fácil mostrar al mundo lo que hacemos, pero es importante recordar que cada dibujo representa un proceso creativo único.

El miedo al cambio

Después de casi cinco años, he logrado que parte de mis ingresos provengan del dibujo. Me pagan por hacer algo que amo. Pero más allá del dinero, lo más importante es seguir aprendiendo. El aprendizaje nunca termina.

Hace poco tiempo, una organización me contactó para crear ilustraciones imperfectas porque mi estilo encajaba perfectamente con su visión. Quizás soy perfecta para cosas imperfectas.

No tengamos miedo al cambio ni nos quedemos atrapados en la idea de elegir una carrera o profesión para toda la vida. El poder de las palabras también radica en nuestras ideas y nuestra convicción para seguirlas.

Las palabras tienen poder y pueden crear o destruir. No dejemos que las palabras de otros nos definan ni limiten nuestras posibilidades. Somos borradores de nosotros mismos, y nuestras versiones van cambiando con el tiempo. No tengamos miedo al cambio ni a equivocarnos, ya que es a través de los errores que aprendemos y crecemos.

Aprendamos a disfrutar del proceso sin presionarnos por la perfección desde el principio. Cada uno tiene un estilo propio de dibujo, que se desarrolla naturalmente con la práctica y el tiempo.

No importa cuál sea nuestra pasión o talento, sigamos aprendiendo y mejorando en lo que amamos hacer. No tengamos miedo al cambio ni a seguir nuestros sueños, porque al final del día, el verdadero tiempo no se puede medir por un reloj o un calendario.

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Sigamos escribiendo nuestra propia historia y dibujando nuestro camino hacia la realización personal.

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