El impacto de la inteligencia artificial en la creación musical

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La charla que vi en Tedx fue realmente fascinante. El autor, Gustavo Díaz-Jerez, habló sobre la llegada de la creatividad computacional y cómo esto ha ampliado el horizonte del arte, especialmente en su caso como compositor musical. Según él, la inteligencia artificial está abriendo nuevos caminos en el terreno de la composición musical y es algo que está muy presente en su manera de componer.

Los tres tipos de creatividad humana

Díaz-Jerez mencionó los tres tipos de creatividad humana según Margaret Boden: exploratoria, combinatoria y transformadora. La primera fuerza los límites pero sin salirse de las reglas establecidas; un ejemplo sería la música de Johann Sebastian Bach. La segunda fusiona campos y disciplinas diferentes para generar nuevas ideas; un caso famoso es la arquitecta Zaha Hadid que se inspiró en la pintura de Kazimir Malévich. Y por último, tenemos la creatividad transformadora, que implica un cambio radical en las reglas establecidas; aquí se mencionó a Arnold Schönberg y su sistema de composición basado en la emancipación de la disonancia.

La inteligencia artificial aplicada a la composición musical

Díaz-Jerez definió brevemente qué es inteligencia artificial: “la capacidad de un sistema para interpretar y aprender a partir de un conjunto de datos y utilizar esos conocimientos para luego abordar tareas y metas concretas”. En el campo de la composición musical, esta tecnología está abriendo nuevos caminos.

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Desde pequeño, Gustavo Díaz-Jerez ha tenido una gran pasión por la ciencia, y la utiliza como generadora de material musical que luego incorpora a sus obras. Su proceso creativo consta de dos pasos fundamentales: en el primero, genera material musical a partir de modelos matemáticos científicos; y en el segundo, utiliza esa materia prima para componer sus obras.

En el año 2000, Díaz-Jerez escribió el programa de composición algorítmica llamado “Fractus”, que proyecta en matemáticas conjuntos de parámetros musicales que luego utiliza como materia prima para generar sus obras. Este programa ha sido una herramienta fundamental en su proceso compositivo.

Ejemplo: Sonata para viola y piano

El autor compartió un pequeño ejemplo de una obra suya titulada “Preludio” perteneciente a su sonata para viola y piano. Esta obra utiliza fragmentos generados por Fractus como material musical.

Otra fuente importante: los fractales

Díaz-Jerez mencionó que otra fuente importante de generación de estructuras musicales en su obra son los fractales. Los fractales son objetos matemáticos que muestran auto-similitud a diferentes escalas y describen con precisión numerosos fenómenos naturales. El autor ha desarrollado una técnica compositiva que consiste en convertir imágenes fractales en parámetros musicales utilizados posteriormente en sus obras.

Colaboración con IA: proyecto “Andamios”

Entre 2009 y 2012, Díaz-Jerez colaboró como investigador y principal asesor musical en el proyecto “Andamios”, que fue el primer ordenador capaz de escribir partituras complejas sin intervención humana. Este proyecto utilizó algoritmos bioinspirados para generar tanto fragmentos musicales como obras completas.

El proyecto culminó con la grabación de un CD con obras íntegramente compuestas por “Andamios”, interpretadas por la London Symphony Orchestra. Además, en su ópera “La Casa Imaginaria” estrenada en 2018, Díaz-Jerez utilizó fragmentos generados por “Andamios” como materia prima musical.

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La experimentación con machine learning

Díaz-Jerez mencionó que actualmente está utilizando el machine learning como herramienta de composición musical a través del proyecto Magenta, un proyecto de código abierto enfocado a las artes. Utilizando deep learning, estos algoritmos basados en redes neuronales aprenden de un conjunto de datos previamente dado y son capaces de generar nuevo material basado en ese mismo conjunto.

Gustavo Díaz-Jerez utilizó todo su corpus de obras para piano como conjunto de datos y una vez entrenado el algoritmo, generó cientos de fragmentos musicales. Después de un proceso de selección y curación, decidió quedarse con tres piezas tituladas “Cien Saints Forget Gate”, “Long Short Ser Memory” y una tercera sin título específico.

Ejemplo: Interpretación del autor

Durante la charla, Díaz-Jerez interpretó en estreno absoluto una obra generada por el algoritmo llamada “Long Short Ser Memory”. El autor quedó sorprendido y fascinado por el resultado, ya que en estas piezas puede escuchar reminiscencias de sus propias composiciones. Aunque técnicamente no las ha compuesto él, siente que hay un sabor propio en ellas.

El futuro de la inteligencia artificial en la composición musical

Díaz-Jerez concluyó su charla hablando sobre el debate entre la creación artística humana y la generada por máquinas. Según él, debemos superar el miedo y los prejuicios hacia la inteligencia artificial y apostar por su ayuda como herramienta e inspiración para los compositores.

Además, considerando el impacto en la creatividad exploratoria y combinatoria, podría estar surgiendo un nuevo tipo de arte. Díaz-Jerez se muestra ilusionado ante el funcionamiento de la inteligencia artificial, ya que nunca se puede prever qué va a suceder a continuación. Siempre hay sorpresas, y eso es lo que mantiene al autor en movimiento.

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Gustavo Díaz-Jerez expuso cómo la llegada de la creatividad computacional ha ampliado el horizonte del arte, especialmente en su caso como compositor musical. Utilizando algoritmos basados en matemáticas y ciencia, ha desarrollado programas como “Fractus” para generar material musical utilizado posteriormente en sus obras.

También ha explorado otras fuentes de inspiración como los fractales y ha colaborado con proyectos basados en inteligencia artificial para generar obras completas sin intervención humana.

Actualmente está utilizando machine learning a través del proyecto Magenta para generar nuevo material musical basado en su propio corpus de obras. Aunque técnicamente no las ha compuesto él, siente un sabor propio en estas piezas generadas por la inteligencia artificial.

Díaz-Jerez anima a superar los miedos y prejuicios hacia la inteligencia artificial y aprovecharla como herramienta e inspiración para los compositores. Además, considera que esto podría estar dando lugar a un nuevo tipo de arte. En definitiva, el autor se muestra sorprendido y fascinado por el potencial de la inteligencia artificial en la composición musical.

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