Descubre el poder de la autoexploración y el placer sexual femenino

¡Descubre cómo integrar el placer sexual femenino en tu vida y rompe con tabúes! No te pierdas esta charla TED reveladora.

Descubriendo la masturbación femenina

Hace unos meses tuve la oportunidad de asistir a un taller de masturbación femenina en Nueva York. El grupo era muy diverso, con mujeres de diferentes edades y experiencias. En un momento dado, nos encontramos en un espacio íntimo donde teníamos que mostrar nuestras vulvas. Recuerdo especialmente a una mujer mayor de 70 años que se sentó, abrió las piernas y comenzó a llorar.

La directora del programa le preguntó si estaba incómoda o nerviosa, y ella respondió: “Hace un rato vi la vulva de una chica joven y me di cuenta de que es igual a la mía”. Esta mujer había pasado más de 70 años creyendo que tenía una deformación en sus labios mayores. Este hecho me lleva a reflexionar sobre lo importante que es cuestionar todo lo que hemos escuchado o creído acerca de la masturbación femenina y nuestra propia genitalidad.

Cuestionando las creencias

Siempre hay algo más por aprender, y no hay nada más maravilloso que adentrarse en lo desconocido cuando hablamos de placer, sexualidad e identidad sexual. La masturbación femenina ha sido durante mucho tiempo un espacio desconocido para muchas mujeres debido a las creencias asociadas con ella.

Algunas creencias comunes son:

  1. Debe suceder espontáneamente.
  2. Si no sucede espontáneamente, debe ocurrir con otra persona.
  3. A veces está asociada con demasiada soledad.
  4. Es considerada como algo malo o sucio.
Leer también:  Consentimiento y nuevas formas de amor: explorando los límites

Estas creencias limitan nuestra capacidad de explorar y disfrutar de nuestra propia sexualidad. Es especialmente importante que las niñas, adolescentes y mujeres jóvenes aprendan a vincularse con el placer y comprendan lo que significa ser un ser sexuado.

El cuerpo como punto de partida

En Occidente, tendemos a pensar que todo comienza en el cerebro y luego se extiende al resto del cuerpo. Sin embargo, la sexualidad, la excitación y la masturbación tienen una característica propia del cuerpo. Debemos recordar que nuestro cuerpo es sagrado y está habitado por una deidad: nosotros mismos. Nosotros somos nuestros cuerpos; nos adornamos, nos vestimos, nos cuidamos. Para convertirnos en seres sexuados, debemos trabajar desde nuestro propio cuerpo.

Para lograr esto, es necesario estudiarlo y cuestionarlo. Debemos explorar lo que no vemos o no sentimos para comprendernos mejor. Cuando hablamos de masturbación femenina, estamos hablando de placer. Sin embargo, hoy no quiero centrarme en el orgasmo; quiero dejarlo de lado por un momento.

Buscando el proceso del placer

A menudo buscamos la masturbación con el propósito exclusivo de excitarnos para alcanzar el orgasmo. Pero ¿qué sucede si decidimos dejar fuera el objetivo del orgasmo? En su lugar, podemos centrarnos en experimentar nuestro propio cuerpo: un cuerpo que necesita seguridad y propiedad para abarcar todos los espacios que como mujeres necesitamos ocupar.

La seguridad no solo es importante para nuestra sexualidad, sino también para otras áreas de nuestra vida. Nuestro cuerpo está presente en nuestro trabajo, al dormir, al levantarnos por la mañana o simplemente tomar una ducha. Al darle propiedad y fuerza a nuestro cuerpo y estudiarlo, comenzamos a desarrollar la seguridad que necesitamos para construir nuestra identidad.

Leer también:  Descubre la poderosa conexión emocional: regalar con el corazón

El vínculo con el cuerpo y la genitalidad

Uno de los desafíos que enfrentamos como mujeres es el vínculo complejo que tenemos con nuestro cuerpo y nuestra genitalidad. A menudo sentimos pudor o vergüenza incluso cuando estamos solas. Es curioso cómo nos resulta más fácil conocer el olor de un perfume o cómo se siente la textura de una prenda de ropa que explorar nuestras propias partes íntimas.

Nuestro vínculo con el cuerpo y la identidad sexual es un trabajo que debemos separar del deber ser impuesto por la sociedad. Si no lo hacemos, nuestra sexualidad femenina quedará limitada principalmente a las relaciones con otras personas, lo cual puede empobrecerla enormemente.

Haciendo espacio para el placer

Me gusta describir la masturbación femenina como ese chocolate guardado en mi velador: algo íntimo y privado que disfruto ocasionalmente. Cada una de nosotras tiene sus propios placeres y antojos: puede ser esa canción especial, exponerse desnuda en casa o cualquier otra cosa que nos haga sentirnos conectadas con nuestros cuerpos.

Pero ¿cómo podemos incorporar la masturbación dentro de este espacio? La clave está en convertirla en un goce a descubrir, como si fuera un nuevo sabor de chocolate o helado. Para lograrlo, debemos educarnos y construir nuestro propio material erótico.

Encontrando el material erótico adecuado

No puedo obligar a nadie a tocarse los genitales o comprar un vibrador. Cada una debe encontrar su propio material erótico. Puede ser una canción, exponerse desnuda, leer un libro o ver una película. Lo importante es que sea algo que nos haga sentir conectadas con nuestros cuerpos y despierte nuestra sensualidad.

Una vez que identificamos sensorialmente qué cosas nos gustan, podemos comenzar a explorar cómo reacciona nuestro cuerpo ante diferentes estímulos. Podemos diferenciar qué sensaciones nos relajan y cuáles nos excitan. Es fundamental recordar que la masturbación femenina es algo personal y cada una debe hacerse cargo de su propio placer.

Leer también:  Un Camino hacia la Diversidad en el Mundo Empresarial

Por supuesto, después de explorarnos y conocernos mejor, esto también puede ayudarnos a encontrarnos con otra persona en el ámbito sexual. Pero primero debemos enfocarnos en nosotros mismas: en el aquí y ahora.

Cuestionando lo establecido

Hoy quiero invitarlas a cuestionarlo todo nuevamente. No busquen el orgasmo como objetivo principal durante la masturbación; quédense en el proceso del placer. Permítanse disfrutar de momentos íntimos consigo mismas, ya sea mientras se toman un café por la mañana o antes de dormir por la noche.

Aprendan a movilizar su estructura interna y apropiarse de sus cuerpos desde lo más sencillo: un ejercicio, un olor o simplemente tomarse el tiempo necesario para descansar y relajarse. La masturbación femenina es una oportunidad para explorar nuestra propia sensualidad y placer. No hay reglas fijas, solo la libertad de descubrir lo que nos hace sentir bien.

Cuestionemos todas las creencias y prejuicios que hemos heredado sobre la masturbación femenina. Aprendamos a disfrutar del proceso del placer sin enfocarnos únicamente en el orgasmo. Trabajemos en nuestro vínculo con nuestro cuerpo y nuestra identidad sexual, separándolos de los estándares impuestos por la sociedad.

Busquemos nuestro propio material erótico, aquel que nos haga sentir conectadas con nuestros cuerpos y despierte nuestra sensualidad. Dediquémonos tiempo para explorar nuestras sensaciones y emociones sin presionarnos a alcanzar un clímax inmediato.

La masturbación femenina es una forma poderosa de empoderamiento personal. Nos permite ser dueñas de nuestro propio placer y disfrutar plenamente de nuestra sexualidad. Así que ¡anímense a explorar, descubrir y abrazar su propia intimidad!

Publicaciones Similares

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.