Descubriendo el poder de los videojuegos: Gamers en la vida real

¿Quién dijo que el juego era solo para niños? Descubre la revolucionaria perspectiva del Dr. Irving Inda en su charla TED y ve cómo puede cambiar nuestra forma de aprender y crecer. Acompáñame en esta emocionante aventura y prepárate para quedar sorprendido.

¡Hola! Hoy quiero contarte sobre una charla Tedx que vi recientemente y que me dejó realmente impresionado. El autor de la charla se llama Irving Alberto Cruz Inda, un profesor universitario apasionado por el juego y el aprendizaje. A lo largo de su presentación, Irving nos invita a reflexionar sobre cómo podemos resolver los problemas de nuestra vida cotidiana divirtiéndonos.

Un cambio de paradigma

Irving comienza su charla hablando sobre cómo durante mucho tiempo creyó en la idea de que los adultos debían ser serios y formales en todos los aspectos de sus vidas. Sin embargo, él se rehusaba a aceptar esta creencia y buscaba cambiar este paradigma. Para él, la vida no debe ser aburrida, sino emocionante y divertida.

Tiene tres grandes pasiones en la vida: viajar, jugar y enseñar. Estas pasiones son las que le dan sentido a su vida y lo mantienen motivado. Para él, si alguna de estas pasiones faltara en su vida, todo se sentiría monótono y carente de chispa.

El poder de una sonrisa

Durante uno de sus viajes a Londres, Irving notó que la gente en esa ciudad parecía triste e incluso sombría. Esto despertó una pregunta en su mente: ¿Puede una sonrisa cambiar el día de alguien sin saberlo?

Leer también:  Murciélagos: Aliados invaluables para la naturaleza

Intrigado por esta pregunta, investigó más al respecto y descubrió algo fascinante: las llamadas “neuronas espejo”. Estas neuronas tienen la capacidad de imitar comportamientos que nos llaman la atención, generando una empatía natural con las personas. En pocas palabras, una sonrisa puede contagiar más sonrisas y generar un efecto positivo en los demás.

Jugar para resolver problemas

Irving nos cuenta que él es un adulto que se niega a crecer y comportarse como otros adultos convencionales. Él ve la vida como un juego, donde cada día enfrentamos diferentes “villanos” o desafíos. Estos villanos pueden ser la flojera, la ignorancia o cualquier obstáculo que nos impida alcanzar nuestros objetivos.

Según Irving, hay dos formas de enfrentar a estos villanos: con una actitud positiva o lamentándonos por nuestra mala suerte. Sin embargo, también existe una peor opción: no enfrentarlos en absoluto y permitir que crezcan y vuelvan con más fuerza.

Los juegos representan una simulación de la vida real. Jugamos para aprender a ganar pero también para aprender a perder. Jugamos para trabajar en equipo y mejorar individualmente. Si no jugamos para vencer a nuestros villanos diarios, estamos limitando nuestras habilidades y aprendizajes necesarios para nuestra vida.

El juego como herramienta educativa

A lo largo de su carrera como docente, Irving se dio cuenta de que muchas veces las escuelas no brindan las mejores herramientas para solucionar problemas de forma creativa en la vida cotidiana. Por eso se preguntó: ¿qué pasaría si las escuelas propiciaran el juego como parte del proceso educativo?

Irving implementó juegos en sus clases para que los estudiantes pudieran aplicar y compartir información de forma divertida. Los problemas planteados en el juego estaban relacionados con la vida real, lo cual permitía a los estudiantes desarrollar habilidades que podían aplicar tanto académicamente como en su día a día.

Leer también:  Liberación de datos: impulso para la innovación y la apertura

Un ejemplo de esto es una clase universitaria donde Irving utilizaba un juego de Jenga marcado con colores y números para representar diferentes temáticas y preguntas. Los estudiantes disfrutaban del proceso de aprendizaje, grabando videos, riendo y divirtiéndose mientras resolvían los desafíos propuestos.

El poder transformador del juego

Irving nos comparte el caso de un alumno llamado Alfonso, quien era mayor que el resto de sus compañeros. Al principio, Alfonso solo veía las clases como un espacio para jugar. Sin embargo, cuando llegó el momento del examen semestral, se sorprendió al darse cuenta de que había aprendido mucho más de lo que pensaba.

Alfonso atribuyó su éxito en el examen a la actitud positiva y al juego presente durante las clases. El hecho de haberse divertido mientras aprendía le permitió tener respuestas automáticas a las preguntas del examen.

A través de esta charla Tedx, Irving Alberto Cruz Inda nos invita a cambiar nuestra perspectiva sobre la vida adulta. Nos muestra cómo podemos resolver nuestros problemas cotidianos divirtiéndonos y aplicando una actitud positiva.

Nos recuerda la importancia de cuestionar nuestra realidad y enfrentar a nuestros villanos diarios. Además, nos muestra cómo el juego puede ser una herramienta educativa poderosa para desarrollar habilidades y solucionar problemas tanto en el ámbito académico como en la vida cotidiana.

Así que, ¿estás listo para convertirte en un gamer de la vida diaria? Recuerda que tú eres quien maneja el juego de tu vida y solo depende de ti disfrutar cada nivel que te plantea la vida. ¡Diviértete, aprende y sé feliz!

Publicaciones Similares

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.