Mejora tu voz interior y alcanza tus metas con pasión y corazón

¡Hola! Hoy tengo una charla TED super interesante para compartir contigo. Se trata del poder que todos tenemos para aprovechar al máximo nuestro potencial cuando trabajamos con pasión y con el corazón. La ponente es una campeona nacional de oratoria en español e inglés, y ha ganado varios concursos regionales y estatales en Veracruz y Puebla. Además, es licenciada en Administración de Empresas, tiene

Hola a todos, estoy muy entusiasmada por estar aquí el día de hoy. Quisiera comenzar platicándoles un poema de Gregorio Marañón que dice: “Vivir no es solo existir, sino existir y crear, saber gozar y sufrir y no dormir sin soñar. Descansar es empezar a morir”. Algunos de ustedes se han preguntado qué trascendentales están siendo en su paso por esta vida, en su paso por este planeta. ¿Estamos dejando huella con los que conocemos o simplemente estamos existiendo? Como dice el poema, ¿solo estamos pasando por los años existiendo?

Cuando nosotros empezamos a crecer, siempre nos dicen cuál es nuestro propósito en esta vida. ¿Qué es lo que buscamos? Para muchos, esa idea resulta aterradora porque dicen: “Ya estoy por cumplir 30, 40 o 50 años y no tengo ni la menor idea”. Entonces mejor descarto la posibilidad de tener algún propósito. Algunos otros tal vez sí tienen una vaga idea de cuál pudiera ser su propósito, pero les da flojera. Es un poco complicado y tendrían que hacer muchas cosas. Están más cómodos como están.

La trascendencia

Pertenecen aquel grupo de personas que piensan así. En ocasiones llegamos a confundir este término y hay dos puntos super importantes que me gustaría que tomen en cuenta con todo esto: la trascendencia.

Punto 1

¿Han estado pensando “bueno, trascender… ¿Adolf Hitler o Nicolás Maduro? Ellos, ¿trascienden?” Este tipo de personas no trascienden. Este tipo de personas únicamente pasan a la historia por sus acciones de maldad.

Punto 2

¿Están pensando “bueno, si no soy famoso en mi país o en el mundo, o por lo menos en mi ciudad, pues estoy trascendiendo porque nadie me conoce y no estoy dejando huella”? Trascender puede ser con una persona, con un familiar, con un amigo, con un conocido o desconocido. Eso no importa. Nosotros trascendemos cuando sobrevivimos más allá de la muerte. Cuando hacemos las cosas con el corazón y transmitimos esa pasión a las demás personas.

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No solo eso, también contagiamos ese progreso y explotamos ese potencial en otros a través de nuestras acciones y lo que vamos generando.

¿Qué significa trascender?

Si buscamos en un diccionario qué nos dice sobre trascender: empezar a ser conocidos en algo que estaba oculto o hacer que algo tenga un efecto en un lugar diferente al que se produjo. Hacer un cambio. Tener algún tipo de crecimiento. Eso es lo que nosotros vemos en el diccionario.

“El mundo entero se aparta cuando ve pasar a alguien que sabe adónde va”. Esta frase me encanta porque una vez que tenemos claro qué es lo que queremos hacer y adónde queremos llegar, aunque durante el camino esa meta vaya cambiando no importa. Las personas estamos en constante cambio todo el tiempo y no es necesario que tengamos una idea desde que tenemos 15 años y que esa idea se quede hasta el momento de nuestra muerte.

Pero cuando nosotros tenemos las ideas fijas, es mucho más fácil que los caminos se vayan abriendo. No digo que sea fácil, no digo que no haya tropiezos, no digo que no haya puntos complicados. De todas aquellas cosas que hagan en la vida, únicamente serán memorables las que hagan con el corazón.

Ejemplos de trascendencia

Para ilustrar lo anterior, me gustaría darles dos ejemplos reales de historias de trascendencia:

Historia 1: El otero

Soy de la ciudad de Córdoba, Veracruz. Cuando era chiquita iba a casa de mi abuela en las tardes y lo más divertido era escuchar al Otero. Él era un señor alto con bigote de unos 55 años aproximadamente. Tenía una manera tan apasionante de vender elotes. Lo hacía con tantas ganas, con tanto esfuerzo y con tanto corazón, que puedo decirles hoy día dejó huella en mi vida.

No sabemos qué ha sido su vida después, pero puedo decirles personalmente dejó huella porque tenía un globo terráqueo en su carrito y nos enseñaba geografía mientras esperábamos nuestros elotes. Nos preguntaba dónde estaba el Monte Everest o cuál era el río Nilo según los colores pintados en palitos dentro de una lata.

Teníamos siete años y esperábamos con ansias su llegada. Este señor evidentemente tenía una pasión por la geografía, pero no tuvo los recursos para trabajar en algo que tuviera que ver con lo que le apasionaba. Sin embargo, buscó en su realidad y en su día a día cómo dejar huella, cómo marcar y explotar ese potencial que él tenía apagado.

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Esta misma historia la platicó en una conferencia hace como tres años. Éramos alrededor de 500 personas y alguien del público dijo: “Mi hijo también es de Córdoba y también recuerdo al Otero”. No importa si solo un pequeño grupo nos hemos quedado con sus ideas o lecciones por comprar elotes, eso es dejar huella.

Historia 2: El documental

Hace unos diez años se realizó un documental sobre la vida real de un concurso de cortometrajes llamado “Chicana” en el Festival Internacional de Cannes. En el video aparecen muchos lugares de comida rápida como McDonald’s o Burger King, intentando vendernos hamburguesas o papas fritas.

Pero al final del día, cuando cierran los restaurantes y se va toda la gente, aparece un señor por la parte trasera del restaurante en una bicicleta llevando consigo un bote lleno de basura separada. Al llegar a una comunidad muy pobre con casas de madera y suelo de tierra, los niños lo rodean aplaudiendo porque las sobras de comida habían llegado hasta ellos.

Este hombre separa cuidadosamente las sobras entre papel desechable, servilletas, pan y hamburguesas. Los niños comen con emoción y alegría porque ese señor había hecho algo por ellos. No sabemos cuántos días llevaban sin comer adecuadamente, pero este hombre dejó huella en sus vidas.

Estas dos historias nos muestran ejemplos de trascendencia, donde personas comunes han logrado hacer algo que marca la vida de los demás. No salieron en periódicos ni recibieron reconocimientos, pero dejaron huella.

Nuestro reto

Ahora nosotros tenemos un gran reto. La mayoría de los que estamos aquí hemos tenido muchas oportunidades en la vida. Al salir de este auditorio, seguramente tendrán un techo donde dormir y algo para cenar. ¿Qué estamos haciendo para dejar huella y trascender en aquellos que más nos quieren? ¿Qué estamos haciendo para dejar huella y trascender con aquellas personas con las que coincidimos en la vida?

No les estoy hablando de convertirse en el próximo presidente de México o del mejor futbolista del mundo con un millón de seguidores en Instagram. Se ha llegado a confundir mucho este término: tener muchos seguidores no significa ser una buena persona.

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Hace poco escuché una conferencia donde mencionaron que los YouTubers están haciendo algo diferente con el potencial que tienen para cambiar el mundo. ¿Y qué están haciendo ustedes? Les estoy hablando también del “pay forward”. Cuando alguien se acerca a ustedes y les da las gracias por algo que hicieron por ellos, ¿cómo responden?

La respuesta debe ser “pagarlo hacia adelante”, como una cadena de favores. No solo en algo altruista, también puede ser en un negocio o emprendimiento. No porque estemos generando dinero significa que no estamos apoyando, trascendiendo o teniendo un efecto positivo.

Hay empresas y empresarios que tienen una gran responsabilidad social y se preocupan por las personas, dejando una huella en quienes los conocen y tratan todos los días.

Hace unas semanas estuve de viaje y encontré un libro maravilloso en el aeropuerto llamado “La inteligencia del éxito” de Anxo Pérez. Él es un joven emprendedor español que ha trabajado en la ONU, ha recibido premios internacionales y desarrolló una metodología para aprender cualquier idioma en 8 meses.

En uno de los capítulos menciona algo muy interesante: cuando hacemos algo bueno por alguien, esa persona nos pregunta cómo podemos pagarle. La respuesta debe ser “pagarlo hacia adelante”. Me encantan los poemas y las frases porque no solo son bonitos para compartir, realmente tienen un aprendizaje.

Quiero terminar con un poema de Francisco Luis Bernárdez que dice: “Si para recobrar lo recobrado debí perder primero lo perdido; si para conseguir lo conseguido tuve que soportar lo soportado; si para estar ahora enamorado fue menester estar primero herido; teniendo por bien tenido lo tenido tengo por bien sufrido los llorado”.

Después de todo he aprendido que no se goza de lo gozado sino después de haberlo padecido. Porque después de todo he comprendido que el árbol tiene florido lo que tiene de sepultado.

Gracias a todos por estar aquí y recuerden, dejemos huella en la vida de los demás y trascendamos en cada momento que tenemos la oportunidad de hacerlo.

La trascendencia no se limita a ser famoso o dejar una marca en el mundo entero. Podemos dejar huella y trascender con las personas cercanas a nosotros. No importa si somos empresarios, estudiantes o trabajadores, siempre podemos hacer algo por alguien y pagar hacia adelante. Dejemos nuestro corazón en lo que hacemos y marquemos la diferencia en la vida de los demás. No olvidemos que solo las acciones hechas con pasión serán memorables. Así que busquemos nuestro propósito, exploremos nuestro potencial y dejemos nuestra huella en este mundo.

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