Descubre los secretos de la belleza y diversidad en la moda

¿Sabés qué es la belleza? ¿Te has preguntado si es subjetiva? Pues déjame contarte, querido lector, que el grandioso Luis Enrique tiene todas las respuestas. Después de perderme en una charla TEDx llena de sabiduría, me di cuenta de que este estilista, coordinador de desfiles de moda, editor y docente tiene mucho que decir sobre el tema.

La belleza es un concepto subjetivo que ha sido arraigado en nuestra cultura popular. Todos tenemos el poder de decidir qué consideramos bello, y esto ha llevado a una diversidad de parámetros de belleza en los últimos tiempos, especialmente con el auge de las redes sociales. Pero ¿hasta qué punto hemos logrado lo que reclamamos? ¿Es esta una demanda fuerte o frágil?

Mi experiencia personal

Permíteme llevarnos en un recorrido histórico y anecdótico para entender un poco más sobre la percepción de la belleza desde mi perspectiva. Era el año 1984 y yo tenía 10 años en Venezuela cuando vi por primera vez el programa de televisión del concurso Miss Venezuela. Quedé fascinado por las participantes: altas, con melenas perfectas, rasgos faciales casi perfectos y andares elegantes como gacelas. Me sentí impactado por su nivel de seguridad y esto se convirtió en algo fantasioso para mí.

Esta fascinación me llevó a obsesionarme con buscar la belleza en todo momento y vivir constantemente esa llamada fantasía o magia que rodea a la belleza. Recuerdo una frase dicha por una Miss Venezuela en 1989: “Las misses somos la fantasía del pueblo”. Viví inmerso en esta gran fantasía durante mucho tiempo hasta que esa obsesión me condujo a formar parte del público presencial del certamen de belleza cuando ya tenía 16 años.

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Tener la oportunidad de estar cerca de muchas ex candidatas e incluso compartir escenario con ellas fue algo perfecto para alguien como yo, que había estado obsesionado con esa belleza femenina durante años. Además, una de las candidatas de aquel entonces se convirtió en mi compañera de tesis de grado en publicidad. Junto a otra compañera, decidimos hacer nuestra tesis relacionada con el certamen de Miss Venezuela.

En nuestro acercamiento a la investigación científico-social, nos encontramos con diferentes definiciones de belleza. Una muy elemental mencionaba que la belleza es la armonía entre las partes que conforman un todo. Esto corroboró lo que yo percibía en aquel tipo ideal presentado en los medios: todas las partes anatómicas de estas mujeres tenían armonía y equilibrio.

Más adelante, me topé con programas como “House of Style” y “Fashion Television”, donde descubrí una nueva forma de armonía en la moda. Encontré personas con características disímiles al prototipo establecido por los certámenes y los medios. Narices aguileñas, dientes separados y otros atributos eran valorados por su seguridad personal.

Me convertí en un nuevo sujeto obsesivo, encontrando una belleza diferente pero complementaria a la anterior. Decidí enfocarme en el periodismo y comunicación de moda desde entonces.

La evolución del modelo

A lo largo del tiempo, he sido testigo de cómo ha cambiado el modelo estándar de belleza en la industria de la moda. Las supermodelos poderosas como Naomi Campbell o Cindy Crawford dejaron paso a un modelo más delgado y anónimo debido a diversas razones.

Pero ¿qué pasaba con respecto a las tallas? No muchas modelos protagonizaban las pasarelas con tallas regulares. Recuerdo a Sophie Dahl, una supermodelo británica reconocida, que a veces la veíamos en una talla regular y otras veces más delgada debido a desórdenes alimenticios.

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Actualmente, gracias a las redes sociales, ha habido un reclamo masivo por diversidad en la representación de la belleza. Esto ha llevado a un mayor reconocimiento de modelos curvilíneas y diversas etnias en el mundo de la moda. Sin embargo, es importante cuestionarnos si esto es suficiente.

¿Dónde está el equilibrio? ¿Estamos dignificando a estas modelos o simplemente convirtiéndolas en objetos de seducción? Además, ¿qué pasa con la representación de las identidades de género? Probablemente existen más identidades aún no reveladas y es necesario seguir luchando por su inclusión.

Nuestro poder como individuos

Hoy en día tenemos el poder de decidir qué promovemos desde nuestras propias redes sociales. Es importante preguntarnos qué estereotipos estamos fomentando para nosotros mismos y para posibles parejas. ¿Estamos impulsando el mercado obsesionado con abdominales definidos al 100% o los cuerpos perfectamente moldeados?

Es complicado cuando trabajas desde dentro de la industria de la moda, ya que no siempre tienes el poder de decisión en los castings. Pero lo más importante es reconocernos como personas bellas basándonos en nuestra propia autoaceptación.

La belleza es un concepto subjetivo y diverso. Hemos logrado avances en la representación de diferentes tallas y etnias en la industria de la moda, pero aún queda mucho por hacer. Es importante cuestionarnos qué promovemos desde nuestras propias redes sociales y cómo nos reconocemos como personas bellas basándonos en nuestra propia autoaceptación. La verdadera belleza radica en la diversidad y el amor propio.

Así que, ¡unámonos a esta lucha por una belleza inclusiva y auténtica!

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