Investigación en escuelas básicas: descubre los secretos

¡Descubre los secretos de la investigación en una escuela básica! Un fonoaudiólogo y magíster en neuropsicología va a abrirte los ojos en esta fascinante charla TED. No te la pierdas.

Hoy quiero compartir contigo una charla TEDx que acabo de ver y que me dejó realmente impresionado. El autor de la charla se llama Exequiel Guevara, y nos cuenta una historia personal muy interesante sobre cómo aprendió algunas lecciones importantes en su infancia.

El inicio de la curiosidad

Según Exequiel, desde pequeño siempre fue un niño curioso y le gustaba desarmar cosas para investigar cómo funcionaban. Recuerda una vez cuando tenía 7 años, junto a su primo desarmaron un robot que era de él. Al hacerlo, vieron que cayeron dos cables de la cabeza del robot. En ese momento, sin tener pilas para probarlos, Exequiel tuvo la brillante idea de utilizar esos cables como un enchufe improvisado para conectar cualquier electrodoméstico al tomacorriente y así tener luz en la oscuridad.

Sin embargo, cuando le contó esta idea a su padre, quien era electrónico en ese entonces, recibió una clase magistral sobre por qué no debía hacerlo. A pesar de las advertencias de su padre, Exequiel decidió conectar los cables al tomacorriente y el resultado fue catastrófico: ¡la cabeza del robot explotó! Afortunadamente no sufrió ninguna lesión grave, pero el problema fue que se bajó el automático eléctrico principal de la casa y estuvieron todo un día sin suministro eléctrico.

Aprendizajes valiosos

Esta experiencia le enseñó tres cosas importantes a Exequiel: primero, que su padre tenía razón al advertirle sobre los peligros de su idea; segundo, que su hipótesis estaba completamente equivocada; y tercero, que llamar a la compañía eléctrica para solucionar un problema así es todo un desafío.

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Conforme fue creciendo, Exequiel siguió alimentando su mente inquieta y curiosa. Actualmente trabaja como audiólogo en una escuela básica, enfocado principalmente en el desarrollo y la intervención de la lectura y sus trastornos asociados.

Los problemas de la lectura

Durante su trabajo en esta área, Exequiel se dio cuenta de dos grandes problemas. El primero era que muchos estudiantes no aprendían a leer correctamente con las metodologías tradicionales. Ante esto, decidió crear un programa de estimulación basado en investigaciones científicas idóneas para estos casos. Este programa comenzaba cuando los niños ingresaban a la escuela a los 4 años y duraba hasta los 7 años.

Los resultados preliminares de esta investigación arrojaron datos impresionantes: aquellos estudiantes que recibieron el programa completo de estimulación leían en promedio 17 palabras más por minuto que aquellos que no lo recibieron. Puede parecer poco, pero si extrapolamos esta cifra a una lectura de 10 minutos diarios durante un mes, los estudiantes sin el programa leerían en promedio 17 mil palabras menos al año.

El segundo problema que encontró Exequiel era que si las dificultades iniciales en la lectura no eran intervenidas adecuadamente desde temprano, estas dificultades irían aumentando a medida que el niño creciera. Para ilustrar esto, compartió el caso de una niña que a los 11 años, en sexto año básico, tenía dificultades graves en la escritura.

Después de un mes de intervención utilizando métodos adecuados y con el compromiso del estudiante, se notaron mejoras significativas. A los 3 meses, la niña ya escribía prácticamente sin errores y había mejorado su velocidad lectora, rendimiento académico y autoestima.

La importancia de la investigación

A partir de estas experiencias, Exequiel decidió investigar más sobre el juego cognitivo como actividad previa a tareas cognitivas demandantes. Este juego consiste en preparar el cerebro para estar más alerta y receptivo antes de estudiar o hacer una prueba.

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Exequiel también habló sobre la importancia de la investigación en general. Destacó que nos permite respaldar nuestras acciones con evidencia científica para optimizar los procesos educativos. Además, nos anima a sistematizar las experiencias exitosas para poder replicarlas en el futuro.

Esta charla me dejó varias reflexiones importantes. Primero, nunca debemos subestimar nuestra curiosidad e inquietud por aprender cosas nuevas. Segundo, es fundamental abordar las dificultades tempranamente para evitar que se conviertan en problemas mayores a largo plazo. Y tercero, siempre debemos buscar mejorar nuestras prácticas educativas mediante la investigación constante.

No olvidemos que cada uno tiene dentro de sí mismo la principal materia prima: nuestro cerebro. Así que te invito a no dejar de investigar, a despertar tu mente inquieta y curiosa, y a ser agentes de cambio en cada lugar donde nos desempeñemos.

¡Nunca dejemos de aprender!

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