Reputación Online: Descubre tus derechos en Internet

¿Alguna vez te has preguntado cuáles son tus derechos en Internet? ¿Cómo afecta la era digital a nuestros derechos civiles? Yo sí, y por eso me sumergí en una charla TED fascinante que me abrió los ojos.

El ponente de esta charla es un especialista en la defensa de los derechos civiles en Internet. Ha investigado y desarrollado proyectos jurídicos en el ámb

Buenos días, soy abogada y me dedico a proteger el derecho a reputación en internet. ¿Alguna vez se han publicado fotografías tuyas poco favorecedoras en internet sin tu permiso? ¿Te gusta lo que otros dicen sobre ti cuando buscas tu nombre en Google? En fin, mi trabajo consiste en responder estas preguntas y exponer la complejidad de este tema legal.

Un caso real

Voy a exponer un caso, el caso de un cliente al que llamaremos Winston Smith, y la odisea legal que vivimos juntos. Este señor llegó a mí a principios de 2014. En ese momento, no existía ni el Reglamento General de Protección de Datos Europeos ni el Derecho al Olvido Digital ni ningún derecho digital reconocido internacionalmente.

Pero antes de entrar en detalles, hagamos un poco de historia sobre Internet. Internet ha ido avanzando con los años: primero hubo avances tecnológicos y luego las personas nos hemos adaptado a estos cambios. Las relaciones sociales también han cambiado debido al mal uso que se ha hecho de esta herramienta. La ley ha tardado mucho tiempo en ponerse al día con respecto al uso generalizado de Internet.

En 1998 comenzó a entenderse más o menos cómo usar Internet; hace apenas 21 años atrás, lo cual es muy reciente para el mundo del derecho. En 2001 llegó Google y cambió nuestra forma de entender Internet simplemente con la introducción de unos términos que generaban resultados estructurados en una búsqueda.

Más tarde surgieron las redes sociales como Facebook, Twitter e Instagram. Todo esto fue moldeando Internet y cambiando la forma en que nuestros datos personales se exhiben en línea. Hoy en día, nuestros datos personales están expuestos las 24 horas del día, los 7 días de la semana, desde cualquier parte del mundo y sin ningún control absoluto.

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Y así fue como llegué al caso de Winston Smith en 2014. Resulta que a este señor le habían publicado un post en Facebook con su nombre, apellido, dirección y una foto poco favorecedora asociada a unos comentarios difamatorios: “El señor Winston Smith es un mentiroso, me ha robado todo mi dinero. Mujeres, ¡cuidado!”

Winston estaba muy preocupado porque todo era falso. Pero lo peor no era eso; lo peor era que cuando alguien buscaba su nombre y apellido en Google, el primer resultado era ese post de Facebook. Esto le impedía llevar una vida normal y digna: no podía encontrar trabajo decente ni tener clientes para su página web ni encontrar pareja por internet.

Desesperado, Winston fue a la comisaría de policía para poner una denuncia. El policía simplemente se burló de él y le dijo que esto les pasaba todos los días. Traumatizado por esta experiencia humillante, Winston decidió buscar ayuda profesional.

La búsqueda de respuestas

Fue entonces cuando llegó a mí con la pregunta: “¿Es legal eliminar un post de Facebook?” La verdad es que durante toda mi carrera de derecho nunca estudié si es legal eliminar un perfil completo de Facebook o si hay algún máster o conferencia sobre este tema.

Como especialista en nuevas tecnologías, busqué respuestas por todas partes. Algunos colegas me decían que no era cuestión de la ley, sino de diplomacia internacional. Otros afirmaban que la jurisdicción correspondía a California y que los europeos no teníamos nada que hacer al respecto.

Estas respuestas no eran suficientes para mí, así que decidí ir a una instancia superior: un juez. Le pregunté directamente: “Señor juez, ¿es legal eliminar un perfil de Facebook?” Su respuesta fue desconcertante: “¿Qué es Facebook? ¿Es eso del porno gratis?”

Desanimada por esta respuesta, decidí buscar ayuda en la academia. Fui a la facultad de derecho en busca de algún profesor especialista en derecho de internet o nuevas tecnologías. Pero me dijeron que ese campo aún no existía.

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Finalmente, encontré a una doctora llamada Yasser, quien formaba parte de una comisión sobre nuevos dispositivos tecnológicos. Me acerqué a su despacho y le hice la misma pregunta: “¿Es legal eliminar un perfil de Facebook?”

Su respuesta fue clara y contundente: “Sí, es legal y además es responsabilidad individual.” Por fin tenía una respuesta concreta pero ahora tenía que averiguar cómo llevar a cabo esa eliminación.

Derechos involucrados

Comencé estudiando los derechos involucrados en Internet. Aunque no hay una ley específica para regular Internet ni una autoridad global ni una policía dedicada exclusivamente a este ámbito, recurrí a la Declaración Universal de Derechos Humanos como referencia internacional.

El artículo 1 de la Declaración Universal de Derechos Humanos establece que todas las personas tienen derecho a una vida digna. El artículo 12 garantiza el derecho al honor y a la reputación, mientras que el artículo 22 asegura el derecho al libre desarrollo de la personalidad en cada etapa de la vida.

Con esto en mente, tenía más o menos claro cuáles eran los derechos internacionales involucrados. Pero luego había que determinar quién era responsable y quién tenía la tecnología necesaria para eliminar un perfil de Facebook: Facebook mismo.

Decidí contactar con ellos mediante correo ordinario, pero no encontré ningún email de contacto. Solo había una dirección física en California. A pesar de ello, envié una carta por correo postal a Facebook y esperé su respuesta.

Por otro lado, Winston también se veía afectado por el hecho de que ese post apareciera como primer resultado en Google cuando buscaban su nombre. Así que decidí contactar también con Google para intentar solucionar este problema.

Nuevamente, no encontré ningún email para ponerme en contacto directo con ellos. Solo había otra dirección física en California. Envié una carta similar a la anterior y esperé pacientemente durante 15 días.

Finalmente, recibí un sobre enorme procedente de Google. Lo abrí ansiosa y me encontré solo con un folio que decía: “Este no es el canal adecuado para comunicarse con Google”. No recibí ninguna respuesta por parte de Facebook.

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La realidad del contenido en Internet

Ahora quiero compartir algunos datos impactantes sobre Internet: ¿sabías cuántos contenidos se publican cada minuto en la red? ¡4.500.000 búsquedas en Google, 277.000 historias en Instagram y 188 millones de correos electrónicos! Haz los cálculos y verás cuántos contenidos hay cada día.

Y sabes qué, algunos de estos contenidos pueden ser sobre ti. Algunos serán positivos, pero otros serán negativos e incluso aquellos que sean positivos pueden no representar tu situación actual. Todos tenemos el poder de decidir qué información sobre nosotros se muestra en Internet.

Debemos ser conscientes de que no debemos tolerar informaciones negativas sobre nosotros mismos en Internet. Desde 2018, el Reglamento General de Protección de Datos Personales ha entrado en vigor en Europa y prohíbe la publicación de datos personales sin consentimiento.

Las infracciones a esta normativa pueden acarrear multas de hasta 20 millones de euros. En todos los continentes existen numerosas leyes para proteger los datos personales y es nuestro deber ejercer nuestros derechos.

A lo largo del caso del señor Winston Smith, aprendí muchas cosas sobre la complejidad legal que rodea a Internet y cómo proteger nuestra reputación online.

Descubrí que aunque la legislación aún está tratando de ponerse al día con respecto a este tema tan cambiante, tenemos derechos internacionales que podemos invocar para protegernos contra difamaciones o violaciones a nuestra privacidad.

También aprendí que las grandes compañías tecnológicas como Facebook y Google tienen un papel importante como responsables directos del contenido generado en sus plataformas. Aunque no fue fácil contactar con ellos, su responsabilidad es indiscutible.

Pero lo más importante que aprendí es que todos tenemos el poder de decidir qué información sobre nosotros se muestra en Internet. Debemos ser conscientes de nuestros derechos y ejercerlos para asegurarnos una vida digna y respetuosa en el mundo digital.

Así que te invito a dejar cosas bonitas en Internet, porque al final será la historia y el recuerdo que quede sobre nosotros. ¡Gracias por leer!

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