El reto de encontrar el propósito: la clave para la autonomía emocional

Descubre cómo Agustín Dorantes está cambiando la sociedad con pequeñas acciones y grandes resultados

Hola, ¿cómo estás? Hoy quiero compartir contigo algo que acabo de descubrir y que me ha dejado pensando en muchas cosas. Acabo de ver un video de una charla Tedx muy interesante y reveladora, impartida por Agustín Dorantes Lámbarri. Este hombre tiene una forma única de ver el mundo y ha logrado transmitirlo de una manera cautivadora.

¿Quién es Agustín Dorantes Lámbarri?

Agustín se define a sí mismo como amante de las garnachas y los tacos, recién casado y con muchos sueños por cumplir. También menciona que es fanático del fútbol, boxeador en potencia (según su entrenador) y un apasionado lector. Además, se siente orgulloso de ser queretano, ya que considera a Querétaro como uno de los estados más hermosos para vivir.

Pero lo más interesante es que Agustín no está aquí para hablar como político o servidor público, sino como él mismo: Agus el fanático del buen tequila y del funk de Joaquín Sabina. Quiere hacer algo diferente con esta charla, así que nos sorprende al pedirnos que busquemos debajo de nuestras sillas unas paletas con la palabra “sí” en un lado y “no” en el otro.

Una reflexión sobre nuestras creencias

Agustín comienza haciendo algunas preguntas para ver si todos coincidimos o no en ciertas afirmaciones comunes. Nos pregunta si hemos escuchado o dicho frases como “El que no tranza no avanza” o “Este es el año de Hidalgo”. También menciona la frase “Un político pobre es un pobre político” y nos pregunta si creemos que todos los políticos son corruptos.

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A continuación, muestra imágenes de exgobernadores corruptos y nos pregunta si estamos de acuerdo con estas fotos. Por supuesto, nadie está de acuerdo, ya que nadie quiere ver a nuestros servidores públicos envueltos en escándalos de corrupción. Luego menciona a Martin Luther King Jr. y cómo su lucha contra la desigualdad racial tuvo un impacto positivo en el mundo. También destaca cómo la sociedad mexicana se unió para ayudar después del terremoto del 2017.

La realidad del mundo en que vivimos

Agustín comparte tres anécdotas personales que le han hecho darse cuenta de las diferencias y desigualdades existentes en nuestro mundo. La primera es sobre una niña discapacitada que conoció mientras era secretario de desarrollo social. Esta niña había nacido sana, pero debido a la pobreza extrema en la que vivía, contrajo una enfermedad crónica respiratoria por las malas condiciones de su hogar.

Luego habla sobre el impacto ambiental que estamos causando en nuestro planeta y cómo ciudades enteras podrían desaparecer debido al descongelamiento de los polos. También menciona las miles de personas que mueren cada año debido a la mala calidad del aire.

Por último, Agustín narra una historia contada por Luis Corripio, quien presenció el abuso sexual sistemático que sufría un niño en una comunidad de Oaxaca. Esta historia conmocionó a Agustín y lo hizo darse cuenta de la realidad del sufrimiento humano.

El mundo que queremos cambiar

Agustín nos muestra una fotografía impactante de la pobreza en México y destaca cómo vivimos en un mundo materialista e individualista, donde no observamos el sufrimiento de los demás. Luego comparte datos sobre los objetivos de los jóvenes millennials, quienes buscan la riqueza y la fama como principales metas en la vida.

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Pero Agustín nos propone tres acciones para ser felices y cambiar nuestro entorno. La primera es entender que no vivimos solos, que nuestra felicidad está ligada a la felicidad de los demás. El segundo principio es valorar los detalles y las relaciones personales, ya que ahí se encuentra la verdadera felicidad. Y por último, debemos ser conscientes del impacto ambiental que generamos y tomar medidas para cuidar nuestro planeta.

Después de escuchar esta charla inspiradora, me doy cuenta de cuánto podemos hacer para cambiar el mundo si empezamos por cambiarnos a nosotros mismos. No podemos quedarnos indiferentes ante las desigualdades sociales, el deterioro ambiental o el sufrimiento humano.

Cada uno de nosotros tiene el poder de marcar la diferencia y contribuir a construir un mundo mejor. Como dijo Agustín Dorantes Lámbarri: “Mucha gente pequeña en lugares pequeños haciendo cosas pequeñas pueden cambiar el mundo”. Así que te invito a reflexionar sobre qué acciones vas a tomar para cambiar tu mundo y, en consecuencia, el mundo de los demás.

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