Potenciando la comunicación visual: cómo el arte y el diseño reducen el estigma

Imagínate reducir el estigma a través del arte y el diseño. Descubre cómo en esta charla TEDx.

Te contaré todo lo aprendido y cómo la fotografía, el arte y el diseño pueden superar estigmas. ¡Sigue leyendo!

¡Hola! Hoy quiero compartir contigo algo realmente inspirador que descubrí en un video de una charla Tedx. Se trata de una historia fascinante sobre inclusión y arte, que me hizo reflexionar sobre la importancia de escuchar y valorar a todas las personas, sin importar sus diferencias o discapacidades.

La posibilidad de cada uno

La charla fue presentada por Silvia María Arango Echeverri, quien desde pequeña tuvo una educación incluyente gracias a sus padres. Cada vez que salía del colegio, la buseta no la llevaba directamente a casa, sino a una fundación donde enseñaban música a niños, jóvenes y adultos con discapacidad intelectual. Silvia interpretaba la flauta junto a otros artistas maravillosos que tocaban diferentes instrumentos.

Esa experiencia le permitió ver y más importante aún, escuchar la posibilidad de cada uno de ellos. Este proceso impactó tanto en su vida que cuando se graduó como diseñadora de comunicación visual en 2016, decidió vincularse nuevamente con esa fundación para trabajar por la inclusión e integración de las personas con discapacidad intelectual mediante el arte y el diseño.

El estigma detrás del prejuicio

Silvia cuenta que cada vez que contaba esta historia siempre recibía las mismas preguntas: ¿cómo es trabajar con un chico con trastornos del espectro autista? ¿Se pegan contra las paredes? ¿Cómo es trabajar con un niño con síndrome de Down? ¿Se entienden? ¿No te da miedo?

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Estas preguntas reflejan el estigma y la estigmatización que existe hacia las personas con discapacidad. Ya sea por problemas mentales, discapacidad física o simplemente por no encajar en los estereotipos de belleza, muchas veces se les etiqueta y se les margina. Esto afecta su bienestar, calidad de vida y desarrollo personal.

Escuchar lo que veo

Silvia decidió cambiar esta percepción negativa y comenzó un proyecto llamado “Escucha lo que veo”. La idea era darles a cada uno de los chicos con trastornos del espectro autista una cámara fotográfica para que fueran ellos mismos quienes nos contaran su historia a través de sus fotografías.

Junto a pedagogos, terapeutas y psicólogos, comenzaron la aventura de sensibilizar sobre el uso de la cámara fotográfica como método de comunicación. No se trataba solo del resultado final, sino también del proceso de enseñanza-aprendizaje detrás.

Las historias detrás de las fotos

Visitando lugares como el museo de la Tertulia y el parque Los Soldados, cada uno de los artistas empezó a retratar su entorno: espacios llamativos, formas y colores que capturaban su atención. Silvia no les decía qué debían fotografiar, sino más bien escuchaba atentamente lo que querían decirnos a través de sus imágenes.

Cuando tuvo la oportunidad de ver las más 100 fotos en su computadora quedó maravillada. Cada imagen contaba una historia única y revelaba la forma en que estos chicos veían el mundo. Las fotografías eran poderosas, llenas de emoción y creatividad.

La apertura de espacios de inclusión

Silvia decidió compartir estas historias con el mundo y organizó una exposición llamada “Escucha lo que veo” en una biblioteca de Cali. Más de 200 personas asistieron a escuchar las historias que los artistas querían contar a través de sus fotografías.

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Los artistas se sintieron orgullosos y felices al ver cómo sus imágenes eran admiradas por los visitantes. Firmaron autógrafos y narraron su historia mediante la fotografía, permitiendo así que cada uno de los asistentes pudiera quitarse las etiquetas preconcebidas y ver realmente a las personas detrás de ellas.

La capacidad de todos

Pero la historia no termina ahí. Uno de los artistas, Manuel, siempre se acercaba a Silvia preguntándole cuándo volverían al museo o cuándo irían otra vez al parque Los Soldados. Fue entonces cuando decidieron entregarle una cámara fotográfica para que siguiera potenciando su habilidad.

Hoy en día, Manuel participa en concursos fotográficos y se ha empoderado completamente del arte de capturar momentos con su cámara. Esto demuestra claramente que no hay limitaciones, solo diferentes formas de ver el mundo.

Esta charla me hizo reflexionar sobre la importancia de escuchar a todas las personas, sin importar sus diferencias o discapacidades. Cuando nos permitimos escuchar, podemos reconocer en ellos sus habilidades, su pasión y su enfoque único del mundo.

Además, nos invita a reducir el estigma que existe hacia las personas con discapacidad y a abrir espacios de inclusión y integración en la comunidad. Valorar y acoger la diferencia es fundamental para construir una sociedad más justa e igualitaria.

Así que te invito a escuchar lo que vemos, a valorar la posibilidad que hay detrás de entender la capacidad de todos. ¡Juntos podemos hacer la diferencia!

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