Filosofía en la Calle: Reflexiones y Experiencias

Amigo, te sorprenderás con la increíble charla de Eduardo Infante que invita a llevar la filosofía a la plaza pública. Recuperemos su práctica para todos. ¡Es genial!

Descubre cómo Infante enseña filosofía en el parque o desafía a sus alumnos por Twitter. Su exitoso libro “Filosofía en la Calle” era el sueño de

Hace poco tuve la oportunidad de ver un video de una charla Tedx que me dejó realmente impactado. El autor, Eduardo Infante, relató una experiencia que vivió como profesor en la cual se dio cuenta de algo muy importante: nuestras aulas pueden convertirse en cavernas desconectadas de la realidad y las inquietudes de nuestros alumnos.

Un despertar inesperado

Eduardo nos contó cómo, mientras daba clase, notó a una chica distraída mirando por la ventana. Intrigado, se acercó a ella y le preguntó qué era lo que veía fuera del aula que parecía ser más interesante que el examen que estaban tomando. Su respuesta fue simple pero devastadora: “la vida”. Esas dos palabras hicieron reflexionar al joven profesor y lo llevaron a cuestionarse su forma de enseñar.

Recordando la famosa alegoría de Platón sobre los prisioneros encerrados en una caverna, Eduardo se percató de cómo sus alumnos parecían prisioneros encarcelados en sus pupitres, obligados a mirar un encerado lleno de palabras extrañas y sin conexión con sus vidas. Se dio cuenta de que corremos el peligro de convertir nuestras aulas en cavernas desconectadas absolutamente del mundo real.

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La filosofía más allá del aula

En ese momento, Eduardo recordó las enseñanzas de Sócrates y cómo él practicaba la filosofía no solo en un salón de clases, sino también en las calles dialogando con sus vecinos sobre temas como la justicia, el bien y la verdad. La filosofía no nació en un aula, sino que siempre perteneció también a la calle.

Inspirado por esta idea, Eduardo decidió cerrar el libro de texto, borrar la pizarra y llevar a sus alumnos al parque. Allí les preguntó cuáles eran los problemas que realmente les inquietaban y las preguntas que querían resolver. Fue entonces cuando se dio cuenta de que la filosofía es un arte de preguntar, un ejercicio que tiene más que ver con hacer preguntas que con dar respuestas.

El poder de cuestionarlo todo

Eduardo nos recordó cómo Platón nos habla del amor erótico en relación con la filosofía, ya que ambas palabras comparten una raíz griega relacionada con hacer preguntas. El filósofo busca derribar muros mentales y prejuicios a través de sus insidiosas preguntas.

Pero no se trata solo de cuestionarlo todo sin más. Una vez hemos puesto todo patas arriba, debemos esforzarnos por disfrutar conscientemente de esta vida efímera. La filosofía comienza como un arte de preguntar pero termina siendo un arte de vivir; el coraje de construir nuestra propia existencia y dotarla de sentido.

La importancia del pensamiento propio

Eduardo nos plantea una pregunta muy válida: ¿queremos seguir permitiendo que otros dicten cómo debemos pensar o vivir? En este mundo actual donde las formas y modos de vida parecen estar estandarizados, necesitamos héroes filosóficos que tengan el coraje de encarnar la libertad de pensamiento y nos inviten a pensar por nosotros mismos.

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El autor nos habla también de la importancia de las redes sociales como nuevas plazas públicas virtuales, donde podemos seguir debatiendo, construyendo ciudad y democracia juntos. Él mismo utiliza Twitter para lanzar preguntas diarias a sus alumnos y cuestionar la realidad en la que viven.

La filosofía en el mundo digital

Eduardo considera que la filosofía debe estar presente en este mundo digital, cuestionando las respuestas obvias, luchando contra la estupidez y recordándonos que no debemos dejarnos llevar por las emociones manipuladoras. Depende de nosotros convertir las redes en ágoras democráticas o callejones oscuros.

Esta charla me hizo reflexionar sobre cómo nuestras aulas pueden convertirse en cavernas desconectadas de la realidad si no estamos atentos. La filosofía es un arte de preguntar que nos invita a derribar muros mentales y prejuicios. Debemos tener el coraje de construir nuestra propia existencia y dotarla de sentido. No permitamos que otros dicten cómo debemos pensar o vivir; es hora de empezar a decir y hacer lo que solo nosotros podemos decir y hacer. La filosofía debe estar presente tanto en el mundo físico como en el virtual, cuestionando lo obvio, luchando contra la estupidez y recordándonos nuestro poder para crear ágoras democráticas en lugar de callejones oscuros.

Así que, ¿estás listo para cuestionarlo todo y construir tu propia existencia con sentido? La vida está ahí afuera, esperando a ser vivida plenamente. ¡No la desperdicies!

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