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Descubriendo el arte y la ciencia en lo desconocido

¿Te has preguntado alguna vez dónde se unen el arte, la ciencia y la tecnología? Pues déjame contarte sobre Mariano Sardón, un artista que ha descubierto cómo la mirada del artista puede desvelar los secretos de nuestra percepción del mundo, a través de la investigación neurocientífica. Impresionante, ¿verdad?!

Hoy, después de haber visto una

¡Hola! Hoy quiero compartir contigo algo que acabo de descubrir y que me ha dejado completamente fascinado. Acabo de ver un video de una charla Tedx impartida por Mariano Sardon, en la cual habla sobre la confluencia del arte y la ciencia, explorando los límites de lo desconocido. ¡Déjame contarte todo lo que aprendí!

El misterio del mar

Mariano comienza su charla hablando sobre su infancia en una ciudad costera, donde el mar era protagonista principal. Recuerda cómo se sentía frente al mar, lleno de misterio y sin palabras para describirlo. El horizonte le planteaba preguntas sin respuesta, pero eso no lo detenía.

En su imaginación, dibujaba mapas imaginarios y trazaba hipótesis sobre las posibles trayectorias que había más allá del horizonte. Incluso creaba alfabetos e intentaba pronunciar palabras difíciles pero agradables. Su imaginario estaba lleno de formas intrincadas, colores vibrantes y símbolos extraños para construir aquello que no conocía.

La historia detrás del gesto

Años después, Mariano descubre una historia interesante relacionada con los thembu de Zambia. Estos cazadores dejaban marcas en los árboles cuando salían a cazar, llamándolas “chiquis”, que significa faro o abrir camino. Para ellos, existe un límite entre lo conocido y lo desconocido, representado por un círculo alrededor de su aldea.

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En ese límite, instalan un faro que ilumina lo desconocido, permitiéndoles vislumbrar el futuro. Esta historia le hizo reflexionar sobre sus proyectos en la confluencia del arte y la ciencia, ya que ambos exploran los límites de lo desconocido.

El rostro como expresión

Mariano menciona su colaboración con el neurocientífico Mariano Sigman y cómo juntos han explorado temas relacionados con el retrato y la gestualidad. Explica que aunque nos expresamos a través de palabras y lenguaje corporal, son los gestos faciales los que juegan un papel central en nuestra expresión y relación con los demás.

En la neurociencia se ha investigado durante muchos años el reconocimiento de las expresiones faciales como indicadores del estado emocional y mental de una persona. Incluso se ha demostrado que un gesto puede transmitir suficiente información para detectar una emoción en tan solo 250 milisegundos.

El arte de capturar gestos

Inspirados por esto, decidieron filmar gestos considerados básicos y universales como la alegría, tristeza, enojo, miedo y sorpresa. Utilizando cámaras ultralentas, capturaron estos gestos en vídeo retratos donde se puede apreciar cada detalle durante una fracción de segundo.

Pero Mariano no solo se quedó ahí. También quería explorar cómo miramos e interpretamos las imágenes cuando estamos frente a ellas. Utilizando un aparato llamado posicionador ocular, pudieron registrar el movimiento de los ojos de las personas al mirar una imagen.

La reconstrucción colectiva

Con esta información, lograron reconstruir cómo cada persona veía esa imagen en particular. Descubrieron que cada individuo tiene una forma única y personal de mover sus ojos al mirar una imagen, como si fuera su firma o modo de hablar.

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Pero lo más fascinante fue cuando utilizaron la gestualidad de 450 personas para reconstruir una imagen en conjunto. El resultado fue la construcción colectiva de esa imagen, revelando cómo diferentes miradas pueden revelar aspectos ocultos y crear una experiencia visual completamente nueva.

El arte y la ciencia como viaje transdisciplinar

Mariano concluye su charla hablando sobre cómo el arte y la ciencia están entrelazados en un viaje a través de distintas disciplinas, con sus propios lenguajes e historias. Ya no se trata solo del genio individual, sino de prácticas establecidas entre grupos que comparten lo desconocido.

Imagina un futuro donde la creatividad esté ligada a procesos transdisciplinares y transculturales. Donde podamos explorar lo desconocido junto con otros, sabiendo que ahí está nuestro futuro compartido. ¡Qué emocionante perspectiva!

A través del relato inspirador de Mariano Sardon en su charla Tedx, he aprendido sobre el poder del mar para despertar nuestra curiosidad por lo desconocido. También he descubierto cómo el arte y la ciencia pueden converger en la exploración de los límites de lo desconocido, especialmente en el campo del retrato y la gestualidad.

La capacidad de capturar gestos y reconstruir imágenes a partir de las miradas de diferentes personas es un testimonio del poder creativo que surge cuando combinamos disciplinas y compartimos lo desconocido. El futuro nos espera con infinitas posibilidades si estamos dispuestos a explorar juntos.

Así que, ¿qué esperas? ¡Vamos a abrir camino hacia lo desconocido!

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