Descubre cómo tener una relación saludable con las redes sociales

¿Eres adicto a las redes sociales y sientes que tu salud mental se ve afectada? Tranquilo, tengo la solución perfecta para ti.

Recientemente vi una charla TED del experto en redes sociales Charly Salinas, quien nos enseña cómo cuidar nuestra salud mental en el mundo digital.

¡No te pierdas mi artículo, donde te resumiré los mejores consejos de Charly

La relación tóxica entre la tecnología y las redes sociales

Bienvenidos a la época en donde un celular aparte de conectarnos con la gente que está lejos, hoy es capaz de generar un vacío y mover sentimientos en ti. Mi nombre es Harvey Salinas y estoy encantado, rayado fascinado de estar aquí con ustedes en este escenario y poderles compartir un poco de lo que he vivido a lo largo de la vida a través de redes sociales. Y déjenme decirles que va a estar buenísimo.

Déjenme contarles una historia, una historia en donde todo cambia. Realmente puede ser tu historia, puede ser mi historia y seguramente la historia de quien sea. Los papás no son los mismos de cuando ellos se enamoraron, las personas cambian todo el tiempo. Mi mejor amigo ha bajado 12 kilos en un par de meses. Todo cambia todo el tiempo, las personas hoy somos uno y mañana podemos ser otros, nuestras amistades van y solo pocas se quedan.

Al igual que las personas cambiamos, también cambia la tecnología. A lo largo del tiempo, la tecnología y los cambios nos han espantado. Cuando teníamos la tele que era un poco ancha y larga y grande, la gente decía que nos iba a gastar toda la luz del mundo o que nos iban a lastimar los ojos. Así ha sido con todos los cambios tecnológicos: siempre han sido una amenaza para el ser humano.

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Hoy vamos a hablar sobre cómo este cambio en la tecnología también implica el internet. El mexicano está conectado entre 8 y 10 horas al día desde que se inventó el internet, y cada año que pasa hay más personas que tienen acceso a él. ¿Y qué pasa? Se pone mejor el cotorreo en redes, se pone mejor el tema en internet. Se gana más a menos, ¿no?

Pero también podemos contar una que otra anécdota más chistosa. Y al mismo tiempo que esto crece, se ha vuelto un tema preocupante. Las redes sociales ocupan el 82% del tiempo de lo que estamos nosotros en internet, y casi siempre es porque no tienes nada más importante que hacer. Es decir, tiempo de ocio.

La relación tóxica entre la tecnología y las redes sociales

Así como cambian las personas y cambia la tecnología o las redes sociales, yo considero que este par de jugadores: la tecnología y las redes sociales son una relación; una relación de amor. Y como cualquier pareja, cambia todo el tiempo. Nada más que esta relación tiene un ingrediente extra: es tóxica.

Para poder entender por qué es tóxico este asunto, vamos a desmenuzarlo en dos partes: los problemas de las redes y nuestros propios problemas.

Los problemas de las redes sociales

Tú entras a cualquier red social y no sabes qué tienes que pagar. Supuestamente es gratis. Estás bailando un TikTok a todo lo que da o subiendo fotos en Instagram porque ya te dicen si sí o no está subiendo bien tu foto en Twitter… Pero nunca hay dinero de por medio; tú no tienes que dar nada.

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Pero tengo una mala noticia para ti: cuando no sabes dónde hay que pagar para obtener algo a cambio, tú eres el producto. Hoy las redes se alimentan de tu conducta, se alimentan de lo que haces. Y por eso, de repente abres Facebook o Instagram y encuentras un anuncio hecho a la medida, un anuncio para ti. Eso es información que tú les das.

Pero también las redes sociales nos han generado vacíos. Porque detrás de la pantalla siempre hay alguien que está mejor que tú. Durante la pandemia, mientras tú estabas cuidándote a todo lo que daba, había alguien en la playa con una cerveza disfrutando del sol y pensando en comer una buena hamburguesa.

Siempre hay alguien mejor detrás de ti en la pantalla. También nos ha generado esta necesidad de inmediatez: queremos saber las cosas rápido, queremos respuestas al instante cuando mandamos un mensaje. Esta necesidad de inmediatez se ha vuelto un tema que nos ha dado en la torre y es parte de la toxicidad de nuestra relación con las redes sociales.

Un estudio realizado en Estados Unidos reveló que las redes sociales incrementan los síntomas de depresión y ansiedad sustituyendo tres problemas por uno solo.

Incluso nos perjudica el sueño. ¿Cuántos aquí empezaron durante la pandemia? No podían conciliar el sueño porque pasaban horas viendo sus celulares antes de dormir. Hace unos años mi amigo dormía con sus peluches bien abrazado; hoy duerme con el celular debajo de su almohada… Hemos cambiado como personas y las redes nos han modificado.

Nuestros propios problemas

Pero no solo las redes sociales tienen problemas, nosotros también tenemos los nuestros. Son reglas no escritas que algunos negamos y otros no. Por ejemplo: tengo que tener más seguidores en mi cuenta de los que yo sigo para ser popular.

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Otra regla no escrita es que tengo que tener un celular de alta gama para poder convivir bien en redes sociales. Mis fotografías y mis videos deben llevar ciertos filtros para aparentar ser algo diferente, incluso cuando la gente sabe que no estoy usando filtro, aviso “no filtro”.

También nos preocupa cómo se ve nuestro feed, cómo combina una foto con otra y qué color o qué horario es mejor para publicar. Quiero compartirles algo triste: lo que pasa en una comida familiar, lo que pasa en una reunión con amigos, el viaje al cual te tardaste años en ahorrar… todo vuela y desaparece cuando se comparte en redes sociales.

Es muy triste ver a la gente preocupada por compartir el momento en lugar de disfrutarlo. Atesora los buenos recuerdos porque donde estás sembrando tus relaciones es a quienes les estás dejando esa confianza. Las redes sociales pueden desaparecer mañana; pueden dejar de existir.

Hoy hemos hablado sobre la relación tóxica entre la tecnología y las redes sociales. Hemos visto cómo ambos lados contribuyen a esta toxicidad y cómo podemos tomar medidas para sanar nuestra relación con ellas.

Es importante recordar utilizar las redes sociales a nuestro favor: consumiendo contenido de valor, compartiendo experiencias significativas y creando un juicio propio. Debemos recordar que las redes sociales son solo una parte de nuestras vidas y no deben definir nuestra felicidad.

Así que dale like, dale me gusta a tu vida. Disfruta cada experiencia, comparte contenido valioso y retuitea el mundo positivo. Pero sobre todo, sé esa persona que crea su propia vida y sus propios recuerdos. No tengas ningún vacío.

Gracias a todos por estar aquí y por ser parte de esta charla. Recuerden: mañana tú tienes que ser esa persona que deja huella con sus experiencias y recuerdes esos grandes momentos.

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