Mejora tu pensamiento crítico: Debate para reflexionar

¡Descubre las fascinantes ideas presentadas en esta increíble charla TEDx y aprende cómo el debate constructivo nos acerca a la verdad! No te lo pierdas, te aseguro que te encantará.

¡Hola! Hoy quiero compartir contigo lo que he aprendido de una charla Tedx muy interesante. Se llama “El poder del debate: cómo una herramienta pedagógica puede cambiar vidas” y fue presentada por Andrea Robles, una apasionada del debate competitivo.

La verdad y el pensamiento humano

Andrea comienza su charla reflexionando sobre la verdad y cómo vivimos en un mundo polarizado. Nos dice que pasamos gran parte de nuestra vida defendiendo nuestras verdades, pero también desmintiendo aquello que consideramos erróneo. Sin embargo, nos recuerda que la verdad es incierta para nosotros, como una nube abstracta a la cual nos acercamos o alejamos con nuestro pensamiento.

Nos cuenta que desde las civilizaciones más antiguas se entendió que el pensamiento debía construirse a partir del don humano de la palabra. El lenguaje nos permite ordenar nuestro pensamiento y, al hacerlo, ordenamos el mundo a nuestro alrededor.

El origen del debate

Desde tiempos remotos, surgieron los intercambios dialécticos entre personas para discutir ideas establecidas e incógnitas sin resolver. Estos debates unieron pero también polarizaron a los grandes pensadores de la antigüedad.

Pero cuando hablamos de debate, no debemos pensar en peleas o confrontaciones. Andrea nos explica que el debate es una herramienta pedagógica indispensable para forjar en los estudiantes el pensamiento crítico. Cuando enseñamos a un niño a debatir, no le enseñamos a pelear. Más bien, le enseñamos que sus creencias y opiniones son válidas, pero deben ser validadas a través de razones y argumentos sólidos.

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El debate como herramienta de empoderamiento

Andrea comparte su propia experiencia en el mundo del debate competitivo. A pesar de no tener ninguna experiencia previa, decidió participar en un concurso estatal de debate político a los 17 años y logró obtener el primer lugar. A partir de ese momento, participó en diferentes torneos nacionales e internacionales, enfrentando a las mentes más brillantes del mundo hispanohablante.

Pero el debate no se trata solo de puntos y posturas. También implica viajes, intercambios culturales, amistades y experiencias inolvidables. Andrea nos cuenta sobre los cafés con amigos peruanos, chilenos, colombianos y españoles; las madrugadas corriendo para llegar a tiempo a la universidad; caminar por las calles esquivando vendedores ambulantes; dormir pocas horas debido al jetlag; disfrutar de la gastronomía local; entre muchas otras cosas.

El impacto del debate en la vida personal

Andrea destaca cómo el debate ha dejado una huella profunda en su vida personal. Las medallas colgadas en su espejo todas las mañanas son símbolo del esfuerzo invertido detrás de cada campeonato obtenido. Pero también menciona que hay momentos difíciles detrás de esos reconocimientos: horas desvelada estudiando temas complejos, nervios antes de cada competencia o tobillos lastimados por usar tacones altos durante los torneos.

El debate se ha convertido en una oportunidad laboral para Andrea, quien ahora es profesora y busca transmitir la emoción y pasión que significa el debate competitivo a sus alumnos. Su objetivo es formar jóvenes audaces, libres de pensamiento y preparados para confrontar las verdades impuestas por la sociedad.

El poder del debate va más allá de una simple discusión o pelea. Es una herramienta pedagógica fundamental para desarrollar el pensamiento crítico en los estudiantes. El debate les enseña a validar sus creencias a través de razones sólidas y argumentos bien fundamentados.

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Además, el debate puede cambiar vidas. Andrea nos muestra cómo su participación en competencias de debate le brindó experiencias inolvidables, amistades internacionales y oportunidades laborales. Pero lo más importante es que le permitió empoderarse como persona y transmitir ese empoderamiento a sus alumnos.

Así que ¿por qué no aprovechar el poder del debate en nuestras vidas? Podemos aprender a escuchar diferentes perspectivas, confrontar nuestras creencias con argumentos sólidos e impulsar cambios positivos en nuestra sociedad. ¡Atrévete a debatir!

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