Reparando la vida: transformación personal para la felicidad

¿Quieres conocer la historia de esta increíble mujer que ha revolucionado el mundo de la mecánica? Su charla TED te dejará sin palabras. ¡Descúbrela aquí y déjate inspirar!

Hace cinco años atrás, inicié mi primer taller mecánico. Como pueden ver, soy una mujer emprendedora en un campo donde comúnmente no hay mujeres. Llegar hasta donde estoy ha sido una serie de procesos y obstáculos. Siempre me encontraba con la misma pregunta: ¿Por qué no puedo hacerlo? No había respuesta que me dejara tranquila. Pero hoy les voy a contar cómo construí mi propio vehículo y volé, aunque parezca algo imposible.

Construyendo el chasis

Todo parte por el chasis, la parte que sostiene las piezas y ensambles del vehículo. Esa soy yo, sosteniendo cada pieza y sistema de mi propia vida. Desde muy pequeña empecé a ensamblar mi carrocería. A los nueve años ocurrió un episodio que marcó mi vida: desarmé el televisor de mi casa para intentar arreglarlo y poder ver mis dibujos animados. Con miedo de que explotara, lo encendí y funcionó sin problemas. Fue mi primer triunfo.

Luego seguí creciendo y aprendiendo sobre mecánica automotriz siendo adolescente trabajando como ayudante mecánico en el taller de mi tío. Recuerdo con orgullo cómo reparé por primera vez el motor de un camión cuando solo tenía 14 años.

La carrocería visible

La carrocería es la parte visible de un vehículo, lo que todos ven. Al igual que cualquier otro vehículo, también fui juzgada por apariencia sin poder demostrar lo eficiente que podía ser trabajando. Para desafiar los estereotipos, decidí entrar al mundo del modelaje para demostrar que podía ser femenina y gustarme la mecánica a la vez.

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A pesar de los obstáculos, continué adelante. Fui madre a los 16 años y nuevamente fui juzgada y me dijeron que no podía seguir estudiando. Pero eso no fue un obstáculo para mí, seguí adelante y tuve mi segundo hijo a los 19 años.

En medio de todo esto, enfrenté el choque más grande de mi vida con daños casi irreparables en mi chasis y carrocería: perdí la custodia de mis hijos. Recuerdo las palabras del juez cuando me dijo que creciera, me desarrollara y cumpliera mis metas para que mis hijos también fueran felices. Luché incansablemente durante cuatro años para recuperarlos.

El ensamble

La segunda etapa del ensamble fueron las ruedas. Debía poder desplazarme hacia donde iba, al igual que una buena suspensión para amortiguar cada golpe en el camino lleno de baches e impedimentos.

Otro aspecto importante fue el sistema de frenos. Después de haber chocado anteriormente, aprendí la importancia de tener paciencia y tolerancia para frenar las cosas en la vida. Ir sin frenos puede causar graves accidentes.

Luego vino el ensamble de dirección y luces. Todos debemos saber dirigir nuestras vidas y señalizar nuestros caminos hacia nuestras metas.

El corazón del vehículo

El motor es el corazón de un vehículo. En mi vida, mis hijos son mi motor. Puedo tener una buena carrocería, luces impecables y neumáticos de calidad, pero sin un motor, no llegaría a ninguna parte. Es aquí donde debemos tener los mayores cuidados y atender nuestras necesidades para seguir adelante.

La línea de escape

La línea de escape en un vehículo se encarga de expulsar los gases tóxicos del proceso de combustión. Así también debía ser yo: votando todos los prejuicios, críticas y dudas por la línea de escape. Aprendí a ser tolerante con las opiniones de los demás y a no dejar que me afectaran.

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Somos muchas mujeres buscando oportunidades en este campo y enfrentando obstáculos cada día. Ya no somos bichos raros, somos personas que necesitamos oportunidades para crecer y desarrollarnos.

Mi nombre es Waleska Morales, soy mecánica automotriz, madre soltera, soldadora calificada y dueña del primer taller mecánico femenino en Chile. Mi gran meta es convertirme en profesora con vocación y pasión en el área de la mecánica automotriz.

A través del ensamble de mi vida como si fuera un vehículo, he aprendido a superar obstáculos, desafiar estereotipos y luchar por mis sueños. No importa cuántas veces me hayan dicho “no puedes”, he demostrado que sí puedo.

Nunca te rindas, incluso cuando los demás duden de ti. Tú eres el conductor de tu propia vida y puedes construir el vehículo que te lleve hacia tus metas. ¡Sigue adelante y alcanza tus sueños!

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