El impacto de la tormenta solar: protege tus tecnologías

¡Ey, amigo! Hoy quiero compartir contigo algo que acabo de descubrir en una charla TED increíble. Hablaron sobre las tormentas solares y su impacto en nuestras tecnologías. Resulta que estas explosiones en el Sol pueden enviar nubes de material solar hacia la Tierra, causando estragos en los sistemas tecnológicos que dependemos todos los días. ¡Imagínate quedarte sin comunicación, satélites

¡Qué emoción es estar aquí! Vamos a cerrar los ojos un momento y quiero que imaginen conmigo un relato, un relato que puede ser de ciencia ficción. Una mañana nos despertamos, abrimos los ojos, sacamos el teléfono celular y empezamos a darnos cuenta de que en las redes sociales, las cadenas de televisión y los noticieros de radio están hablando de una tormenta solar. A las 6:35 am, el servicio de clima espacial reporta que el satélite GOES de la NOAA acaba de detectar una explosión en la superficie del sol, la cual es la más intensa que hemos registrado en los últimos 30 años. Esta observación fue corroborada por dos misiones de la NASA: el satélite SDO fotografió el lugar donde ocurrió la explosión y el telescopio de la nave SOHO captó una gigantesca nube que fue inyectada hacia nuestro planeta a más de 3000 kilómetros por segundo.

Los servicios de clima espacial están en estado de alerta, intercambiando datos y comunicándose con los sistemas nacionales de protección civil. Hay temor porque se está aproximando hacia la Tierra una nube con características para generar el mayor daño posible: se trata de la tormenta solar perfecta. Se empiezan a reportar fallas en satélites y sistemas de telecomunicaciones.

Quince horas después del estallido, a las 11:30 pm, el satélite DISCOVER captura imágenes confirmado así que estamos frente al peor escenario posible. La nube pasa e impacta el campo magnético terrestre desencadenando un despliegue de auroras boreales que cubre prácticamente todo el planeta. Se reportan fallas en muchos sistemas tecnológicos y, un par de horas después, nos enteramos de colapsos en las redes de energía eléctrica en muchas partes del mundo. Ya no hay internet, ya no hay operaciones bancarias electrónicas, los sistemas de distribución de agua y combustible han colapsado. Estamos ante un apagón global.

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El teléfono celular que habíamos utilizado en la mañana hace unas horas ya no funciona. Pero bueno, esto es solo un relato de ciencia ficción… ¿o no? Este escenario catastrófico, esta secuencia de eventos, es real y nos preocupa seriamente a los científicos que estudiamos la actividad del sol y sus efectos sobre la Tierra.

¿De dónde surge todo esto?

Surge del sol. Nuestra estrella es fabulosa y extraordinaria, llena de belleza y complejidad. No hay civilización en la historia que no le haya rendido tributo al sol. Es importante entender su magnitud: dentro del diámetro hipotético del sol caben más de un millón de tierras adentro. La distancia entre el sol y la tierra son 150 millones kilómetros; si representáramos esto a escala donde el sol tiene un metro de diámetro, esa distancia sería algo así como 100 metros.

La superficie del sol presenta manchas oscuras llamadas manchas solares; estas son concentraciones intensas de campo magnético en su superficie. Las manchas tienen un comportamiento cíclico que dura aproximadamente 11 años. En momentos como ahora, en 2019, el sol prácticamente no tiene manchas y las explosiones son muy moderadas. Pero poco a poco, en 5 o 6 años, vamos a alcanzar el siguiente máximo del ciclo y esto significa que el sol tendrá manchas muy grandes y habrá tormentas solares intensas.

Las manchas solares concentran campos magnéticos y debido al movimiento de rotación del sol, estas se tuercen y acumulan suficiente energía como para producir explosiones. Cuando ocurre una tormenta solar, hay un estallido de luz intenso que dura solo unos minutos en la región donde ocurrió la explosión. Se produce un calentamiento y se aceleran partículas que viajan al espacio; algunas veces se desprenden gigantescas nubes inyectadas hacia el espacio.

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Nuestro planeta tiene un sistema protector: el campo magnético terrestre es una coraza que impide que las partículas del sol penetren en nuestra atmósfera. Sin embargo, esta coraza no es infalible y puede romperse cuando el campo magnético proveniente del sol se reconecta con nuestro campo magnético terrestre. Esto abre una compuerta por donde empiezan a entrar partículas a nuestra atmósfera durante varias horas.

Estas partículas forman las auroras boreales pero también desencadenan fenómenos físicos que afectan sistemas tecnológicos indispensables para la civilización moderna: satélites, navegación aérea, sistemas de telecomunicaciones, posicionamiento global y redes de generación y distribución de energía eléctrica.

¿Ha ocurrido una tormenta solar perfecta?

No ha ocurrido todavía, o al menos no nos hemos enterado de un colapso tecnológico producido por una tormenta solar. Hay que recordar que el sol tiene cinco mil millones de años y nuestro planeta ha sufrido los estragos de las tormentas solares a lo largo de su historia. Sin embargo, la más reciente ocurrió hace 160 años y se conoce como el “Evento Carrington”.

El primero de septiembre de 1859, el astrónomo británico Richard Carrington observaba las manchas solares en la superficie del sol cuando repentinamente vio un destello de luz que duró cinco minutos. Sin saberlo, estaba presenciando por primera vez una tormenta solar. Diecisiete horas después comenzó un despliegue masivo de auroras boreales, el más intenso y extenso registrado en la historia moderna del planeta.

Afortunadamente, en ese entonces no teníamos aviones, satélites ni sistemas tecnológicos avanzados como los que existen hoy día. Por eso no hubo reportes de fallecimientos súbitos o afectaciones a seres vivos durante el Evento Carrington.

Más recientemente, en julio de 2012, la nave espacial STEREO detectó el paso de una nube con características similares a una tormenta solar perfecta. Afortunadamente, esta nave estaba lejos de la Tierra y no tuvimos ningún problema.

En septiembre de 2017 también se produjeron tormentas solares intensas coincidiendo con huracanes y sismos en México. En redes sociales se empezaron a difundir noticias falsas sobre la relación entre las tormentas solares y los terremotos. El Servicio Sismológico Nacional y el Sistema Nacional de Protección Civil tuvieron que salir a medios para aclarar que esto no era verdad.

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¿Qué podemos hacer ante las tormentas solares?

Nosotros, como individuos, no podemos hacer mucho frente a las tormentas solares. Este es un evento global que amenaza la seguridad nacional de todos los países. Los comités técnicos de expertos de las Naciones Unidas recomiendan la colaboración internacional en el estudio y monitoreo del sol, así como el desarrollo de protocolos para incrementar la resiliencia tecnológica ante estos fenómenos naturales.

Varios países ya han desarrollado planes nacionales para aumentar su protección y reacción ante estas situaciones. En México, por ejemplo, se modificó la Ley General de Protección Civil en julio de 2014 para incluir las tormentas solares como una amenaza a la seguridad nacional. Se creó el Servicio de Clima Espacial y el Laboratorio Nacional de Clima Espacial, trabajando en conjunto con el Sistema Nacional de Protección Civil para desarrollar protocolos preventivos y reactivos ante estos fenómenos.

¿Qué hemos aprendido hoy?

Hemos aprendido que las tormentas solares son un fenómeno natural que puede afectar la seguridad mundial. Debemos desarrollar estrategias y los gobiernos deben invertir en investigación científica, monitoreo y desarrollo de protocolos para aumentar nuestra resiliencia frente a estos eventos naturales.

Cuando ocurren fenómenos naturales que pueden desencadenar desastres, es crucial estar bien informados. Debemos evitar difundir información falsa y buscar siempre la mejor información disponible. La prevención comienza por estar bien informado.

En resumen, las tormentas solares son un fenómeno real que puede afectar nuestra vida cotidiana de manera significativa. Aunque no podemos predecir cuándo ocurrirá la próxima tormenta solar perfecta, debemos estar preparados y tomar medidas para proteger nuestras tecnologías y garantizar nuestra seguridad nacional. El sol es una fuente de vida y belleza, pero también puede ser una amenaza si no estamos preparados.

Ahora que hemos aprendido más sobre las tormentas solares, recordemos siempre mantenernos informados y tomar acciones para asegurar nuestro futuro frente a estos eventos naturales.

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