La gran lección de la pandemia para la educación

¡Hola, amigo! Hoy quiero compartir contigo lo que aprendí en una increíble charla TED que vi recientemente. El ponente, Isaac López Reyna, es un profesor con más de 10 años de experiencia en el Tec de Monterrey, donde imparte cursos de historia, literatura, política mexicana y filosofía. Pero ahora, su misión es innovar la educación y repensar la forma en que aprendemos después

día.

Hola, ¿cómo estás? Hoy quiero hablarte sobre una charla Tedx que vi recientemente y que me dejó pensando en la importancia de la educación en tiempos de pandemia. El autor de esta charla, Isaac López, es un profesor que nos comparte su visión y aprendizajes sobre cómo la educación ha sido afectada por la crisis sanitaria mundial.

La mayor lección de la pandemia

Isaac comienza planteándose una pregunta difícil: ¿cuál ha sido la mayor lección que nos ha dejado la pandemia? Aunque reconocemos que aún estamos viviendo este evento histórico y no podemos sacar conclusiones definitivas, es importante reflexionar sobre lo que hemos aprendido hasta ahora. Como profesor, Isaac se hace esta pregunta para poder llevar un mejor aprendizaje a sus estudiantes.

La pandemia ha obligado a replantearnos muchos aspectos de nuestra vida cotidiana y esto incluye a la educación. Nos encontramos en un momento histórico trascendental para este ámbito, comparable incluso con los primeros episodios de las escuelas en Grecia o el surgimiento del sistema educativo formal. Quién iba a decirnos que el próximo gran capítulo de nuestra historia educativa sería escrito desde nuestras salas o habitaciones.

A pesar de todo lo ocurrido durante estos meses, aún queda mucho por aprender. Sin embargo, los primeros pasos que hemos dado ya nos están enseñando una gran lección. En esta charla, Isaac nos invita a reflexionar sobre qué hemos aprendido como sociedad y cómo podemos enfrentar los desafíos actuales y futuros en el ámbito educativo.

La adaptación de las escuelas

Isaac nos cuenta que, a partir del cierre de las escuelas en marzo de 2020, se inició un nuevo capítulo en la historia de la educación. En México, más de 36 millones de estudiantes tuvieron que dejar las aulas presenciales de un día para otro, lo cual desencadenó la peor crisis educativa contemporánea. Sin embargo, no todo fueron malas noticias.

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Algunas escuelas y sistemas educativos lograron adaptarse rápidamente a esta nueva realidad, escribiendo así nuevas páginas en este capítulo tan complejo. Los resultados obtenidos fueron variados, pero queda claro que dar clases a distancia va más allá de simplemente cambiar el formato del contenido presencial. Isaac, quien también tuvo que aprender junto con muchos otros profesores las herramientas tecnológicas necesarias para brindar una buena experiencia a sus estudiantes, considera que aquí es donde comenzó la verdadera lección.

Las experiencias durante la pandemia

Con el fin de tener una visión completa y evitar sesgos personales, Isaac decidió conversar con profesores y estudiantes que estuvieron en primera línea durante estos meses difíciles. Fue así como descubrió grandes historias y experiencias relacionadas con la adaptación educativa.

A esta generación se le ha llamado “la generación Z” debido a su familiaridad con plataformas digitales como Zoom para impartir clases virtuales. También se les ha denominado “la generación perdida” por las horas perdidas de clase que no podrán recuperar. Sin embargo, Isaac considera que el nombre más apropiado para ellos es “la generación pandemia”, ya que son estudiantes y profesores que se adaptaron a pesar de las circunstancias para continuar con su educación.

Al conversar con ellos, Isaac descubrió tres situaciones comunes que enfrentaron durante la pandemia: el exceso de contenido, la falta de contexto y la escasa socialización.

El exceso de contenido

Ante la necesidad de cubrir los programas escolares en poco tiempo, muchas escuelas optaron por enseñar una gran cantidad de temas aceleradamente. Esto generó frustración en los estudiantes, quienes afirmaban que incluso en la educación antes del confinamiento no habían experimentado una carga tan intensa. La ansiedad y el estrés se apoderaron de muchos jóvenes durante esta etapa.

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Isaac destaca la importancia de poner la motivación por encima de la información. Si bien es cierto que ahora podemos encontrar casi cualquier contenido en internet, lo valioso de las clases presenciales es mantener a los estudiantes motivados para seguir aprendiendo. ¿Cómo podemos encontrar esa motivación? ¿Cómo podemos buscar respuestas a estas preguntas tanto individualmente como sociedad?

Falta de contexto

Otro desafío importante fue asumir que todos los estudiantes tenían una realidad similar a la de su escuela en sus hogares. Al migrar a clases virtuales o televisivas, se asumió erróneamente que todos contaban con equipos tecnológicos adecuados e infraestructura suficiente para seguir las clases sin problemas. La diversidad social y las brechas digitales presentes en países como México y Latinoamérica hacen que esta suposición diste mucho de la realidad.

Isaac propone migrar hacia un aprendizaje basado en el contexto. Es necesario adaptar los programas educativos para que sean aplicables al día a día de los estudiantes, sin descuidar los contenidos. ¿Cómo podemos lograr esto? ¿De qué manera podemos cambiar el formato de la educación para que sea relevante en el presente?

Escasa socialización

La escuela no solo es un lugar donde se imparten conocimientos, sino también donde se establecen relaciones sociales. Muchas personas tienen sus primeros contactos sociales a través del entorno escolar, y para algunos, la escuela va más allá de las aulas. La pandemia nos privó de esos momentos antes y después de las clases, las conversaciones en los pasillos o en el patio.

Isaac comparte una anécdota reveladora: uno de sus estudiantes le confesó que su momento favorito del día eran los 5 minutos previos a clase porque era cuando podían ponerse al tanto de sus vidas y relajarse antes del inicio formal. A partir de esta experiencia, Isaac comprendió la importancia de brindar espacios para la socialización entre estudiantes.

Su recomendación es incluir actividades en las clases que fomenten esa construcción social entre ellos. Solo así podremos prepararlos para conocerse y aprender como una nueva sociedad. Pero no solo debe ser responsabilidad exclusiva de profesores y alumnos; padres, madres y otros miembros activos deben involucrarse también.

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Tres sugerencias

A partir de estas reflexiones e historias compartidas, Isaac nos presenta tres sugerencias para enfrentar los desafíos de la educación en tiempos de pandemia:

  1. Poner la motivación sobre la información. Es fundamental mantener a los estudiantes motivados para seguir aprendiendo, especialmente cuando las clases se imparten a distancia. La educación no debe ser solo una preparación para la vida, sino parte integral de ella.
  2. Migrar hacia un aprendizaje basado en el contexto. Los programas educativos deben adaptarse para que sean aplicables al día a día de los estudiantes. No podemos seguir entrenando a los jóvenes para un futuro incierto; debemos prepararlos también para el presente.
  3. Fomentar la socialización entre estudiantes. Es importante brindar espacios y actividades que permitan a los alumnos conocerse y aprender juntos como sociedad. Esto no solo implica a profesores y alumnos, sino también a padres, madres y otros miembros de la comunidad.

Estas recomendaciones son solo unos primeros pasos hacia una nueva etapa en la educación. No hay recetas mágicas ni soluciones definitivas, pero es necesario escuchar las experiencias y perspectivas de aquellos que han vivido este desafío en carne propia: los pandemials.

La pandemia ha sido una gran lección para todos nosotros en el ámbito educativo. Nos ha demostrado que podemos hacer frente a grandes desafíos si trabajamos juntos y buscamos soluciones creativas e innovadoras.

La educación no debe ser vista como una preparación exclusiva para futuras metas, sino como parte integral de la vida misma. La motivación, el aprendizaje basado en el contexto y la socialización son elementos clave para enfrentar los retos actuales y futuros.

La pandemia nos ha mostrado que todos somos principiantes nuevamente en este campo, pero también nos ha recordado que la educación es responsabilidad de todos. En manos de maestros innovadores, estudiantes curiosos y comunidades activas está el poder de transformar nuestra disciplina y construir un futuro mejor.

Así que te invito a reflexionar sobre estas ideas y a ser parte del cambio en la educación. Juntos podemos hacer que esta crisis sea una oportunidad para mejorar y adaptarnos a las necesidades del mundo actual.

¡Gracias por leer este artículo! Espero que te haya resultado interesante e inspirador. Recuerda que la educación no se detiene, ¡sigamos aprendiendo juntos!

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