Edición genética para un mundo sustentable: Plásticos biodegradables y materiales amigables con el medioambiente

Descubre cómo Gustavo crea plásticos biodegradables y amigables con el medio ambiente a partir de desechos industriales y bacterias genéticamente modificadas. Su experiencia y pasión te sorprenderán. ¡Lee más sobre su increíble charla Tedx ahora!

¡Wow! Acabo de ver un video realmente impactante y revelador en una charla TEDx. El autor, Gustavo Schujman, habló sobre el desafío que enfrentamos al desarrollar nuevas tecnologías que nos permitan conservar nuestras comodidades sin afectar al medio ambiente de manera sustentable. Y déjenme decirles, fue una charla realmente inspiradora.

Un presente fantástico

Schujman comenzó su charla describiendo nuestro presente como algo fantástico. Habló sobre lo fácil que es para nosotros viajar en auto hasta el anfiteatro, tomar una bebida de una botella plástica práctica y liviana, usar un sorbete cómodo y tirarlo después de usarlo. Pero luego nos hizo reflexionar: ¿realmente desaparecen estos objetos?

El problema con los plásticos

Gustavo Schujman nos recordó que tanto las botellas plásticas como los sorbetes no desaparecen mágicamente después de ser usados. En realidad, se acumulan en basurales e incluso terminan en ríos y mares, afectando gravemente a la fauna marina. Aunque el reciclaje ha sido un avance importante, no es suficiente ya que menos del 10% de los plásticos se reciclan correctamente.

La solución: bioplásticos

Pero aquí es donde entra la bioeconomía o economía circular, según explicó Schujman. La idea principal es aprovechar los residuos o subproductos de un proceso como materia prima para otro proceso diferente que pueda utilizarlos eficientemente. Y eso es exactamente lo que Schujman y su equipo han estado haciendo en su empresa.

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Ellos han desarrollado bacterias que se alimentan de residuos como la vinaza y la glicerina cruda, subproductos de la industria de los biocombustibles. Estas bacterias transforman estos residuos en un bioplástico llamado PHA (polihidroxi alcano), que es 100% biodegradable tanto en tierra como en agua.

El proceso de desarrollo

Schujman explicó el proceso mediante el cual lograron este avance. Utilizaron técnicas de edición genética para agregar o quitar instrucciones en el ADN de las bacterias, maximizando así la producción de bioplásticos. Han montado plataformas tecnológicas para cultivar las bacterias y medir todos los productos y metabolitos generados, ajustando constantemente el proceso hasta alcanzar un punto óptimo.

Aplicaciones y mercado

Ahora que tienen un proceso industrializado, están enfocados en generar aplicaciones y abrirse camino en el mercado con estos bioplásticos. Aunque son más costosos que los plásticos derivados del petróleo, están apuntando a soluciones donde las normativas impidan el uso de materiales no biodegradables o donde haya un beneficio adicional por utilizar plásticos biodegradables.

Schujman mencionó ejemplos como los sorbetes prohibidos en muchas ciudades costeras debido a su impacto ambiental, pero si fueran biodegradables podrían utilizarse sin problemas. También mencionó los envases de insumos agropecuarios, donde un envase biodegradable podría ser enterrado directamente en el campo, evitando así el lavado y transporte que implica su reciclaje.

El llamado a la acción

Schujman concluyó su charla destacando la importancia de las políticas públicas para estimular el desarrollo y adopción de estas tecnologías. Y expresó su deseo de que esta capacidad de transformar residuos en materiales amigables con el medio ambiente se industrialice lo antes posible. Nos invitó a imaginar un mundo fantástico y sustentable donde los sorbetes biodegradables desaparezcan sin dejar rastro.

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Esta charla TEDx nos mostró cómo enfrentamos los desafíos ambientales actuales y cómo podemos encontrar soluciones innovadoras. Los bioplásticos son una alternativa prometedora para reducir nuestra dependencia de los plásticos derivados del petróleo, ya que son 100% biodegradables. La bioeconomía o economía circular nos invita a aprovechar los residuos como materia prima para nuevos procesos, creando así un ciclo sostenible.

Necesitamos más investigadores, emprendedores e inversores comprometidos con estas tecnologías, pero también necesitamos políticas públicas definidas que fomenten su desarrollo y adopción masiva. Todos podemos contribuir al cambio adoptando hábitos más sostenibles y apoyando productos y soluciones amigables con el medio ambiente.

Así que recordemos: cada pequeño paso cuenta en nuestro camino hacia un mundo fantástico y sustentable. ¡Juntos podemos lograrlo!

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