La ideología en los dibujos animados: un análisis revelador

¿Sabías que los dibujos animados que tanto amamos están cargados de ideología? Descubre cómo se reflejan temas como las relaciones familiares, la discriminación y la lucha de clases en películas como El Rey León, Frozen, Shrek y más. Te invito a seguir leyendo y cambiará tu forma de ver el cine. No te lo pierdas!

¡Hola! Hoy quiero compartir contigo algo que acabo de descubrir en un fascinante video de una charla Tedx. Se trata de una reflexión sobre el impacto y el poder que tienen las películas animadas en la formación de nuestra visión del mundo, especialmente en los niños. El autor de esta charla, Juan Sklar, nos invita a analizar más allá de lo superficial y a comprender cómo estas películas transmiten mensajes filosóficos y sociales muy potentes.

La influencia de los dibujos animados

Juan comienza su charla compartiendo una anécdota personal sobre su hijo Goran, quien adora saltar en el sillón a pesar de las advertencias. Pero luego nos plantea una situación imaginaria: ¿qué pasaría si Goran se resbala y está a punto de lastimarse gravemente? En este caso, Juan no reacciona con gritos ni regaños, sino que lo toma de la mano y lo lleva a dar un paseo por una pradera africana bajo un cielo estrellado.

A través de esta historia ficticia, Juan nos muestra cómo las películas animadas tienen la capacidad única de transmitir mensajes poderosos e impactantes. Recuerda su película favorita cuando era niño: “El Rey León”. Esta película le enseñó desde joven importantes lecciones sobre valentía y responsabilidad. Hakuna Matata puede ser divertido durante un tiempo, pero al final Simba tiene que asumir sus responsabilidades y enfrentar los desafíos para restablecer el ciclo vital.

Leer también:  Especismo y derechos animales: una mirada crítica

Las enseñanzas ocultas

Juan también menciona la película “La Sirenita” y cómo su hermana dejó de verla debido a los mensajes que interpretaba como patriarcales. Ariel, la princesa, se ve reprimida por el poder del rey Tritón y solo puede estar con el príncipe Eric una vez que recupera su voz. Esto lleva a Juan a reflexionar sobre cómo las decisiones que tomamos en nuestras vidas pueden verse influenciadas por las películas que vemos en nuestra infancia.

Es importante destacar que Juan no está solo en esta visión de las películas animadas como transmisores de mensajes filosóficos. Hace referencia al libro “La Filosofía para leer al Pato Donald”, escrito por Dorfman y Mattelart en 1971, quienes afirmaban que estas películas forman una visión del mundo.

Más allá de los estereotipos

Juan también destaca cómo las películas animadas han evolucionado con el tiempo para abordar temas sociales relevantes. Menciona películas como “Frozen”, donde se cuestionan los roles tradicionales de género y se empodera a las princesas sin dejar de lado elementos icónicos como los vestidos o las coronitas.

Además, señala cómo figuras históricamente temidas, como ogros o monstruos, ahora son personajes con problemas personales y conflictos internos. La manera en que se tratan estos conflictos es lo que Juan llama la “post maldad”. Ya no hay malvados malísimos, sino personajes complejos con historias más profundas.

El conflicto silenciado

Sin embargo, Juan plantea un conflicto que ha sido silenciado en las películas animadas: el conflicto de clase social. Menciona cómo solo una película, “Aladdin”, aborda directamente la pobreza y la desigualdad. Aunque la situación de Aladdin mejora al final de la película, los niños famélicos siguen fuera del palacio opulento.

Leer también:  La importancia de valorar a la persona: repensando el género

Una visión progresista

Juan concluye su charla destacando que las películas animadas producidas en Estados Unidos son fuertemente progresistas en cuanto a género, raza y diversidad. Sin embargo, también señala que son conservadoras cuando se trata del conflicto de clase social. Plantea que estas películas reflejan y perpetúan los valores de nuestra sociedad actual.

A pesar de esto, Juan no ve a estas películas como el enemigo, sino como una herramienta para nuestro beneficio si sabemos entenderlas y analizarlas críticamente. Nos invita a discutir estas películas con nuestros hijos y a identificar qué voces y valores están siendo silenciados.

Las películas animadas tienen un impacto profundo en nuestra forma de ver el mundo desde una edad temprana. Transmiten mensajes filosóficos y sociales poderosos que pueden influir en nuestras decisiones y perspectivas. Aunque muchas veces son consideradas simples entretenimiento comercial, estas películas forman parte de una maquinaria ideológica potente.

Es importante comprender cómo estas películas han evolucionado para abordar temas sociales relevantes como género, raza y diversidad. Sin embargo, también debemos reconocer que aún existe un conflicto silenciado en estas películas: el de la clase social.

Las películas animadas nos ofrecen una visión progresista del mundo, pero es crucial analizarlas críticamente y discutirlas con nuestros hijos para identificar qué valores están siendo silenciados. Solo así podremos aprovechar su poder como herramienta educativa y promover una sociedad más inclusiva y equitativa.

No permitamos que los dibujos animados hablen solos. Seamos nosotros quienes les demos voz.

Publicaciones Similares

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.