El poder transformador de las palabras: descubre cómo aprovechar su impacto

Hoy quiero compartir contigo lo que aprendí de una charla TED muy interesante sobre el poder de las palabras. El ponente, Claudia, nos cuenta cómo las palabras pueden influir en nuestras vidas de tantas maneras. Ya sea para bien o para mal, las palabras tienen el poder de moldear nuestras percepciones de nosotros mismos y de los demás. Como alguien que ha experimentado en primera persona el impacto de las palabras, Claudia está lista para

Descubriendo el valor de las palabras

Hola, hola ¿cómo están? Hoy quiero hablarles sobre el valor de las palabras. Pero antes de comenzar, vamos a hacer un ejercicio interactivo. Piensen en tres palabras: la primera será cómo alguien de su familia los describiría, la segunda cómo su mejor amigo o amiga los describiría y la tercera palabra será cómo ustedes se describirían a sí mismos. ¿Ya tienen sus palabras? Perfecto, ahora comencemos.

Mi historia y mis palabras

Permítanme empezar contándoles un poco sobre mí. Desde mi infancia, una palabra que me ha definido es “inteligente”. Siempre supe que era muy inteligente, pero quizás no tan bonita como me gustaría ser. Soy la mayor de siete hermanos y mis padres se separaron cuando yo era pequeña. Tengo tres hermanos del lado de mi mamá y tres hermanas del lado de mi papá.

Recuerdo que cada vez que veían a mi hermana Viví y a mí juntas, decían: “¡Vaya! Esta es tan inteligente”. Y luego volteaban a verme diciendo: “Y tú también eres muy inteligente”. Esa fue siempre mi palabra: inteligente.

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Luego, en un ejercicio realizado en la oficina donde trabajo para encontrar nuestro propósito personal, le pedí a mis amigos y familiares que me escribieran una palabra para describirme. Me sorprendió descubrir que una palabra común entre ellos era “paz”. Me decían que en momentos difíciles yo lograba ayudarlos a encontrar paz y calma. Así que esa es mi segunda palabra: paz.

Por último, la tercera palabra que me define es “miedosa” o incluso “chicken”. En muchas ocasiones me he referido a mí misma como una persona miedosa. Desde pequeña trataban de cuidarme porque era un poco frágil y no querían que me lastimara o enfermara. Y aunque de adulta sigo siendo un poco miedosa, he aprendido a enfrentar mis miedos y desafiarlos.

Agustín de Hipona: Una historia de luces y sombras

Ahora quiero hablarles sobre un hombre llamado Agustín. Si observamos las palabras que lo describen, vemos dos grupos: las palabras positivas y las negativas. En el grupo de palabras positivas encontramos términos como inteligente, brillante, apasionado y gran orador. ¿A quién no le gustaría ser descrito así? Todos levantaríamos rápidamente la mano para decir “sí, quiero que digan eso de mí”.

Pero en el grupo de palabras negativas encontramos términos como enojado, rebelde e incluso borracho. Estas palabras revelan una faceta menos favorable de Agustín. Sin embargo, quiero resaltar algo importante: ni Agustín era todo lo bueno ni todo lo malo.

En realidad, Agustín tenía una esencia única que lo llevó a convertirse en quien fue. Su verdadera identidad estaba formada por su mezcla perfecta entre luces y sombras.

Nuestra verdadera esencia

La pregunta ahora es ¿qué nos define a nosotros? ¿Son solo las palabras buenas con las que nos describen? ¿O son las palabras negativas que otros han utilizado para referirse a nosotros?

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La verdad es que nuestra verdadera esencia no se limita a lo bueno ni a lo malo. Somos una mezcla perfecta de ambos, pero lo que realmente nos define es nuestra misión o propósito de vida.

Nuestra esencia está formada por lo bueno y lo malo, pero se encauza hacia un propósito mayor. Y ese propósito puede tener un impacto real en la vida de los demás.

¿Cómo descubrir nuestra verdadera esencia?

Entonces, ¿cómo podemos descubrir nuestra verdadera esencia? Hay tres cosas importantes que debemos hacer:

  1. Ser valientes: Debemos enfrentar nuestros miedos y desafiar aquello que nos limita. Ser valientes implica cambiar la forma en la que nos hemos visto a nosotros mismos durante tanto tiempo. Es enfrentar esos gigantes que la vida pone en nuestro camino y derrotarlos como David derrotó al gigante Goliat.
  2. Tener esperanza y optimismo: Nunca debemos dejar de soñar y tener esperanza de poder hacer algo mejor. No importa si crees que tu pasado te define, siempre puedes crear una nueva historia para ti mismo/a.
  3. Amar y ser justos con nosotros mismos: A menudo olvidamos amarnos a nosotros mismos mientras buscamos la aceptación y el reconocimiento de los demás. Pero antes de poder amar a los demás, debemos reconciliarnos con nuestra historia y aceptarnos tal como somos. Debemos aprender a juzgarnos con amor y ser justos y amables con nosotros mismos.

Estas tres acciones nos ayudarán a descubrir nuestra verdadera esencia y tener un impacto real en la vida de los demás.

Hoy hemos explorado el valor de las palabras y cómo estas pueden influir en nuestra identidad. No somos solo las palabras buenas o malas que otros utilizan para describirnos, sino una mezcla perfecta de luces y sombras que se dirige hacia un propósito mayor.

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Para descubrir nuestra verdadera esencia, debemos ser valientes, tener esperanza y optimismo, amarnos a nosotros mismos y ser justos con nosotros mismos. Solo así podremos alcanzar nuestro máximo potencial y tener un impacto significativo en la vida de los demás.

Atrévete a creer en lo verdadero, reconcíliate con tu historia y sé la obra maestra que estás destinado/a a ser. Recuerda que tú eres una luz en este mundo, capaz de llevar paz a quienes te rodean. ¡No olvides nunca el valor de tus palabras!

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