Explorando el proceso del duelo: una perspectiva única

Hola, amigo! ¿Sabías que hoy vi una charla TED súper interesante? Fue impartida por un estudiante de noveno grado del Colegio Anglo Colombiano. En su charla, él nos habló sobre cómo el duelo puede ser una experiencia positiva en la vida de las personas. Mi intención es contarte todo lo aprendido y resumirlo en un artículo para que también tú puedas sacarle provecho. No

Hola, ¿cómo estás? Hoy quiero compartir contigo algo que acabo de ver en un video de una charla TEDx. Se trata de una conferencia muy interesante sobre el duelo y cómo encontrar el lado positivo en esta experiencia tan difícil. El nombre de las ponentes es Cristina Ferrero y Catalina Saavedra, dos mujeres que han perdido a sus padres hace más de tres años.

La pérdida y el duelo

Cristina cuenta que su padre falleció debido a una infección pulmonar progresiva, mientras que Catalina perdió a su madre por cáncer después de luchar contra la enfermedad durante dos años. Ambas vivieron momentos difíciles acompañando a sus padres en hospitales y clínicas, sin poder disfrutar plenamente de su compañía.

Después de perder a sus seres queridos, ambas se enfrentaron al regreso al colegio. Sin embargo, notaron que la gente ya no las veía como Cristina o Catalina, sino como “la niña que perdió a su mamá” o “la niña que perdió a su papá”. Fue sorprendente para ellas darse cuenta de cómo la sociedad les etiquetaba y sentían pena por ellas.

Enfrentando los prejuicios

Ambas jóvenes querían demostrarle al mundo que hay un lado positivo en perder a alguien tan cercano como un padre o una madre. Querían mostrarles a todos que se puede seguir adelante y encontrar la felicidad nuevamente.

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Para entender mejor qué es el duelo, Cristina y Catalina nos hablan de las diferentes dimensiones del ser humano. La primera es la biológica, que incluye nuestros sentidos y órganos físicos. Luego está la dimensión social, que se refiere a nuestro entorno y cómo nos relacionamos con él. También está la dimensión psicológica, que tiene que ver con nuestros pensamientos y análisis de las cosas. Pero la más importante para ellos es la dimensión espiritual, ya que nos diferencia de los demás seres vivos.

La dimensión espiritual se relaciona con nuestra fe y religión, pero también tiene un papel fundamental en el duelo. El duelo no solo afecta nuestras emociones y pensamientos, sino también nuestra esencia como personas.

El duelo como aprendizaje

Según Cristina y Catalina, el duelo es similar a las matemáticas en cierto sentido. Al principio puede resultar difícil entenderlo o aceptarlo, al igual que nos cuesta comprender conceptos matemáticos básicos como sumar o multiplicar. Pero una vez lo entendemos, adquirimos un conocimiento valioso que nos ayuda a enfrentar futuros problemas similares.

Lo más importante que ambas jóvenes han aprendido de esta experiencia es apreciar aún más las relaciones con las personas cercanas a ellas. Antes de perder a sus padres, nunca habían valorado completamente el equilibrio entre sus personalidades y cómo eso influía en su relación familiar.

Ahora comprenden mejor lo preciados que son todos los momentos compartidos con nuestros seres queridos. A veces damos por sentado esos momentos creyendo erróneamente que siempre estarán ahí para nosotros. Pero la verdad es que la vida puede cambiar en un instante y debemos aprovechar cada oportunidad para estar con quienes amamos.

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Perder a alguien tan importante como un padre o una madre es una experiencia extremadamente dolorosa. Sin embargo, Cristina y Catalina nos enseñan que también podemos encontrar aspectos positivos en medio de la tristeza y el duelo.

Ambas han aprendido a valorar aún más las relaciones familiares, comprendiendo que cada momento compartido es invaluable. Han adquirido un conocimiento profundo sobre el duelo y cómo enfrentarlo, lo cual les permitirá superar futuras pérdidas con autocompasión y consuelo propio.

Así que te invito a reflexionar sobre esto: ¿qué puedes aprender de tus propias experiencias de pérdida? ¿Cómo puedes encontrar algo positivo incluso en los momentos más difíciles?

No olvides apreciar cada momento con tus seres queridos, porque nunca sabemos cuándo será la última vez que estaremos juntos. La vida es frágil, pero también maravillosa. Aprovechemos al máximo cada instante.

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