Encuentra la felicidad usando solo la letra G

Te aseguro que vale la pena. Descubre cómo ser generosos puede transformar nuestra sociedad. ¡No te pierdas esta charla TED que me voló la cabeza!

Buenos días a todos, ¡muchas gracias por estar aquí! Hace tiempo que tengo una idea y hoy me voy a animar a compartirla con ustedes. Hoy vengo a reflexionar sobre la sociedad en la que vivimos, una sociedad que, desde mi punto de vista, se encuentra en una grave crisis. Una crisis política, social y económica.

Crisis Política

Esta crisis se manifiesta en la falta de próceres, de estadistas y de líderes con valores a quienes seguir. Nos encontramos en un momento donde escasean los políticos comprometidos con el bienestar común y con la capacidad de guiar al país hacia un futuro mejor.

Crisis Social

La crisis social se evidencia en la cantidad de movimientos sociales y organizaciones que levantan diferentes banderas sin ponerse de acuerdo en qué luchar. Existe una falta de consenso sobre los problemas prioritarios y las soluciones más adecuadas para abordarlos.

Crisis Económica

Y no podemos olvidarnos de la crisis económica, algo muy presente en nuestra realidad argentina. Esta situación nos lleva a ver constantemente eventos solidarios para recaudar fondos: cenas solidarias, desayunos solidarios, colectas solidarias… La lista es interminable.

Aquí viene mi primera pregunta: ¿qué significa ser solidario? Una persona solidaria es aquella que realiza acciones altruistas dando o compartiendo lo que puede o lo que tiene. Es admirable ser solidario, pero ¿es suficiente?

Mi segunda pregunta es: ¿cuál es la diferencia entre una persona solidaria y una persona generosa? Una persona solidaria da lo que puede o lo que le sobra, mientras que una persona generosa va más allá. La persona generosa da no solo lo que puede o tiene, sino también aquello que le cuesta. Pone su tiempo, habilidades y conocimientos al servicio de los demás.

Leer también:  Imaginación y acción: Descubre cómo cambiar tu vida

De la Solidaridad a la Generosidad

Entonces, ¿qué pasaría si en lugar de ser una sociedad de personas solidarias fuéramos una sociedad de personas generosas? ¿Qué pasaría si en lugar de dar lo que podemos y nos sobra, empezamos a dar lo que nos cuesta?

Imaginen un mundo donde nuestros políticos fueran generosos en lugar de simplemente asistir a cenas solidarias. Imaginen un mundo donde todos los alumnos universitarios tuvieran que realizar prácticas sociales obligatorias poniendo su tiempo y habilidades al servicio de otros. Eso ya está pasando.

A partir del año 2007, la Universidad de Buenos Aires (UBA) estableció como requisito para obtener el título universitario la realización de 50 horas de práctica social educativa obligatoria. Esto significa que los estudiantes deben poner su tiempo y habilidades al servicio de aquellos que más lo necesitan.

Nuestra sociedad atraviesa crisis política, social y económica. Ser solidario está bien, pero ser generoso está mucho mejor. Es hora de dejar atrás la mera emoción del acto solidario y comprometernos sostenidamente con acciones concretas para ayudar a quienes más lo necesitan.

Miremos más allá de nosotros mismos y pongamos nuestro tiempo y habilidades al servicio del otro. Como dijo Juan Carr, fundador de la Red Solidaria: “Hay que pasar de la emoción de dar al compromiso sostenido de hacer”.

Recordemos también las palabras del mejor psicoanalista de nuestra historia, Jesús: “Rico no es el que más tiene, sino el que menos necesita”. Es hora de cambiar nuestra mentalidad y comenzar a ser una sociedad generosa.

Gracias por su tiempo y recuerden: está bien ser solidario, pero está mucho mejor ser generosos. ¡Hagamos juntos ese cambio!

Leer también:  Descubriendo la sabiduría cotidiana: Lecciones inspiradoras de una apasionada profesora

Publicaciones Similares

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.