Descubre tus historias para un propósito de vida

Juan Salvador Guerrero, un talentoso académico y productor audiovisual independiente, se presenta en #TEDxColoniaDelBosque con una charla inspiradora sobre “LAS NARRATIVAS DE TU VIDA”. Descubre lo que aprendí de su exposición aquí.

Muy buenas noches a todos. Antes que nada, quiero agradecerles su presencia y compartir con ustedes algo que me fascina: el acto de escribir un guión cinematográfico o una obra de teatro. Ese espacio en el que estás sentado frente a una pantalla o una hoja en blanco, y de repente en tu cabeza giran historias, personajes e incluso olores, sin saber cómo ordenar todos esos pensamientos.

Para mí, escribir un guión es un acto de coraje para ordenar mis ideas y superar mi ego artístico. Quiero crear una pieza de arte que transmita mensajes universales y genere emociones a través de imágenes en movimiento. Pero antes de llegar a ese punto, tengo que enfrentarme al caos interno y dejar que mi sentido común tome las riendas.

Observando el espacio y el tiempo

Cuando empiezo a escribir, me concentro primero en observar el espacio y el tiempo en los que vivimos. Las formas de comunicación van cambiando constantemente, al igual que nuestras ideas. Es importante estar atentos a estos cambios para poder reflejarlos en nuestras historias.

Además, creo firmemente que el cine y cualquier forma audiovisual nos brindan la oportunidad de conocer experiencias desagradables sin tener que vivirlas nosotros mismos. A través del arte podemos entender realidades distintas y generar cambios positivos en nuestras vidas.

Quiero compartir con ustedes una experiencia transformadora que tuve hace algunos años. Estaba trabajando en un cortometraje cuando una amiga me invitó a visitar un centro penitenciario femenil en la Ciudad de México. Ella estaba realizando labores sociales y surgió la idea de hacer una colección de cortometrajes sobre las historias de las mujeres que habitaban ese lugar.

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Acepté la invitación sin saber a qué me enfrentaría. Visité tanto el centro penitenciario femenil como la prisión masculina contigua, donde los reclusos cumplían condenas extremadamente largas. Lo que presencié en esos lugares me transformó por completo.

El poder de las decisiones

Allí conocí a personas inocentes y culpables, delincuentes que planeaban volver a cometer crímenes al salir y mujeres violentadas que decidieron poner un alto a su sufrimiento. Fue entonces cuando entendí el valor de la palabra “libertad”. Todos hablaban de ella, cada uno desde su perspectiva.

Esta experiencia me llevó a reflexionar sobre nuestras decisiones y cómo estas nos llevan por caminos distintos en nuestras vidas. No creo en buenas o malas decisiones, sino en decisiones correctas para nosotros mismos, siempre y cuando no pasemos por encima de los demás.

Después de mi visita al centro penitenciario, trabajamos durante años en un proyecto cinematográfico llamado “Ocultos”, donde buscábamos mostrar sentimientos universales presentes incluso en espacios reducidos como una prisión. Queríamos hablar del amor, la esperanza, el odio y la fe que se magnificaban dentro de esas paredes.

La creación como acto catártico

Mi compromiso con este proyecto me llevó a otro momento de mi vida en el que entendí aún más el poder de nuestras decisiones. Estaba trabajando en dos proyectos importantes: la creación de un club de teatro en la universidad donde trabajo y la dirección de un espectáculo monumental en el Auditorio Nacional.

En medio de mi rutina diaria, sufrí un robo en mi departamento y me quedé sin equipo de trabajo. Fue un golpe duro, pero decidí seguir adelante con mis proyectos. Aunque me sentía vulnerable y triste cuando regresaba a casa, rodeado por las secuelas del asalto, seguía entregándome al arte y a mis responsabilidades.

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Un día, dos semanas antes del estreno del montaje teatral universitario y del Réquiem de Mozart en el Auditorio Nacional, me encontré improvisando una función con libreto en mano debido a una emergencia. A pesar del miedo y la presión, disfruté cada momento porque estaba rodeado de personas apasionadas que habían decidido dar su tiempo para crear algo especial.

Entendí entonces que había caído en el papel de víctima después del robo, pero ese episodio me mostró que era capaz de superarlo y seguir adelante. No importa lo que nos suceda o los obstáculos que enfrentemos, siempre podemos tomar decisiones valientes e impulsar nuestra propia historia.

Nuestra vida es como una hoja en blanco esperando ser escrita. Cada uno tiene el poder de tomar decisiones correctas para sí mismo y dejar huella en esta narrativa colectiva llamada humanidad. No subestimemos el impacto que nuestra historia puede tener en los demás.

Así que los invito a escribir la narrativa de sus vidas, a tomar decisiones valientes y a compartir su historia con el mundo. Quién sabe, tal vez alguien esté esperando escucharla y ser parte de ella. Gracias por su atención.

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