La importancia de la educación emocional en nuestra sociedad

¿Sabías que la educación emocional es clave para nuestro bienestar? Descubre lo que he aprendido en una charla TEDx sobre este tema.

¡Hola! Hoy quiero compartir contigo algo que acabo de descubrir en un video de una charla TEDx que me dejó completamente impactado. Se trata de una propuesta revolucionaria para abordar problemas sociales como las drogas, la violencia y la delincuencia desde su raíz: la educación emocional.

Un cuento revelador

El orador, Lucas Malaisi, comienza su charla planteando una pregunta interesante: ¿Por qué un niño debería elegir no consumir drogas solo porque no tiene acceso a ellas? Su propuesta es que los niños deben ser educados para que tomen decisiones conscientes y elijan no involucrarse en comportamientos perjudiciales. Para ilustrar su punto, nos cuenta un cuento:

Había una vez un pescador caminando junto a un río en busca de un lugar tranquilo para pescar. De repente, ve a lo lejos a alguien agitando sus brazos y gritando desesperadamente. No era alguien conocido saludándolo, sino una persona ahogándose en el agua.

Sin pensarlo dos veces, el pescador deja su caña y corre hacia esa persona. La rescata exitosamente, pero segundos después aparecen otras dos personas luchando por mantenerse a flote. El pescador y el ahogado rescatado se disponen a ayudarlos también.

Pero aquí está lo curioso: más tarde aparecen cinco personas más luchando por sus vidas en el agua. Otros transeúntes se acercan al escuchar el ruido y deciden sumarse al grupo de rescate. A medida que el grupo crece, se vuelven más eficientes en sus tareas de rescate.

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Sin embargo, a pesar de su profesionalización, el número de personas ahogándose sigue aumentando. Llega un punto en el que no pueden rescatar a todos y algunos siguen siendo arrastrados por la corriente sin ayuda.

Entonces, dos miembros del equipo deciden investigar cuál es la causa del problema. Descubren que hay un puente defectuoso más arriba en el río. Sin barandas ni tablones, las personas caen al agua al intentar cruzarlo.

Estas dos personas deciden trabajar con aquellos que están en tierra firme antes de cruzar el puente. Les enseñan cómo atravesarlo con seguridad y les brindan conocimientos básicos para nadar o flotar en caso de caer al agua. De esta manera, logran disminuir la cantidad de personas ahogadas y el equipo de rescate puede hacer frente a la situación.

La metáfora detrás del cuento

Este cuento es una poderosa metáfora sobre lo que ocurre en nuestra sociedad actualmente. Los sistemas educativos tradicionales nos enseñan sobre el mundo exterior: matemáticas, geografía e historia; pero nunca nos dan la oportunidad de conocer nuestro mundo interior: nuestros sueños, emociones y habilidades.

Lucas Malaisi propone que necesitamos implementar la educación emocional como parte integral del sistema educativo. Esta forma de educación nos permite conocernos a nosotros mismos y desarrollar nuestras habilidades emocionales para alcanzar nuestros objetivos en la vida.

La educación emocional nos ayuda a descubrir nuestro propósito de vida y nos brinda las herramientas necesarias para enfrentar los desafíos con sentido y pasión. En lugar de limitarnos a elegir entre opciones negativas como las drogas, la violencia o el consumismo, se nos da la oportunidad de elegirnos a nosotros mismos.

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El poder transformador de la educación emocional

Lucas Malaisi comparte ejemplos concretos de cómo la educación emocional ha tenido un impacto positivo en diferentes contextos. En una clase sobre miedos, una estudiante revela que teme ser víctima de bullying. Otra estudiante confiesa que ve cómo acosan a su compañera, pero tiene miedo de intervenir por temor a convertirse también en víctima.

En este caso, el docente interviene y aborda el tema del acoso escolar desde diferentes perspectivas: seguridad personal, límites, autoestima y empatía. No esperan a que el problema escale y afecte profundamente a los estudiantes involucrados; actúan rápidamente para prevenirlo desde sus raíces.

Otro ejemplo lo encontramos en una diplomatura sobre educación emocional dirigida a docentes. Lucas Malaisi enseña estrategias para trabajar las emociones dentro del aula. Destaca la importancia de que los docentes tomen conciencia de sus propias emociones antes de enseñarles a los estudiantes sobre ellas.

En esta diplomatura, una docente compartió con sus alumnos que estaba pasando por un momento de tristeza debido a la pérdida de un ser querido. Los estudiantes, conmovidos por su sinceridad y empatía, decidieron apoyarla escribiéndole mensajes de aliento en post-its antes de cada clase.

La necesidad de una ley y un proyecto ambicioso

Lucas Malaisi plantea que para que la educación emocional se implemente a gran escala, es necesario contar con una ley que garantice su inclusión en todas las escuelas. Actualmente, solo algunas escuelas privadas tienen acceso a esta formación, mientras que las escuelas más vulnerables quedan excluidas.

Esta ley debe asegurar que la educación emocional sea parte del currículo escolar en todos los niveles y se enseñe diariamente. No puede ser algo opcional o temporal; debe ser una estrategia permanente e integral.

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Además, es fundamental brindar capacitaciones gratuitas y basadas en fundamentos científicos a los docentes para asegurar la calidad de la enseñanza. Muchos docentes están dispuestos a implementar estas prácticas pero no saben cómo hacerlo.

Lucas Malaisi nos cuenta que lleva más de 10 años luchando por esta causa. Ha presentado el proyecto de ley en varias provincias argentinas y países latinoamericanos. Su sueño es lograr que la educación emocional sea una realidad en todas las escuelas de América Latina.

A través del cuento del pescador y su reflexión sobre la importancia de la educación emocional, Lucas Malaisi nos invita a replantearnos cómo abordamos los problemas sociales en nuestra sociedad. La educación emocional nos brinda la oportunidad de conocernos a nosotros mismos, descubrir nuestro propósito de vida y tomar decisiones conscientes que nos alejen de comportamientos perjudiciales.

Para lograr este cambio, necesitamos una ley que garantice la inclusión de la educación emocional en todos los niveles escolares y capacitaciones gratuitas para los docentes. Solo así podremos transformar nuestra sociedad y construir un futuro mejor para todos.

Así que te invito a reflexionar sobre el poder transformador de la educación emocional y a sumarte a esta causa. Aunque no sepamos cuánto tiempo llevará alcanzar nuestros objetivos, lo importante es intentarlo con pasión y convicción. Juntos podemos hacer la diferencia.

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