Empresas que cambian el mundo: Cómo crear un mundo mejor a través de empresas mejores

¿Sabías que las empresas pueden ser el motor del cambio en el mundo? Descubre cómo Adriana Uribesalgo nos enseña a crear un mundo mejor a través de empresas mejores.

El objetivo de una empresa: crear valor para los clientes y la sociedad

Hoy quiero compartir contigo las ideas más importantes que he extraído de una charla TEDx que he tenido la oportunidad de ver. La ponente, Adriana Uribesalgo, nos habla sobre el objetivo y fin de una empresa, y cómo las personas son el motor de cambio para crear un mundo mejor a través de mejores empresas.

Adriana comienza cuestionando cuál es el verdadero objetivo o fin de una empresa. Si preguntamos a diferentes personas en cualquier empresa de Bilbao, seguramente obtendremos respuestas como “vender más”, “conseguir más beneficios” o incluso “sobrevivir”. Sin embargo, ella nos invita a reflexionar y distinguir que el objetivo real de una empresa debe ser crear valor para los clientes y la sociedad. La supervivencia y los beneficios para los inversores vendrán como consecuencia directa de esto.

Cambio en la concepción tradicional

Adriana nos cuenta su experiencia personal después de terminar sus estudios universitarios en liderazgo emprendedor e innovación. Ingresó en la industria del reciclaje de plástico, donde tuvo la oportunidad de desarrollar proyectos innovadores y tecnológicos. Fue entonces cuando se dio cuenta de que el concepto tradicional que tenía sobre las empresas estaba anticuado.

Leer también:  Transformación empresarial: Cultura más humana y feliz

Nos explica cómo han cambiado radicalmente cuatro aspectos fundamentales: las salidas laborales, la actividad empresarial, la organización interna y el impacto social y medioambiental.

Salidas laborales y seguridad

En cuanto a las salidas laborales, Adriana destaca que en la actualidad las personas cambian de trabajo entre 5 y 7 veces durante su carrera. La seguridad laboral también ha cambiado drásticamente, ya que la estabilidad que antes se asociaba con el trabajo ha desaparecido en gran medida.

Actividad empresarial y economía regenerativa

Antes, los activos más importantes de una empresa eran tangibles, como las máquinas o las fábricas. Sin embargo, hoy en día se estima que el 65% del valor de una empresa son activos intangibles, como el talento humano y el valor de marca. Además, es necesario replantearse cómo desarrollamos nuestra actividad dentro del ecosistema natural. Las economías regenerativas están ganando terreno para producir, usar y retornar al proceso productivo sin generar un impacto negativo en el medio ambiente.

Organización interna: gestión y desarrollo del talento

Otro aspecto clave es la organización interna de las empresas. Antes se hablaba de recursos humanos como meros números en turnos de trabajo. Sin embargo, ahora se enfatiza la gestión y desarrollo del talento, sacando lo mejor de cada persona para que aporte al proyecto común. Es importante liderar a las personas hacia una misma visión compartida.

Impacto social y medioambiental

No podemos olvidarnos del impacto social y medioambiental que generan las empresas. La responsabilidad social va más allá de donaciones puntuales, debe impactar en todo lo que nos rodea. Además, es necesario reducir el impacto medioambiental y trabajar hacia una economía circular.

Leer también:  Acceso universal a Internet: la clave para un futuro brillante

Las empresas como herramientas para el cambio

Adriana destaca que las empresas son herramientas, y las personas son el verdadero motor de cambio. Cada uno de nosotros tiene el poder de influenciar y cambiar nuestro entorno a través del trabajo que realizamos en la empresa.

Nos cuenta una historia inspiradora sobre un hombre que quería cambiar el mundo. Comenzó intentando hacerlo a través de la política, luego con su familia, pero finalmente se dio cuenta de que si él mismo cambiaba por dentro e inspiraba a los demás a hacerlo también, podrían lograr un cambio mucho más grande.

Cambiar por dentro es fundamental para poder influir y cambiar todo lo que nos rodea. Las empresas deben tener como objetivo crear valor para los clientes y la sociedad. Pero más allá de eso, cada uno de nosotros tiene el poder de ser agentes del cambio en nuestras vidas y en nuestro entorno laboral.

No olvidemos nunca que somos las personas quienes realmente cambiamos el mundo. Mejores personas significan mejores empresas, y mejores empresas contribuyen a construir un mundo mejor.

Publicaciones Similares

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.