Inclusión y empoderamiento para todos

He tenido la oportunidad de ver una charla inspiradora titulada “Que nadie se quede atrás” y estoy emocionado por compartir contigo lo que he aprendido. ¡Te dejará motivado e inspirado! Sigue leyendo para descubrir más sobre su charla y las ideas sorprendentes que presenta.

¡Hola! Hoy quiero compartir contigo lo que acabo de descubrir en un video de una charla TEDx. Se trata de una exposición muy interesante y reveladora sobre la construcción de nuestra sociedad desde una mirada masculina. El autor, Andrea De la Piedra, nos invita a reflexionar sobre cómo esto ha afectado a las mujeres en diferentes aspectos de nuestras vidas.

Una mirada masculina en la seguridad y el entorno laboral

Desde hace décadas, las pruebas de seguridad en los autos se realizaban utilizando maniquíes con el peso promedio de un hombre. Esto ha tenido como consecuencia que las mujeres tengamos un 47% más de probabilidades de sufrir lesiones graves en caso de accidente. Recién en 2010 se exigió incluir maniquíes con el peso promedio de niños y mujeres.

Pero este sesgo no solo se encuentra presente en la seguridad vial, también podemos observarlo en nuestro entorno laboral. Por ejemplo, muchas veces me he dado cuenta que las mujeres suelen sentir mucho frío mientras los hombres están cómodos con la temperatura del lugar. Esto se debe a que los sistemas de climatización están diseñados considerando el cuerpo promedio del hombre.

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Mirada masculina: cultura, historia y empresas

Andrea menciona también cómo gran parte de nuestra cultura ha sido construida desde una perspectiva masculina. Si pensamos en premios Nobel o inventores famosos, es probable que recordemos principalmente nombres masculinos. Incluso al revisar libros históricos encontraremos mayormente referencias a hombres.

Otro ejemplo claro es la serie “Mad Men”, que retrata la vida en una agencia de publicidad en los años 60. En esta oficina, los hombres trabajan largas horas y tienen a sus esposas ocupándose del hogar. Las pocas mujeres que aparecen en la serie desempeñan roles de secretarias.

A pesar de que han pasado casi 50 años desde esa época, muchas empresas aún siguen regidas por esas mismas reglas del juego. Esto se refleja en los horarios extensos, la presencialidad obligatoria y otras prácticas laborales que no han evolucionado lo suficiente.

Las brechas de género y las barreras para las mujeres

Como resultado de esta mirada masculina, hoy en día vemos una gran brecha de género en posiciones directivas y liderazgo empresarial. Según el Foro Económico Mundial, tomará 217 años cerrar esta brecha. Además, al ingresar al mundo laboral nos encontramos con barreras como el tiempo dedicado al cuidado del hogar (24 horas semanales frente a las 26 horas dedicadas por los hombres) y mayores probabilidades de sufrir acoso.

En reuniones grupales, la voz de los hombres suele ser más escuchada que la nuestra y cuando nosotras hablamos podemos ser interrumpidas o tachadas como “mandonas”. Estos obstáculos dificultan nuestro avance profesional y limitan nuestras oportunidades.

Cambiar el sistema: lentes de género

Pero Andrea no solo expone estas problemáticas, también nos propone soluciones para cambiar este sistema injusto. Ella es cofundadora de una iniciativa llamada “Con Lentes de Género”, que busca trabajar con las empresas para generar igualdad de oportunidades y ser más inclusivos.

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La idea es que las organizaciones adopten una mirada diversa y consideren diferentes perspectivas al momento de diseñar productos, servicios y procesos internos. Esto implica promover la flexibilidad laboral, eliminar sesgos en los procesos de selección, brindar beneficios equitativos a todas las parejas (heterosexuales u homosexuales) y fomentar la diversidad en los equipos.

El poder del cambio

Andrea destaca que no solo las empresas pueden adoptar estos lentes de género, también nosotros como individuos podemos hacerlo. Es importante cuestionarnos nuestras propias creencias y prejuicios para contribuir a un mundo más inclusivo.

Su iniciativa ha generado un ranking que evalúa el nivel de equidad de género y diversidad en las empresas. Desde su inicio en 2015, han evaluado a más de 400 organizaciones en Perú, Colombia y México. Este proceso ha sido transformador tanto para Andrea como para quienes se han sumado a esta causa.

Es evidente que nuestra sociedad ha sido construida desde una mirada masculina, lo cual ha generado desigualdades y barreras para las mujeres. Sin embargo, podemos cambiar este sistema injusto adoptando lentes de género tanto en nuestras organizaciones como en nuestra vida diaria.

Cuestionemos los estereotipos y prejuicios arraigados en nuestra cultura. Trabajemos juntos para generar igualdad de oportunidades e inclusión en todos los ámbitos. Solo así construiremos un mundo en el que nadie se quede atrás.

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