Redención de un joven delincuente: Superando el pasado

¿Alguna vez te has preguntado cuándo termina de pagar una condena un joven que cometió un delito? En esta charla, Tico Orozco nos desvela las respuestas a esta pregunta inquietante que nos hace reflexionar. Como director de Casa de las Ideas (Tijuana Innovadora), Tico ha trabajado de cerca con jóvenes ex-delincuentes a través de su labor en una asociación civil.

¡Hola! Hoy quiero compartir contigo algo que acabo de descubrir en un video de una charla Tedx muy interesante. Se trata de una charla impartida por Tico Orozco, un reconocido activista social en la ciudad de Tijuana. En esta charla, Tico nos habla sobre los jóvenes invisibles, aquellos que pasan desapercibidos para nosotros hasta que cometen algún delito.

¿Quiénes son los jóvenes invisibles?

Según las autoridades, estos jóvenes son aquellos que se encuentran en conflicto con la ley y participan en delitos como robos, asaltos e incluso homicidios. Sin embargo, no todos los jóvenes son criminales. Solo representan el 0.7% de la población joven en la ciudad.

Tico nos invita a reflexionar sobre cómo estos jóvenes invisibles podrían haber sido nosotros mismos si hubiéramos enfrentado situaciones similares a las suyas. Muchas veces nos negamos a verlos y los estigmatizamos como excluidos o “ninis”, pero ellos también merecen oportunidades y acceso a educación y empleo.

El proyecto Casa de las Ideas

Tico comparte su experiencia al regresar a Tijuana y encontrarse con una organización civil llamada Tijuana Innovadora. Juntos desarrollaron el proyecto “Casa de las Ideas” en la colonia Camino Verde, una zona con altos índices delictivos. El objetivo era utilizar el arte como medio para transformar socialmente a niños y adolescentes.

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A través del arte, se buscaba despertar en ellos una nueva forma de ver su entorno y generar un pensamiento crítico. Estos jóvenes invisibles, que carecen de oportunidades y acceso a la educación, se enfrentan a diferentes factores de riesgo tanto ambientales como personales.

Un caso para entenderlo mejor

Tico nos invita a ponernos en los zapatos de uno de estos jóvenes invisibles. Imaginemos a un niño de 14 años que vive en una casa vulnerable, donde su padre consume drogas constantemente. Este niño es dejado solo todo el día mientras su padre trabaja o busca sustancias.

Un día, su padre lo toma de la mano y lo lleva consigo cuando va a comprar droga. El niño se siente feliz porque finalmente su padre le presta atención, pero pronto se da cuenta de que está siendo utilizado para evitar sospechas por parte de las autoridades. Vive constantemente expuesto al consumo y sobredosis de drogas por parte de su padre.

Finalmente, este niño entra en contacto con un grupo que le encarga pequeños mandados. A medida que cumple con éxito estas tareas, recibe reconocimiento y remuneración económica. Sin embargo, llega el momento en que le piden cometer un homicidio como muestra de lealtad al grupo.

El proceso hacia la reinserción

Este joven termina siendo detenido por sus acciones y entra en prisión. Sin embargo, Tico resalta que muchos jóvenes pasan por un proceso positivo durante su estancia en la cárcel. Desarrollan un hambre increíble por superarse y demostrarle a la sociedad que pueden ser funcionales y tener una vida plena como cualquier otra persona.

Tico también comparte algunos proyectos en los que ha participado junto a un grupo de personas preocupadas por esta problemática. Uno de ellos es “Hop Rock”, donde los jóvenes reciben capacitación culinaria y luego son canalizados hacia empleos en el sector alimentario. Otro proyecto es “Casa de la Tribu”, donde se acompaña a los jóvenes durante un año para que desarrollen negocios sociales que resuelvan problemáticas en su comunidad.

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Esta charla me ha hecho reflexionar sobre la importancia de no ignorar a estos jóvenes invisibles. Ellos existen, están aquí en nuestra sociedad y merecen oportunidades para demostrar su potencial. Es responsabilidad de todos nosotros abrirles las puertas y hacerles sentir que juntos podemos salir adelante.

Así que te invito a ver este video y sumarte al movimiento para brindar segundas oportunidades a aquellos jóvenes invisibles que solo necesitan una mano amiga para transformar sus vidas.

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