Rescatemos nuestros alimentos: soluciones creativas para combatir el desperdicio alimentario

¿Sabías que se desecha una enorme cantidad de alimentos en buen estado en todo el mundo? Laura Ochoa, biotecnóloga y Maestra en Ciencias, descubrió este problema y decidió tomar acción. Después de sumergirse en la investigación, Laura se unió al movimiento global Discosopa, dedicando su tiempo y esfuerzo para combatir este desperdicio alimentario.

Si estás

¡Hola! Hoy quiero compartir contigo algo que descubrí en un video de una charla Tedx que vi recientemente. Se trata de una charla impartida por Laura Ochoa, quien nos cuenta sobre su experiencia y aprendizajes en relación al desperdicio de alimentos. Fue una charla realmente impactante y reveladora.

La primera ilusión

Laura comienza la charla hablando sobre las tres ilusiones que ha mantenido durante toda su vida: cambiar el mundo, seguir jugando en la tierra y descubrir cosas nuevas. Para materializar estas ilusiones, decidió convertirse en biotecnóloga y estudiar una maestría en ciencias centrada en la conservación del melón cantaloupe.

Un dato sorprendente

Mientras investigaba sobre cuántos melones se perdían al año en México y en el mundo, Laura se topó con un reporte titulado “Pérdida y desperdicio de alimentos en América Latina y el Caribe”, elaborado por la Organización Mundial para la Agricultura y la Alimentación (FAO). Este reporte revelaba datos impactantes: el 37% de la producción de alimentos termina siendo desperdiciada, lo cual podría alimentar a 7 millones de personas que padecen hambre.

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Cambiando mi perspectiva

Hasta ese momento, Laura creía que los alimentos solo terminaban siendo desechados cuando eran incomibles. Pero saber que un tercio de la producción mundial se desperdicia fue impactante para ella. A partir de entonces, comenzó a tomar medidas para evitar el desperdicio en su vida cotidiana, como comprar frutas y verduras “imperfectas” y consumir partes de los alimentos que antes descartaba.

Descubriendo soluciones

Con el tiempo, Laura encontró diferentes soluciones al desperdicio de alimentos. Leyó sobre iniciativas como los bancos de alimentos, que alimentan a millones de personas en más de 40 países, y la campaña “Google y Fruit”, enfocada en aprovechar las frutas y verduras que no cumplen con los estándares comerciales. Pero lo que realmente llamó su atención fue el movimiento global llamado “Disco Sopa”.

El poder del Disco Sopa

“Disco Sopa” es un evento donde voluntarios transforman alimentos desechados en platos deliciosos mientras disfrutan de música. Laura quedó fascinada con esta idea e investigó más sobre ella. Aunque al principio no entendía mucho debido a la barrera del idioma (los videos estaban en francés), estaba emocionada por todo lo que veía detrás. Esperaba ansiosamente encontrar un evento cerca para poder asistir.

Nadie tomaba en serio el problema

Sin embargo, Laura se dio cuenta de que muchas personas no tomaban en serio el tema del desperdicio de alimentos. A pesar de saber la importancia de acabar con el hambre y reducir este desperdicio, parecía que nadie dimensionaba realmente el problema. La revolución verde se centró en producir más alimentos para acabar con el hambre sin considerar las consecuencias negativas del aumento excesivo de la productividad.

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La realidad del desperdicio de alimentos

El video que Laura vio revelaba datos alarmantes sobre el desperdicio de alimentos. Cada año, se desperdician 1,300 millones de toneladas de alimentos en todo el mundo, mientras que 821 millones de personas padecen hambre. Además, el 30% de la tierra agrícola se utiliza para cultivar alimentos que nunca se consumirán.

Un problema social y ambiental

Pero el desperdicio de alimentos no solo es un problema social, donde unos tiran comida mientras otros pasan hambre. También es un problema ambiental, ya que entre el 8% y el 10% de las emisiones globales de efecto invernadero provienen de alimentos que nunca se consumen. La lucha contra el cambio climático está estrechamente ligada a la reducción del desperdicio alimentario.

Es hora de actuar

Laura nos invita a reflexionar sobre nuestras acciones como consumidores y a tomar medidas para reducir el desperdicio en nuestra vida diaria. Nos recuerda que estamos en medio de una crisis climática y no podemos quedarnos solo compartiendo datos en redes sociales. Debemos actuar ahora mismo.

El video me dejó pensando en cómo puedo contribuir a reducir el desperdicio alimentario en mi propia vida. Aprendí sobre la importancia del movimiento “Disco Sopa” y cómo este evento puede crear conciencia sobre la deliciosa naturaleza de los alimentos desechados. También entendí que como consumidores tenemos poder para cambiar esta situación y debemos cuestionar nuestras prácticas de compra y consumo.

El desperdicio de alimentos es un problema que afecta tanto a nivel social como ambiental, y debemos tomar medidas para solucionarlo. No podemos permitir que toneladas de alimentos se desperdicien mientras millones de personas padecen hambre. Todos podemos marcar la diferencia en esta lucha contra el desperdicio alimentario. ¡Es hora de actuar!

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