Descubre la inspiradora historia de MOVA: una chaqueta para montar en bici que conquistó el mundo

¿Te suena la frase “apostar por hacer empresa sin mucha experiencia pero con un propósito claro”? Así es, eso es lo que hizo Roland al fundar MOVA, una empresa exitosa gracias a una campaña de crowdfunding. En este artículo te cuento todo lo aprendido en su inspiradora charla TEDx, ¡no te lo pierdas!

Hace tres años llegué a Colombia sin saber hablar español y con muy poco dinero para estudiar. Pero tenía una cosa que me impulsaba: un recuerdo de diez años atrás, cuando mi mamá me obligó a usar un chaleco reflectante en mi bicicleta y sentí la vergüenza más grande de mi vida. Ese momento despertó en mí las ganas de cambiar las cosas y generar un pequeño impacto.

Así fue como decidí emprender en Bogotá, donde descubrí algo espectacular relacionado con la bicicleta. Me di cuenta de que podía generar un cambio aún mayor e inspirar a más personas a tomar acción. Aunque al principio no sabía nada sobre máquinas de coser (soy politólogo), logré hacer una chaqueta para montar en bici utilizando materiales básicos como el algodón.

De una idea a un prototipo

El primer prototipo que hicimos era horrible, pero nos permitió generar 130,000 dólares en ventas en menos de dos meses. Aprendimos que lo más importante al emprender es simplemente arrancar, aunque sea con algo imperfecto o feo. Ese trapo horrible ahora tiene otro valor simbólico para nosotros.

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A partir del primer prototipo, seguimos mejorando mediante pruebas y errores constantes. La clave fue trabajar localmente en Colombia, aprovechando el potencial industrial del país y apoyando talleres locales. Gracias al tejido industrial colombiano, pudimos convertir nuestra idea inicial en algo tangible y mejorar cada vez más.

Del prototipo al producto

Pasar del prototipo final al producto fue un reto, pero tuve la suerte de que mi proyecto coincidió con el auge del crowdfunding. Gracias a plataformas como Kickstarter, pude mostrar mi chaqueta a miles de personas y generar confianza en ellas.

En solo dos meses, logramos recaudar 130,000 dólares, superando nuestras expectativas iniciales. Sin embargo, durante la mitad de la campaña nos enfrentamos a un gran problema: no teníamos dónde producir las chaquetas que habíamos vendido. Afortunadamente, pudimos resolverlo trabajando localmente en Bogotá y adaptándonos rápidamente.

La importancia de hacer las cosas localmente

Hacer las cosas localmente no solo es beneficioso para el medio ambiente, sino también para las empresas. En nuestro caso, trabajar con textiles colombianos nos permitió superar desafíos y mantenernos flexibles ante cambios inesperados.

Otro obstáculo que enfrentamos fue traer los 130,000 dólares desde Estados Unidos hacia Colombia. Convencer al banco de que no éramos narcotraficantes fue todo un desafío en sí mismo. Pero nuevamente logramos superarlo gracias a nuestra determinación y trabajo constante.

La comunidad y la familia creada alrededor del proyecto

Una de las cosas más importantes que hemos logrado durante esta experiencia emprendedora es crear una comunidad global apasionada por el ciclismo urbano. Tenemos seguidores y colaboradores en diferentes partes del mundo como Berlín, Londres, Francia e incluso Suiza y Nueva Zelanda.

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Estas personas son las que dan vida a nuestro proyecto. Gracias a ellas, hemos podido convertir nuestro sueño en realidad. Y lo más importante de todo es que, a pesar de no saber hablar español ni coser cuando llegué a Colombia, tenía la actitud necesaria para generar un cambio exponencial en el mundo.

La charla Tedx que vi me enseñó la importancia de arrancar aunque sea con algo imperfecto, de trabajar localmente para aprovechar los recursos del entorno y de crear una comunidad apasionada alrededor de mi proyecto. Aprendí que emprender implica enfrentarse constantemente a desafíos y resolver problemas, pero también trae consigo grandes satisfacciones y la posibilidad de generar un impacto positivo en el mundo.

Ahora tengo claro que el camino del emprendimiento no es fácil, pero vale la pena cada obstáculo superado. Así que te animo a ti también a arrancar con tus ideas, sin importar cuán imperfectas puedan parecer al principio. Recuerda que todos tenemos algo valioso para ofrecer al mundo si nos atrevemos a dar ese primer paso.

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