La desnaturalización de la ciencia: cuestionando lo normal

¿Cuántas veces hemos oído hablar de la “normalidad” en la naturaleza? Pero, ¿qué es realmente normal en la naturaleza? ¿Podemos realmente observarla objetivamente?

En esta charla TED, descubrí cómo la desnaturalización de la ciencia está en pleno apogeo y no se detiene. La ponente, una bióloga y comunicadora de la ciencia, nos inv

¡Wow! Acabo de ver un video realmente interesante en una charla TEDx. Fue presentado por Daniela Garanzini, quien nos habló sobre la construcción de la ciencia desde diferentes puntos de vista y cómo esto afecta nuestra percepción de la naturaleza y las conductas humanas. A través de una parábola sobre seis sabios ciegos que tocan un elefante, Garanzini nos muestra cómo cada uno tiene una interpretación distinta del animal basada en su experiencia táctil.

El primer sabio pensó que el elefante era como un abanico porque estaba tocando una oreja; el segundo creyó que era un árbol al abrazar una pata; el tercero lo comparó con una pared mientras tocaba su panza; el cuarto lo consideró un arma al tocar uno de sus colmillos; el quinto pensó que era similar a una soga ya que tiraba de su cola; y finalmente, el sexto lo describió como una víbora al agarrar su trompa. Cada uno tenía razón desde su perspectiva limitada, pero ninguno tenía la imagen completa del elefante.

La construcción de la realidad

A partir de esta historia, Garanzini reflexiona sobre cómo establecemos normas basadas en nuestras propias percepciones limitadas. Si cada sabio hubiera decidido establecer qué es normal para un elefante según su punto de vista, se habría generado confusión y desacuerdo. La imagen real del elefante solo puede ser contemplada cuando todas las percepciones se combinan.

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Esta analogía se aplica también a la ciencia. Durante mucho tiempo, la construcción de conocimiento científico se basó en la perspectiva de unos pocos sabios que definían lo natural y, por ende, lo normal. Sin embargo, esto presenta varios problemas. En primer lugar, lo natural no siempre es universal debido a la diversidad de la naturaleza. Además, quien define qué es natural está influenciado por su subjetividad y puede excluir a aquellos que no encajan en esa norma.

Garanzini también critica cómo establecemos comportamientos humanos en la naturaleza y luego utilizamos esos estándares para determinar qué es normal. Por ejemplo, se ha afirmado durante mucho tiempo que los machos son agresivos por naturaleza y las hembras son pasivas. Sin embargo, esta generalización solo aplica a unas pocas especies animales y no refleja toda la diversidad del reino animal.

Desnaturalizando la ciencia

La ciencia tiene una historia cargada de subjetividad e interpretaciones erróneas. Garanzini menciona el caso del explorador inglés Georges Labica, quien observó comportamientos homosexuales en pingüinos durante una expedición a la Antártida en 1913. Labica describió estos comportamientos como “perversión” y “depravación”. Sin embargo, hoy sabemos que existe una amplia variedad de comportamientos sexuales en el reino animal.

Otro ejemplo interesante es el proceso de fecundación humana. Contrario a lo que nos enseñaron en la escuela sobre el espermatozoide más rápido fecundando al óvulo solitario, Garanzini explica que los espermatozoides llegan en grupos y que el óvulo es quien elige cuál será fecundado. Además, destaca la importancia de la cooperación entre los espermatozoides para llegar menos cansados al encuentro con el óvulo.

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La ciencia ha avanzado mucho desde las ideas de Darwin sobre las diferencias intelectuales entre sexos en anfibios. Sin embargo, aún queda un largo camino por recorrer para desnaturalizar la ciencia y eliminar los prejuicios y estereotipos asociados a comportamientos animales.

Conclusiones

Garanzini nos invita a reflexionar sobre cómo construimos nuestra realidad basada en nuestras propias percepciones limitadas. Nos anima a incorporar nuevas miradas y perspectivas en la construcción del conocimiento científico para lograr una representación más justa y realista del mundo que nos rodea. Debemos dejar de utilizar la naturaleza como una forma de estigmatizar o discriminar a otros y reconocer que cada ser vivo tiene su propia forma única de existir.

A través de una parábola sobre seis sabios ciegos tocando un elefante, Daniela Garanzini nos muestra cómo nuestras percepciones limitadas pueden llevarnos a establecer normas incorrectas. La ciencia también ha sido influenciada por esta subjetividad, lo cual afecta nuestra comprensión de la naturaleza y las conductas humanas. Garanzini nos insta a desnaturalizar la ciencia e incorporar nuevas miradas para lograr un conocimiento más justo y realista del mundo.

Nuestro entendimiento de la naturaleza y de nosotros mismos está en constante evolución. Es hora de dejar atrás los prejuicios y estereotipos asociados a la ciencia y abrazar una visión más inclusiva y diversa del mundo.

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