El futuro del periodismo: humanidad y relevancia

Imagínate que estás tomando un café conmigo y te cuento sobre una increíble charla TED que acabo de ver. ¡Descubre cómo Juan y Romina están cambiando el mundo del periodismo de manera inspiradora e innovadora!

¡Hola! Hoy quiero compartir contigo algo que acabo de ver en un video de una charla Tedx realmente impactante. Se trata de la historia de Juan Mascardi, un periodista argentino que vivió en carne propia una tragedia y nos invita a reflexionar sobre el papel del periodismo y cómo podemos transformarlo.

El despertar

El video comienza con Juan explicando que en agosto de 2013 ocurrió una explosión y derrumbe en Rosario, Argentina, considerada una de las tragedias más grandes del país. Él se encontraba a solo cuadras del lugar y logró grabar 37 segundos antes de detenerse. En ese momento no sabía por qué dejó de grabar, pero con el tiempo comprendió que necesitaba obtener respuestas.

La vocación incómoda

Juan menciona las palabras de Leila Guerriero, una reconocida cronista argentina, quien dice que los periodistas son cámaras con ojos dispuestos a salir de su zona cómoda para enfrentarse a situaciones incómodas. Es curioso cómo los periodistas se preparan toda su vida para contar historias que aún no han ocurrido, muchas veces relacionadas con tragedias o momentos límites.

La realidad cambia abruptamente

Esa mañana, mientras Juan estaba escribiendo en su casa, escuchó la explosión y sintió cómo lo movía unos centímetros hacia atrás. Al asomarse por la ventana vio las sirenas de los bomberos y ambulancias acercándose al lugar del incidente. Recibió una llamada desde Buenos Aires preguntándole qué estaba sucediendo y leyó en Twitter sobre una explosión de una caldera. Sin pensarlo dos veces, agarró su mochila con libreta, cámara y grabadora, ya que tenía planeado entrevistar al líder de una banda de cumbia.

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El encuentro con la tragedia

Caminando hacia el lugar del incidente, Juan se encontró con vidrios rotos y perdió la señal con el medio para el que trabajaba. Al llegar a la esquina donde vivió durante su época de estudiante, se dio cuenta de que los protagonistas de la tragedia eran sus propios vecinos. La farmacéutica y la rodillera eran personas que conocía muy bien. Todos estaban en estado de shock y él mismo perdía la noción del tiempo y el espacio.

La historia del sobreviviente

Juan logró obtener el primer testimonio de un sobreviviente llamado Franco. Descubrió cómo este hombre se despertó al borde del precipicio junto a su madre y novia. La escena era desoladora: cables cortados, vidrios rotos, ecos del estruendo inaugural. Los periodistas buscaban cifras exactas sobre los muertos para dimensionar la magnitud del desastre, pero las familias solo querían encontrar a sus seres queridos vivos.

La historia del triatleta

A través de otra experiencia personal como periodista, Juan nos cuenta sobre Alejandro, un ex combatiente de Malvinas que sufrió graves lesiones durante el atentado a la AMIA en Buenos Aires en 1994. A pesar de las dificultades, Alejandro volvió a participar en un triatlón años después, demostrando su resistencia y superación.

El periodismo con nombre propio

Juan nos habla sobre la importancia de ponerle nombres a las personas en el periodismo. Recuerda una historia que le contaba su padre, quien fue médico de pueblo y aprendió de un pediatra llamado Florencio Escardó la importancia de reemplazar los números por nombres en los hospitales. De esta forma, cada paciente tenía una identidad única y no solo era un número más.

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La responsabilidad del periodismo

Juan reflexiona sobre la responsabilidad del periodismo y cómo muchas veces se busca generar morbo para captar audiencia. Reconoce que es necesario transformar el periodismo hacia uno más social, donde se cuente la realidad pero también se busque modificarla. Destaca la importancia de derribar los muros de las redacciones y hacer periodismo junto a las personas involucradas en cada historia.

Las historias que nos enseñan

Juan menciona algunas historias personales que ha tenido la oportunidad de contar como periodista: compañeras de Mercedes Delgado, una militante social asesinada; Alejandra, madre de un hijo autista; Franko y su experiencia como sobreviviente; su propio padre y sus relatos como médico rural; Florencio Escardó y su innovadora idea en los hospitales. Cada una de estas historias le ha dejado aprendizajes valiosos.

A través de su experiencia personal como periodista, Juan Mascardi nos invita a reflexionar sobre el papel del periodismo y cómo podemos transformarlo. Nos anima a ponerle nombres a las personas en nuestras historias, a ser más sensoriales y a derribar los muros de las redacciones. El periodismo debe ir más allá de contar la realidad, debe buscar modificarla y generar un impacto positivo en la sociedad. Como narradores de historias, debemos recordar que cada rostro tiene una historia por contar y cada historia nos enseña algo nuevo.

Espero que hayas disfrutado de este artículo y te haya inspirado tanto como a mí. ¡Hagamos del periodismo una herramienta para transformar el mundo!

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