El poder del queso: descubre su magia en la cocina

¿Eres amante de la cocina y te gustan las historias de inspiración? No te pierdas la charla Tedx del chef pastelero Mark Rausch, donde nos cuenta cómo la pasión por la cocina puede transformar vidas y comunidades. ¡Sigue leyendo y déjate inspirar por su historia de cambio!

Hace unos días tuve la oportunidad de ver una charla Tedx muy interesante sobre cocina y sostenibilidad. El ponente, Mark Rausch, compartió su experiencia personal y cómo logró encontrar un propósito en su carrera como chef. A lo largo de los próximos 18 minutos, exploró el maravilloso mundo de la cocina desde dos perspectivas diferentes: el impacto ambiental y la sostenibilidad.

Un punto de inflexión

Mark comenzó contando cómo hace cuatro años se encontraba en un estado de estancamiento y depresión que lo llevó a considerar abandonar su carrera como pastelero y panadero. Sin embargo, recibió un regalo muy especial por parte de su mamá: un libro llamado “Pono”, que es una técnica hawaiana de sanación.

En ese libro encontró una frase que le resonó profundamente: “Si lo que estás haciendo en este momento no funciona, haz totalmente lo opuesto”. A partir de ahí, decidió hacer algunos cambios en su vida. Pasó más tiempo con su familia, leyó mucho, estudió e hizo ejercicio. Todo esto le ayudó a sentirse mejor poco a poco.

Explorando nuevas perspectivas

A medida que avanzaba en este proceso personal, Mark sintió la necesidad de investigar qué estaba pasando en la industria gastronómica a nivel mundial. Descubrió que había chefs utilizando productos diferentes provenientes de diversas regiones del mundo. También se dio cuenta del poder detrás de las historias relacionadas con los alimentos y cómo estas generaban una experiencia única para los comensales.

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Otro aspecto que llamó su atención fue el enfoque en la comida orgánica y las huertas urbanas en los techos de los edificios. Sin embargo, a pesar de todas estas ideas interesantes, Mark sentía que aún faltaba algo.

El poder del queso

Un día, Mark recibió una invitación para asistir al lanzamiento de un libro sobre un parque nacional. Durante el evento, conoció a unos emprendedores del departamento del Caquetá en Colombia que estaban produciendo productos lácteos artesanales. Intrigado por lo que escuchaba, decidió visitarlos y conocer más sobre su trabajo.

En medio de la aventura de viajar a una región marcada por el conflicto armado y la violencia, Mark descubrió algo sorprendente: el poder transformador del queso. En ese momento se dio cuenta de que como chef podía contribuir a resolver problemáticas ambientales.

Haciendo la diferencia

Para Mark, fue natural encontrar una solución desde su profesión como chef utilizando productos lácteos de alta calidad y artesanales en sus preparaciones culinarias. Sin embargo, él enfatiza que no es necesario tener una conexión directa con una profesión específica para hacer la diferencia.

Todos podemos aportar nuestro granito de arena sin importar nuestra área de experiencia. Puso como ejemplo a amigos comerciantes o médicos que dedican parte de su tiempo y recursos para construir casas en zonas rurales donde las personas carecen de recursos económicos.

Un proyecto ambicioso

Pero volvamos al proyecto de Mark en el Caquetá. Comenzó con dos fincas ganaderas que se convirtieron en reservas de la sociedad civil, protegiendo así los ríos y la selva amazónica. Este proyecto ha ido creciendo y actualmente cuenta con 17 fincas afiliadas que representan un total de 1.800 hectáreas de reserva.

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El objetivo es llegar a tener 55 fincas afiliadas para finalizar el año, lo que significaría un total de 5.800 hectáreas protegidas. Además, estas fincas están generando empleo directo e indirecto para aproximadamente 12.000 personas.

Impacto positivo

Pero eso no es todo, las ventas de las fábricas asociadas a este proyecto han aumentado considerablemente desde su participación en el pacto anti deforestación. Actualmente representan alrededor del 10% de sus ventas totales, lo cual equivale a unos 800 millones de pesos colombianos.

Estas fábricas también han generado empleo directo e indirecto para aproximadamente 340 personas cada una. Además, existe una marca colectiva encargada de garantizar la calidad y estandarización del queso producido en esta región bajo la denominación de origen “Quesos del Caquetá”.

Haciendo nuestra parte

En resumen, Mark Rausch nos demostró cómo cada uno puede encontrar su propósito y hacer una diferencia en el mundo sin importar nuestra área de expertise. No podemos seguir tomando por sentado que el planeta nos proveerá infinitamente si no tomamos acciones para protegerlo.

Es hora de reflexionar y preguntarnos qué podemos hacer nosotros al respecto. Cada pequeño aporte cuenta y juntos podemos lograr un cambio significativo. Así que te invito a que pruebes el poder del queso, no solo en tus comidas, sino también en tu vida cotidiana.

Recuerda, cada acción cuenta y todos somos responsables de cuidar nuestro planeta para las generaciones futuras.

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