El poder del triángulo: una perspectiva transformadora

¿Sabías que he descubierto una charla TED fascinante? Te cuento todo lo aprendido de un autor renombrado y multifacético. ¡Te garantizo que te inspirará! Sigue leyendo y maravíllate.

Hace unos días tuve la oportunidad de ver una charla Tedx muy interesante titulada “El Triángulo Chingón” impartida por Juan Manuel González Ponce. Aunque el título pueda parecer un poco llamativo, te aseguro que el contenido de la charla es realmente revelador y nos invita a reflexionar sobre cómo enfrentamos los momentos difíciles en nuestra vida.

La importancia de la actitud y la mentalidad

González Ponce comienza su charla hablando sobre cómo todos, en algún momento de nuestras vidas, pasamos por situaciones complicadas como un divorcio, una pérdida o una mala decisión. Sin embargo, lo que diferencia a unas personas de otras es cómo enfrentamos estas dificultades. Según el autor, todo parte de un evento que nos hace tener una creencia y esta creencia determina nuestra realidad.

Pone como ejemplo un divorcio: si alguien tiene la creencia de que no cree en las relaciones de pareja, su realidad será que le cuesta trabajo relacionarse con personas en citas. Lo interesante aquí es que González Ponce nos invita a dar un paso atrás y modificar nuestras creencias para vivir una realidad más cercana a la verdad.

El Triángulo Chingón

Aquí es donde entra en juego el concepto principal de la charla: “El Triángulo Chingón”. No te asustes por este término algo coloquial, porque su significado va mucho más allá. El triángulo está compuesto por tres puntas: La chingadera, La chingonería y El chingar.

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La chingadera: hacer las cosas por obligación

En la primera punta del triángulo se encuentra “La chingadera”. Aquí hacemos las cosas por obligación y nuestra actitud se ve reflejada en frases como “tengo que ir a la oficina”, “tengo que ir al gimnasio” o “tengo que lavar los platos”. Cuando nuestro cerebro nos señala que estamos haciendo algo por obligación, reaccionamos de diferentes maneras: nos ponemos irritables, tensos y presionados. En pocas palabras, nos volvemos neuróticos.

González Ponce cuenta una anécdota sobre un grupo de trabajo de consultores en el cual una compañera decidió abandonar la reunión porque tenía que ir a recoger a sus hijos al fútbol. El autor plantea tres opciones para demostrarle que no tiene necesariamente que hacerlo ella misma y así solucionar esa problemática. Si aún así decide ir por sus hijos al fútbol, pasa a la siguiente punta del triángulo.

La chingonería: hacer las cosas por decisión propia

En esta segunda punta del triángulo se encuentra “La chingonería”. Aquí hacemos las cosas por decisión propia y nuestra actitud cambia notablemente. Nuestras frases comienzan con “quiero”, como por ejemplo: “quiero ir al gimnasio” o “quiero ponerme a dieta”. Cuando nuestro cerebro capta que estamos haciendo algo porque lo decidimos nosotros mismos, empezamos a relajarnos.

González Ponce vuelve al ejemplo de la compañera que tenía que ir por sus hijos al fútbol. Cuando ella decide hacerlo por decisión propia, su actitud cambia radicalmente y comienza a preguntarles cosas como cómo les fue en el entrenamiento o cuándo será el próximo partido. Es en este punto donde escalamos hacia la cúspide del triángulo.

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El chingar: cambiar el chip mental

Finalmente, llegamos a la última punta del triángulo: “El chingar”. Aquí es donde cambiamos nuestro chip mental y nos convertimos en verdaderos líderes de nuestra vida. González Ponce lo compara con Simba siendo presentado ante la selva como el próximo rey león o con Leonardo DiCaprio gritando desde la proa del Titanic “¡Soy el rey del mundo!”. En esta punta, somos capaces de hacer lo que queramos, cuando queramos y con quien queramos.

Sin embargo, González Ponce advierte que llegar a esta punta no es sencillo. Requiere disciplina, persistencia y un entrenamiento de alto rendimiento. Pero una vez estemos ahí, seremos capaces de lograr todo lo que nos propongamos.

La charla de Juan Manuel González Ponce nos invita a reflexionar sobre cómo enfrentamos los momentos difíciles en nuestra vida. Nos muestra que todo parte de nuestras creencias y cómo estas determinan nuestra realidad. A través del Triángulo Chingón, nos enseña la importancia de cambiar nuestro chip mental para vivir una vida llena de éxito y satisfacción.

No debemos olvidar que la actitud y la mentalidad son fundamentales para superar cualquier obstáculo que se nos presente. Así que te invito a analizar tus pensamientos y tomar decisiones conscientes para vivir una vida llena de chingonería.

Recuerda, tú decides qué lado del triángulo quieres habitar. ¿Estás listo para chingar?

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