Descubre la alternativa alimentaria: una charla fascinante sobre la otra comida

Hola, amigo/a. Hoy te quiero contar sobre una charla TED que vi recientemente de Mariana, una Educadora Ambiental. En este artículo, voy a resumir lo que aprendí en su fascinante charla sobre “la otra comida”. ¡Sigue leyendo!

¡Hola! Hoy quiero compartir contigo algo realmente interesante que descubrí en un video de una charla TEDx. Se trata de una presentación realizada por Mariana Acosta, en la que aborda un tema recurrente en nuestro país y en América Latina: la pobreza y la escasez de alimentos. Pero no se queda solo en eso, también nos invita a reflexionar sobre cómo nos hemos alejado de la naturaleza y cómo podemos reconectar con ella para encontrar soluciones.

La trampa del mercado

Mariana comienza hablando sobre cómo la modernidad y la tecnología han cambiado nuestra forma de obtener alimentos. Ahora dependemos principalmente del mercado para diseñar nuestra dieta, lo cual puede resultar poco saludable debido a los altos niveles de procesamiento y aditivos presentes en los productos que consumimos. Muchas veces, ni siquiera estamos comiendo lo que creemos estar comiendo.

Nos hemos acostumbrado a comer comida simulada, una especie de imitación que nunca podrá reemplazar el sabor y valor nutricional real de los alimentos naturales. Incluso hay productos procesados con sabor a asado, ¡algo completamente irreal e insustituible! Es hora de volver a nuestras raíces y recordar que somos seres vivos que dependen directamente de lo que nos brinda la naturaleza.

El privilegio geográfico

Vivimos en un lugar privilegiado geográficamente hablando: el neotrópico. Esta vasta región se extiende desde México hasta la Patagonia e incluye diversas provincias biogeográficas como la Amazonia, el Gran Chaco y la Mata Atlántica. Estas regiones nos brindan una increíble diversidad de especies comestibles gracias a los corredores biológicos que convergen en la cuenca del Plata.

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Las comunidades originarias han sabido aprovechar esta diversidad durante cientos y miles de años para alimentar a sus familias. Sin embargo, nosotros hemos dejado de lado este conocimiento ancestral y nos hemos dejado convencer por el mercado de que estas especies son simplemente “malezas”. Pero pensemos por un momento, ¿quién le daría malezas a sus hijos? Las malezas son combatidas y eliminadas, pero en realidad son un argumento utilizado por el mercado para envenenarnos con agrotóxicos y mantenernos cautivos de las góndolas.

Reconectando con la naturaleza

Afortunadamente, no todo está perdido. Mariana propone un trabajo de reconexión con la naturaleza para rescatar el valor alimenticio de las especies silvestres. Eduardo Rapoport fue uno de los pioneros en demostrar el potencial alimenticio de estas especies en su entorno. Determinó que al menos el 25% de las especies que lo rodeaban podían ser consideradas como alimentos.

Otro biólogo destacado es Valdely Ferreira Kinupp, autor del libro “PANCs – Plantas Alimenticias No Convencionales”, quien ha estudiado durante más de 10 años más de 30 mil especies con partes comestibles. Esto contrasta enormemente con las escasas opciones que nos ofrece el mercado.

La magia de las especies silvestres

En su propuesta de rescatar el valor alimenticio de estas especies, Mariana nos muestra ejemplos concretos. Por ejemplo, nos habla de la tarta de la vereda, una deliciosa preparación hecha con verduras que podemos encontrar en cualquier monte o pastizal. También menciona cómo se pueden utilizar especies como las tunas y las pitangas para preparar dulces, licores y comidas nutritivas.

Incluso nos sorprende al mencionar que la acacia negra, considerada una planta invasora y agresiva, también es comestible. Se pueden hacer harinas, panificados e incluso un cigarro menos nocivo que los que encontramos en el mercado.

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Reconectando con nuestras raíces

Mariana nos invita a reconectarnos con la naturaleza y redescubrir todos los tesoros que aún no conocemos. Muchas veces tenemos plantas en nuestros jardines o plazas sin saber que son comestibles y pueden ser utilizadas para mejorar nuestra alimentación.

Termino este artículo con una copla tradicional: “Óigame usted compañero, si el estrés lo ha dejado poca cabeza dura, meta un abrojito al mate para levantar esa desilusión”. Esta frase refleja la importancia de volver a lo natural para encontrar soluciones a los problemas modernos.

Nuestra sociedad ha perdido contacto con la naturaleza y se ha dejado manipular por el mercado en cuanto a nuestra alimentación. Sin embargo, existen miles de especies silvestres que pueden ser utilizadas como alimentos nutritivos y deliciosos. Es hora de reconectarnos con la naturaleza, rescatar el valor alimenticio de estas especies y volver a nuestras raíces para encontrar soluciones sostenibles y saludables.

¡No dejemos que el mercado nos engañe! La naturaleza está llena de tesoros por descubrir, solo necesitamos abrir nuestros ojos y paladares a las maravillas que nos brinda.

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