Descubre cómo ser un viajero responsable y enriquece tu experiencia de viaje

¿Qué tal, amigos? Hoy vengo a contarles sobre una charla TED muy interesante que vi recientemente. Se trata de Miriam Torres, una viajera que nos enseña cómo ser exploradores responsables y respetuosos con los lugares que visitamos. A lo largo de un año, ha recorrido el mundo descubriendo nuevas culturas y viviendo experiencias únicas junto a los habitantes locales. Imagínense todo lo

Hola, soy Miriam, una persona curiosa que siempre quiere andar tocando todo y saber por qué suceden las cosas. ¿Por qué vas vestido diferente a mí? ¿Por qué hablan un idioma que no entiendo? Estas son las preguntas que suelo hacer cuando llego a un nuevo lugar. Y es que después de viajar por un año, me he dado cuenta de que viajar es mucho más interesante cuando te integras a la sociedad de la zona a la que llegas.

¿Qué significa esto? Bueno, significa descubrir que no hay una sola verdad y que existen muchas realidades diferentes. Tal vez se pregunten: “¿De dónde ha sacado esta chica que hay un montón de realidades?” Pues sí las hay, créanme. Les contaré mi experiencia en el norte de Tailandia.

La realidad detrás del turismo sexual

Cuando me acerqué al lado oscuro del turismo sexual en Tailandia, quedé sorprendida. Estábamos en un lugar tan alejado del turismo convencional. Trabajaba para una asociación que ayudaba a mujeres secuestradas para la prostitución a reintegrarse socialmente. En Tailandia existe una práctica muy común entre los turistas: el turismo sexual.

No tengo necesidad de explicarles en qué consiste este tipo de turismo porque seguro pueden imaginarlo. Pero lo importante aquí es entender cómo esta actividad tiene consecuencias negativas para muchas mujeres locales víctimas de trata de blancas.

Se estima que alrededor de 300,000 mujeres están en esta situación y los ingresos generados por esta actividad alcanzan los 4,500 millones de dólares. Pero lo más impactante es que muchos turistas no se dan cuenta de lo que hay detrás de esta actividad. Solo ven una cara de la realidad.

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Esto demuestra que en el mundo no hay una verdad absoluta, sino muchas realidades diferentes. Para entender cómo es para ellos, debemos darles la oportunidad de explicárnoslo.

El impacto negativo de tomar fotografías sin permiso

Otra actividad muy común durante nuestros viajes es tomar fotografías. ¿Cuántos aquí suelen hacerlo? Seguramente muchos levantarán la mano, yo incluida. Nos gusta tener recuerdos visuales de nuestros viajes.

Pero ¿qué pasaría si les dijera que tomar fotografías puede tener un impacto negativo en las personas locales? Imaginen por un momento que están cenando con sus amigos o jugando con sus hijos y llega un extraño y les empieza a sacar fotos sin preguntarles nada. ¿Cómo se sentirían?

Ahora imaginen que esto ocurre día tras día, decenas de turistas sacando fotos sin cesar. Suena agobiante, ¿verdad? Pues esa es la realidad que viven muchos locales cuando los turistas llegan y les toman fotografías porque piensan que son personas exóticas y curiosas.

Lo que al principio era una actividad inocente se convierte en algo incómodo para ellos. Pero entonces, ¿dejamos de tomar fotos durante nuestros viajes? No necesariamente.

Cómo tomar fotografías respetuosas

La respuesta está en la forma en que lo hacemos. La fotografía que ven aquí es del festival del año nuevo de los Akha, una etnia al norte de Tailandia. En este evento, celebran el inicio de la temporada de lluvias y esperan buenas cosechas.

Estas fotografías, al igual que muchas otras, fueron tomadas con el permiso de los locales. No fue necesario llegar con mi cámara y bombardearlos con flashes sin preguntarles nada. Ellos mismos pasaban frente a mí y podían verme tomar las fotos.

Pero ¿cómo logré acercarme a ellos? Fue bastante fácil, en realidad. Pasaba todos los días desayunando, comiendo y cenando en el mismo local donde esta señora participaba en el festival. Pasé tanto tiempo allí que ya era parte del paisaje.

Fue a través de esta persona que tuve la oportunidad de presenciar este evento tan especial. Si no hubiera convivido con ella, nunca habría tenido esa experiencia única.

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Y es precisamente a través de estas experiencias que uno se da cuenta de lo mucho que se pierde quedándose encerrado en un hotel o hostal sin salir a conocer a los locales. Les aseguro que las mejores experiencias las viví acompañada por estas personas.

Las conexiones humanas más valiosas

Aún recuerdo cuando John me acogió en su casa durante mi visita a Japón. Coincidió que era mi cumpleaños y él organizó una fiesta sorpresa para mí. Montó una barbacoa e invitó a otros viajeros que tampoco conocía. Incluso hizo un pastel en una arrocera, algo que nunca había hecho antes.

Me sorprendió cómo un extraño que acababa de conocer y que me abrió las puertas de su casa se preocupara por tener ese detalle conmigo. Y qué puedo decir de Keita, otro chico increíble que también me recibió en su hogar y me llevó a recorrer la zona más rural de Japón.

Juntos asistimos a un festival donde pude presenciar cómo se fabrica una katana de manera tradicional. Además, organizó un intercambio culinario con una famosa chef japonesa, donde ella me enseñó a cocinar comida japonesa y yo le enseñé a hacer comida mexicana.

Estas experiencias tan especiales me hicieron reflexionar sobre cómo encontrarse con diferentes puntos de vista nos hace replantearnos nuestra vida. Nos hacen cuestionarnos si lo que estábamos haciendo era realmente la mejor forma o si existen otros caminos para alcanzar nuestras metas.

A veces somos más afortunados que otros y no sabemos valorarlo. Por ejemplo, cuando conocí a Johny, una niña vietnamita de unos 10 años que vendía pulseras todas las tardes junto a sus amigos. Una niña siempre cargaba sobre sus espaldas a un bebé.

Salir de la zona de confort turística

Solo conviviendo con estas personas podemos ponernos en sus zapatos, algo difícil pero no imposible. Los invito a salir de la zona turística convencional sin importar si hablan el mismo idioma o no. Si tienen un traductor en su celular, úsenlo. Si no, pueden comunicarse con señas o como prefieran.

Lo importante es tener la voluntad de aprender y abrirse a nuevas experiencias. Existen aplicaciones que ayudan a pedir alojamiento en casas de locales y ustedes mismos pueden fungir como anfitriones para recibir a otros viajeros.

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Lo mejor de todo es que no les costará ni un solo euro. Lo único que deben hacer es recibir a estas personas como si fueran miembros más de su familia o amigos cercanos. Pero eso sí, infórmense bien sobre los lugares que visitarán para poder entender mejor su cultura y evitar malentendidos.

No hace falta ir muy lejos para comprender todo esto que les estoy contando. Recuerden a los turistas que han venido aquí, a sus hogares. Piensen qué hizo que disfrutaran de su compañía o qué hizo que quisieran marcharse lo antes posible.

Aprender mientras viajas

Visualicen el aprendizaje durante sus viajes como si fueran un vaso de agua. El agua representa todas las experiencias vividas hasta ahora en sus vidas. Pero cuando viajan, deben vaciar ese vaso y permitir que nuevas experiencias entren.

No siempre estarán de acuerdo con lo que encuentren, pero al menos deben estar abiertos a la posibilidad de conocerlo y entenderlo desde diferentes perspectivas.

Hace poco escuché decir a un sociólogo: “Habría que ser menos turistas y más viajeros”. Y tenía toda la razón porque viajar debe servir para conocer, no solo para mostrar y posar. Después de viajar e integrarme a las sociedades locales, me di cuenta de que antes de juzgar a otros por no pensar como yo, debo preguntarme por qué actúan de esa forma y, sobre todo, por qué yo actúo de la manera en que lo hago.

Así que los invito a salir de su zona de confort turística y adentrarse en el mundo real. Abran sus mentes y corazones a nuevas experiencias. Descubran las múltiples realidades que existen más allá de su propia perspectiva. Les aseguro que se sorprenderán y crecerán como personas.

Viajar es mucho más interesante cuando te integras a la sociedad local. No hay una sola verdad absoluta, sino muchas realidades diferentes. Es importante respetar la cultura local al tomar fotografías y buscar el permiso adecuado. Las conexiones humanas son valiosas durante los viajes, así que salgan de su zona turística convencional y conozcan a los locales. Aprendan mientras viajan vaciando su vaso para permitir nuevas experiencias entrar. Seamos menos turistas y más viajeros.

Recuerden: “No viajamos para escapar de la vida, sino para que la vida no se nos escape”.

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