Prevención de Femicidios: Accionar Judicial para la Seguridad de las Mujeres

Después de una Charla TEDx impactante, descubrí una estrategia innovadora para prevenir violencia de género. ¡No te pierdas los detalles en este artículo!

Hola, soy Carlos Richter y quiero compartir con ustedes un cambio radical en la forma en que investigamos los delitos de violencia de género. Gracias a este cambio, hemos logrado frenar los femicidios. Todo gran cambio tiene un principio y recuerdo muy bien el primer día en el que me dieron intervención en un caso en el que una joven mujer intentó quitarse la vida.

Fui con la pretensión de investigar al agresor, su expareja, quien había tenido una situación de violencia con ella. Sin embargo, lo que encontré no me lo esperaba. Me contó que se había querido quitar la vida porque desde el momento en que hizo la denuncia penal su vida se había transformado en un calvario.

Resultó que su expareja no aceptaba haber sido dejado por ella y mucho menos aceptaba que un juez le prohibiera acercarse a ella. A partir de ahí comenzó a hostigarla: llamadas telefónicas, mensajes, acosos constantes e incluso apareciendo frente a su casa o lugar de trabajo.

A pesar de las múltiples denuncias penales y las intervenciones policiales, él no paraba. Esto me afectó profundamente y descubrí algo alarmante: este caso no era único; había muchos más como este.

El error cometido

Me puse a estudiar cada caso para descubrir dónde estábamos fallando como operadores de justicia. Y encontré un error evidente pero pasado por alto: estábamos priorizando los delitos más graves dentro del marco de violencia de género.

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Pregunto, ¿cuál creen ustedes que es el delito en este contexto que debería atenderse de manera más rápida y urgente? Les diré la respuesta: el delito leve. En la justicia, la prioridad debería ser el delito más grave, pero esto está mal.

Para entenderlo mejor, les pongo un ejemplo: imaginemos que somos encargados de mantenimiento de una represa y encontramos una pequeña fisura en ella un viernes. Decidimos posponer su reparación para el lunes porque consideramos que no es urgente. Sin embargo, nos llaman el domingo por la noche para decirnos que la fisura ha crecido y la represa se rompió. Ahora sí corremos urgentemente a ver qué podemos hacer.

Esto no parece lógico, ¿verdad? La urgencia debería haber estado en reparar esa fisura para prevenir problemas mayores. Pero en la justicia no tenemos esta mirada. Hoy abordamos los delitos graves mientras ignoramos los leves, como si fueran solo pequeñas grietas en nuestra represa.

Invertir las prioridades

Decidí patear el tablero y cambiar radicalmente nuestra forma de investigar los delitos de violencia de género. Invertí la pirámide de prioridades colocando a los delitos leves arriba de todo.

Este cambio implica que todos los delitos leves sean atendidos con máxima prioridad y rapidez. Y esto tiene una gran ventaja: son casos sencillos de investigar debido a su naturaleza simple.

Como resultado, las respuestas judiciales se vuelven rápidas y efectivas. Durante todo un año, he logrado probar que cuando llevamos al agresor ante el juez en una audiencia oral y pública pocos días después del hecho, su conducta violenta se detiene.

Esto es esencial para prevenir los femicidios porque corta la escalada de violencia. Imaginen una escalera donde cada nivel superior es más grave y violento que el anterior. Si abordamos rápidamente los delitos leves, lograremos frenar esa escalada antes de llegar al femicidio.

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El poder de la prevención

No pretendo que la justicia se convierta en una entidad preventiva, pero sí busco cambiar nuestra forma de trabajar. La metodología actual no funciona; estamos perdiendo terreno.

A partir de ahora, todos los operadores deben imitar mi enfoque: abordar prioritariamente los delitos leves de violencia de género. No necesitamos cambiar ninguna ley para esto; solo necesitamos un cambio radical en nuestra mentalidad y forma de actuar.

Este método funciona realmente. En nuestra jurisdicción, hace más de un año que lo aplicamos y hemos logrado frenar los femicidios. Ya no hay más víctimas mortales desde que implementamos este cambio.

Cambiar nuestras prioridades y enfocarnos en los delitos leves dentro del marco de violencia de género puede marcar una gran diferencia en la prevención de femicidios.

No se trata solo castigar a quienes cometen estos delitos menores, sino también interrumpir la escalada de violencia y evitar que ocurran hechos más graves. Todos los operadores de justicia deben imitar este enfoque para contribuir a erradicar la violencia de género.

Funciona, lo hemos comprobado. No podemos quedarnos de brazos cruzados mientras perdemos vidas. Es hora de cambiar nuestra forma de trabajar y hacer todo lo posible para prevenir los femicidios.

Gracias por su atención.

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