Experimentos inspiradores: Descubre los TEDxperiments de 2018

Hola, amigo! Hoy quiero hablarte sobre una charla TEDx increíble que acabo de ver. Prepárate para descubrir la sorprendente forma en que percibimos la culpabilidad. ¡Te aseguro que no podrás resistir la tentación de seguirla hasta el final!

En un teatro lleno de expectativas, el autor Joaquín Navajas nos invita a participar en un experimento multitudinario. Sin darnos muchos detalles, nos informa que vamos a discutir un crimen, específicamente un asesinato relacionado con un incidente automovilístico en una pequeña ciudad de la provincia de Buenos Aires.

Con gran intriga y curiosidad, Navajas nos revela que hay tres personas sospechosas del crimen: Danny, Gabi y Agus. Sin embargo, la policía no tiene suficiente evidencia para detener a nadie. Ante esta situación, el autor propone que cada uno de nosotros lea atentamente toda la información disponible sobre los sospechosos y decida individualmente quién parece ser más sospechoso. Además, debemos indicar qué tan seguros estamos de nuestra decisión en una escala del poco al muy seguro.

Tras un minuto y medio para tomar nuestra decisión individualmente, Navajas da por terminada la primera parte del experimento y pasa rápidamente a explicarnos lo que haremos en la segunda parte.

En esta ocasión, dejamos de tomar decisiones individuales y formamos grupos de tres personas según nuestras ubicaciones en el teatro. Una vez encontrados nuestros compañeros cercanos con el mismo número de participantes, levantamos nuestros papeles como señal.

El objetivo ahora es discutir durante cinco minutos con nuestro grupo y llegar a una conclusión consensuada sobre quién consideramos más sospechoso. Además, debemos indicar qué tan de acuerdo estamos con esta decisión grupal en una escala del poco al muy acuerdo.

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Terminado el tiempo asignado para las discusiones grupales, Navajas cierra el experimento y comparte algunas ideas e hipótesis que tenía en mente.

El autor destaca que los tres perfiles de los sospechosos tenían información tanto positiva como negativa. Sin embargo, uno de ellos tenía más información incriminante, y esta persona resultó ser Danny. Navajas nos recuerda que nuestra decisión es subjetiva y que podríamos tener argumentos válidos para considerar a Gabi o Agus como los más sospechosos.

Sin embargo, lo relevante no es la respuesta correcta, sino cómo accedimos a la información y cómo estuvo distribuida dentro de nuestros grupos. Navajas revela las dos condiciones experimentales: los grupos del 1 al 500 tenían acceso completo a toda la información de todos los perfiles antes de decidir, mientras que los grupos del 501 al 1000 solo veían seis frases por perfil, algunas compartidas y otras únicas.

Al analizar los resultados obtenidos en cada grupo, se evidencia un sesgo de información compartida. Los grupos con acceso completo eligieron mayoritariamente a Danny como el más sospechoso, mientras que aquellos con información distribuida tuvieron menos consenso en su elección.

Navajas relaciona este sesgo con la influencia de los medios de comunicación en nuestra sociedad. Si nos centramos en discutir aquello que tenemos en común, le damos mayor importancia a lo que vemos en la televisión, escuchamos en la radio o leemos en periódicos y redes sociales. Sin embargo, esto también nos hace vulnerables ante noticias falsas.

Para investigar cómo las personas discuten e integran información cuando dudan de su veracidad, se crearon dos condiciones experimentales adicionales: grupos con información verificada y grupos con información no verificada. Navajas destaca la importancia de concientizar a las personas sobre el problema de las noticias falsas para fomentar mejores debates democráticos.

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Concluyendo su charla, Navajas nos pide que guardemos los papeles en los sobres y se los entreguemos a los voluntarios a la salida del teatro.

En resumen, este experimento multitudinario nos permitió reflexionar sobre cómo tomamos decisiones individuales y grupales basadas en la información disponible. Nos mostró cómo el sesgo de información compartida puede influir en nuestras elecciones y cómo debemos ser conscientes de la veracidad de la información que consumimos. Además, nos invitó a considerar cómo combatir las noticias falsas para promover debates más sólidos y democráticos.

Este video fue una experiencia reveladora que me hizo cuestionar mis propias decisiones e interacciones con la información. A partir de ahora, estaré más atento a los sesgos y buscaré fuentes confiables antes de formarme una opinión. Como individuos, tenemos el poder de cambiar nuestra forma de consumir información y contribuir a un debate más informado y equilibrado.

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