Descubriendo los secretos de los exoplanetas: Explorando el vasto cosmos y nuestras atmósferas

Hola amigo/a! ¿Sabías que he descubierto a un ponente fascinante en una charla Tedx? Yamila Miguel nos lleva de viaje por el universo al contarnos sobre los mundos encontrados entre los exoplanetas y cómo comprender nuestro lugar en el cosmos. No te pierdas mi artículo donde resumo su charla, te sorprenderás!

Hace muchos años, comencé a ver la serie Star Trek. Cada capítulo comenzaba con la frase “El espacio, la última frontera”. La nave protagonista, la Enterprise, tenía la misión de explorar extraños nuevos mundos hasta alcanzar lugares donde nadie ha llegado jamás. Si bien la serie original es un poco vieja, a mí me encanta porque en cada capítulo encuentran mundos nuevos y desafían todo lo que conocían hasta ese momento.

Siempre me pareció increíble la posibilidad de esos descubrimientos. Y es que la pregunta “¿Hay otros mundos fuera del sistema solar?” es una pregunta que tenemos desde siempre. Es uno de los interrogantes más antiguos de la humanidad. Y es que la exploración de Star Trek era ciencia ficción, pero hoy en día está dejando de serlo.

Una época única

Cuando empecé a interesarme por la astronomía, solo conocíamos los planetas de nuestro sistema solar. Pero hoy vivimos en una época única porque por primera vez en la historia sabemos que existen otros planetas alrededor de estrellas que no son el sol.

El primer planeta fuera de nuestro sistema solar se encontró hace un poco más de 20 años y fue el principio de una verdadera revolución en astronomía. Hoy ya podemos marcar en el mapa de nuestra galaxia más de 3000 planetas alrededor de otras estrellas, ¡y seguimos contando! Sabemos que la estrella que está más cerca del sistema solar, a tan solo cuatro años luz de distancia, tiene un planeta a su alrededor. Y el planeta más lejos que conocemos está a 27 mil años luz de distancia. ¡Es increíble!

Si le mandamos un WhatsApp a un amigo imaginario que viva en ese planeta, tendríamos que esperar 54 mil años para enterarnos de que nos clavó el visto. Aunque todavía no tenemos una nave Enterprise que nos lleve hasta allá, sí tenemos la tecnología que nos permite descubrirlos y explorarlos.

Yo soy astrónomo y formo parte de esta nueva generación de exploradores del espacio. Estoy en el equipo científico de dos misiones espaciales: la misión Juno de la NASA, que está ahora mismo alrededor de Júpiter cambiando nuestro conocimiento de este planeta, y también estoy en el equipo científico de la misión Ariel de la Agencia Espacial Europea, que es un telescopio espacial con el cual esperamos dentro de 10 años poder estar observando las atmósferas de exoplanetas.

Leer también:  Descubre la fascinante plasticidad del cerebro humano y expande tu mente

Estudiar lo desconocido

Mi trabajo es como intentar armar un rompecabezas del cual solo tenemos un par de piezas. Quiero saber cómo son estos planetas, cómo se formaron, cómo evolucionaron. Para eso estudio sus atmósferas y sus interiores. Tomo las pocas observaciones disponibles y con esos pedacitos de información pienso cómo serían estos planetas desde un punto físico y químico.

Hago modelos en la computadora para hacer simulaciones que me muestren cómo son estos planetas que estamos encontrando. Y la verdad es que tardamos mucho tiempo en encontrar los primeros exoplanetas; recién en los años 90 los encontramos. Pero eso es porque encontrar exoplanetas es súper difícil.

Las estrellas tienen una luz muchísimo más brillante que la de los planetas, nos encandilan, no nos dejan ver qué tienen a su alrededor. Para que se den una idea, piensen en un faro a 10 km de distancia. Lo que queremos encontrar es a una luciérnaga justo al lado de ese faro. Encontrar exoplanetas es así de difícil, pero nos estamos encontrando con ellos, los estamos estudiando y no es ciencia ficción, ¡es realidad!

Mundos locos

Así como pasaba en Star Trek, cada vez que encontraban un mundo nuevo, cada nuevo exoplaneta amplía los límites de nuestro conocimiento. Hoy sabemos que hay planetas muy locos, planetas que tranquilamente podrían haber salido de ciencia ficción.

Hay tantos exoplanetas que hasta los más extraños que te puedas imaginar posiblemente existan. Pudimos observar planetas recién nacidos, planetas bebés o planetas muy jóvenes. Como esos que están viendo ahora mismo en pantalla. Cuando los planetas son jóvenes todavía tienen calor que les quedó de la formación y por eso brillan más y es más fácil verlos directamente.

En el otro extremo también encontramos planetas muy viejos, casi tan antiguos como el universo mismo. Uno de ellos se llama Matusalén y creemos que tiene 12 mil quinientos millones de años; casi tres veces la edad de nuestro planeta.

Aunque este planeta no brilla tanto como los planetas jóvenes, no tenemos una imagen real como la que les mostré antes. Pero sí les estoy mostrando una representación artística de cómo se vería ese exoplaneta.

Leer también:  Prótesis biónicas: transformando problemas en soluciones

También encontramos exoplanetas alrededor de estrellas binarias o múltiples, es decir, un planeta que tiene dos o más soles. Encontramos planetas alrededor de estrellas muertas, estrellas muy diferentes a nuestro sol. Lugares donde no pensábamos que era posible que hubiera planetas.

Y estos son mis favoritos porque yo estuve estudiando sus atmósferas. Son planetas rocosos como el nuestro, pero en realidad son muy diferentes. Están súper cerca de su estrella central, tan cerca que tienen temperaturas de más de 2000 grados en la superficie.

A esas temperaturas, la superficie es un océano de lava que se evapora y forma una atmósfera de rocas vaporizadas. Así que piensen que así como llueve agua en esos planetas, ¡llueven rocas! Estos extremos son los planetas que estamos encontrando.

Desafiando lo conocido

Los exoplanetas nos desafían todo el tiempo. Los primeros que encontramos nos pusieron a prueba. Piensen en nuestro sistema solar: tenemos al Sol, una estrella bastante normal y de mediana edad; luego están los planetas rocosos más cerca del Sol y los gigantes mucho más lejos.

Fácil y lógico: los planetas rocosos más cerca de la estrella y los gigantes después. Durante siglos pensamos que esa era la estructura normal para un sistema planetario y construimos modelos para explicar y sostener esto. Y entonces aparecieron los primeros exoplanetas, en especial el primero que encontramos alrededor de una estrella parecido al Sol.

Ese planeta se llama The Medium y es bastante parecido a Júpiter, nada raro ahí. Pero se encuentra siete veces más cerca de su estrella central que Mercurio del Sol. La verdad es que no estábamos preparados para ese descubrimiento. Las mismas personas que hicieron el descubrimiento tuvieron que revisar todo varias veces antes de anunciarlo.

Y eso no fue todo, también encontramos una nueva clase de planetas que no sabíamos que existían: planetas a los cuales llamamos super tierras o mini Neptunos porque son mucho más grandes que nuestro planeta pero no tan grandes como para hacer un planeta gigante. Es un intermedio que no tenemos en el sistema solar y del cual desconocíamos su existencia.

Estos planetas, además de ser una nueva clase, son la gran mayoría de los exoplanetas que estamos encontrando. La verdad es que yo aprendí un montón de cosas estos años estudiando los exoplanetas.

Aprendizajes

Aprendí cómo enfrentarnos a lo desconocido, cómo hacer cuando la información te llega y te hace cuestionar tus propias creencias. Los “The Medium” y las “super tierras” hicieron eso; nos obligaron a cambiar paradigmas, a cambiar nuestra forma de pensar hasta ese momento.

Leer también:  Innovación en salud: Retos y oportunidades para mejorar la vida

También aprendí que a veces para aprender más acerca de nosotros mismos tenemos que mirar bien lejos y estudiar a los exoplanetas. Nos ayuda a entender un poco más acerca de la formación de nuestro propio sistema solar, nos ayuda a entender cuáles son las condiciones para el origen de la vida y poner en contexto a nuestro planeta, la Tierra, en el universo.

También aprendí por qué estas investigaciones son importantes para todos nosotros. La inmensa tecnología que desarrollamos estos años para estudiar a estos exoplanetas nos llevó a los límites de lo que pensamos que éramos capaces de hacer. Y ese es el gran valor de los estudios en ciencias básicas: nos ayudan a generar nueva tecnología que, a largo plazo, se aplica de maneras impensadas ayudando a mejorar nuestra calidad de vida.

Einstein no estaba pensando en el GPS cuando desarrolló la teoría de la relatividad hace 100 años. Y sin embargo, esa teoría es fundamental para tener mediciones precisas de las posiciones; o sea, para el mapa que todos tienen en el celular y que usamos todos los días.

Este es un ejemplo pequeño, pero la vida de todos nosotros está atravesada por la astronomía mucho más de lo que nos damos cuenta. Desde el Big Bang hasta la formación del planeta Tierra; desde la distancia perfecta entre la Tierra y el Sol para tener agua líquida en su superficie hasta cosas más cotidianas como las estaciones del año o cómo medimos el tiempo.

Piensen también en ese meteorito que extinguió a los dinosaurios. Y aún más: ¡todos nosotros estamos hechos del polvo de estrellas! El carbono presente en nuestro ADN se generó en el interior de una estrella.

La astronomía también nos atraviesa en otros sentidos. Ha inspirado a generaciones de artistas y está presente en la mitología de todas las civilizaciones antiguas. Y somos nosotros, los astrónomos, los que estamos en búsqueda de la pregunta que puede cambiar el curso de nuestra historia: ¿Estamos solos en el universo?

Encontrar signos de vida en algunos de estos planetas sería increíble y quizás también un poquito aterrador. Pero también sería maravilloso y definitivamente solitario pensar que somos los únicos en la inmensidad del universo.

La próxima vez que miren a las estrellas, piensen en esa pregunta: ¿Estamos solos? Encontrar la respuesta es nuestro próximo paso. ¡Muchas gracias!

Publicaciones Similares

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.