Descubre cómo los acuíferos pueden solucionar la escasez de agua

¿Sabías que los acuíferos pueden ser la solución a muchos problemas relacionados con la falta de agua? Descubre cómo en la charla TEDx de Jaime Gómez-Hernández y déjate cautivar por este fascinante tema.

En una charla TEDx, Jaime Gómez-Hernández nos revela un fascinante secreto sobre los ríos y el agua que fluye en ellos durante el verano, incluso cuando no ha llovido durante semanas. Nos invita a reflexionar sobre la procedencia de esta agua y nos revela que las conclusiones de Aristóteles y Descartes al respecto eran bastante equivocadas.

Jaime nos explica que, desde el siglo XVIII hasta la actualidad, se sabe que el agua que llevan los ríos en época de sequía proviene de la infiltración de la lluvia. Es decir, es agua subterránea que forma parte del ciclo hidrológico. Pero ¿cómo ocurre esto?

El ciclo hidrológico comienza con la evaporación del agua del mar, que asciende hasta la atmósfera y luego regresa a la superficie en forma de lluvia. Enfocándonos en este punto crucial, Jaime nos invita a imaginar cómo se siente cuando las gotas de lluvia caen sobre nosotros. Algunas se evaporan antes de tocar el suelo, otras quedan atrapadas en las ramas o hojas de los árboles, pero casi todas llegan al suelo e se infiltran.

Al principio, cuando el suelo está seco, estas gotas quedan retenidas en los primeros centímetros del terreno debido a su capacidad absorbente. Sin embargo, si sigue lloviendo y el suelo ya no puede retener más agua, esta comienza a escurrirse por la superficie formando lo que conocemos como escorrentía superficial.

Pero aquí viene lo interesante: parte del agua también sigue infiltrándose en el suelo, formando una escorrentía subterránea. Esta agua se mueve atraída por la gravedad hasta que encuentra un estrato impermeable, donde ya no puede pasar. Sin embargo, sigue lloviendo y las aguas continúan acumulándose sobre este estrato, elevando el nivel freático.

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Es en este punto donde aparecen los acuíferos, que son depósitos subterráneos de agua. Jaime nos sorprende al revelar que aproximadamente el 70% de la superficie de España peninsular tiene un acuífero debajo de ella. Estos acuíferos son prácticamente ubicuos y se infiltran por cualquier rendija del terreno.

Pero aquí no termina la historia. Jaime nos cuenta que el agua subterránea se mueve más lentamente que el agua superficial. Mientras un río tendría un flujo aproximado de un metro por segundo, el movimiento del agua subterránea es mucho más lento, llegando a ser de apenas un metro por día.

Este movimiento lento hace que el agua subterránea busque siempre los puntos más bajos para aflorar o encontrar una salida. Puede surgir en forma de manantiales o inundar llanuras creando humedales. Y aquí es donde radica su importancia.

Los acuíferos no solo son responsables de mantener los ríos fluyendo durante las sequías prolongadas o crear fuentes y humedales, sino que también proveen agua potable a una tercera parte de la población mundial. En España, por ejemplo, cerca del 50% de la población valenciana depende del agua subterránea para beber.

Además, los acuíferos también son utilizados para la agricultura, la industria y otros usos. En total, se utilizan alrededor de 30 mil hectómetros cúbicos de agua al año en España, de los cuales 7 mil provienen de los acuíferos.

Sin embargo, Jaime nos advierte sobre la fragilidad de estos acuíferos. La extracción excesiva de agua puede llevar a su agotamiento e incluso provocar hundimientos del terreno, como ocurrió en el valle de San Joaquín en California.

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También debemos tener cuidado con la contaminación del agua subterránea. Cada gota de lluvia que cae puede disolver sustancias tóxicas y arrastrarlas hacia el subsuelo. En España ya se han detectado algunos acuíferos con niveles máximos de contaminación y se están tomando medidas para revertir esta situación.

En resumen, Jaime Gómez-Hernández nos ha revelado un fascinante secreto sobre el agua subterránea: es invisible pero está presente bajo nuestros pies en cantidades abundantes y con una calidad excepcional. Es responsable no solo de mantener los ríos fluyendo durante las sequías prolongadas o crear fuentes y humedales, sino también de proveer agua potable a millones de personas en todo el mundo.

Sin embargo, debemos ser conscientes de su fragilidad y utilizarla con responsabilidad. No podemos extraer más agua del acuífero que lo que se está infiltrando por lluvia. Además, debemos cuidar su calidad evitando la contaminación.

El mensaje final es claro: tenemos un tesoro invisible bajo nuestros pies que sustenta nuestra vida y bienestar. Hagamos todo lo posible para proteger y preservar este recurso invaluable.

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