Ser invisible: pequeñas acciones, grandes cambios

¿Alguna vez has sentido que tu vida pasa de largo mientras te quedas en la barrera, invisible para los demás? Carolina Gómez Muñoz, economista y especialista en administración de negocios, vivió esa sensación durante muchos años. Pero gracias a una frase directa y contundente, decidió emprender pequeñas acciones que generaron grandes cambios en su vida. Me he sumergido en su charla TEDx y

Hace poco tuve la oportunidad de ver una charla Tedx muy interesante titulada “El poder de ser invisible” por Carolina Gómez Muñoz. En esta charla, Carolina nos cuenta cómo el deseo de ser invisible puede convertirse en algo permanente en la vida de algunas personas.

Descubriendo los diferentes tipos de invisibilidad

Carolina comienza explicando que existen diferentes formas en las cuales un objeto puede volverse invisible. Una de ellas es cuando la masa del objeto no es capaz de reflejar la luz, lo que hace que sea invisible a nuestros ojos. Pero también podemos ocultar objetos camuflándolos con su entorno o ubicándolos en lugares oscuros.

Sin embargo, Carolina descubrió que ella misma se había vuelto invisible como mecanismo de defensa. Se escondía detrás de malos hábitos alimenticios y descuidaba su cuidado personal para pasar desapercibida. Poniendo siempre las necesidades y expectativas de los demás por encima de las suyas propias, se sumió en la oscuridad absoluta.

El despertar hacia el cambio

Pero un día todo cambió para Carolina. Su hija Mariana sufrió un accidente mientras patinaba y se fracturó el brazo. Fue entonces cuando Carolina se dio cuenta del impacto negativo que sus acciones tenían sobre su hija y decidió emprender una pequeña acción: bajar 14 kilos en 7 meses a través del uso disciplinado de una aplicación móvil.

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Ese pequeño cambio físico fue solo el comienzo. Carolina decidió seguir estudiando y se graduó con honores de su especialización. Continuó su educación y hace un mes terminó las materias de su maestría. Pero el cambio no fue solo externo, también experimentó un cambio emocional y renovó sus ambiciones.

De la invisibilidad a la visibilidad

Carolina decidió encender la luz del cuarto oscuro en el que había estado viviendo y salir de su aislamiento social. Aunque al principio puede parecer antipática debido a su falta de práctica en socializar, ha construido un grupo de amigos maravillosos y ha conocido personas valiosas gracias a pequeñas acciones como almorzar con el amigo de un amigo.

Ahora Carolina entiende lo importante que es generar redes y conexiones significativas con las personas. Y ha aprendido que pequeñas acciones sostenidas en el tiempo son las que generan grandes resultados.

El poder transformador del miedo

Pero Carolina no se detuvo ahí. Decidió enfrentar sus miedos más profundos, como volar en avión o hablar sobre finanzas en público. Ha tomado más vuelos en el último año que en los últimos diez años juntos, y ha grabado videos sobre finanzas para pymes que han tenido una excelente acogida por parte de expertos en el tema.

Aprendizajes importantes

Carolina resume sus aprendizajes clave en tres puntos fundamentales:

  1. Hacerte visible: No es necesario hacer cambios extremos para visibilizarte. Son las pequeñas acciones sostenidas en el tiempo las que te llevan a ver los cambios que deseas en tu vida.
  2. Siempre hay alguien que está viendo: Aunque te sientas invisible, siempre hay alguien observando tus acciones. Ya sea tu pareja, amigos, colegas o incluso tus hijos, eres un modelo a seguir para ellos.
  3. Todos necesitamos ser notados: No existe nadie sin nada bueno que ofrecerle a los demás. Todos tenemos algo que aprender y algo que enseñar. Hacerte visible es atender un llamado de servicio hacia los demás.
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Hacerse invisible puede parecer divertido al principio, pero cuando la invisibilidad se convierte en una forma de vida permanente, puede llevarnos a sentirnos solos y desvalorizados. Carolina nos muestra cómo pequeñas acciones sostenidas en el tiempo pueden transformar nuestra invisibilidad en visibilidad y cómo esto nos permite conectar con otros de manera más profunda.

No importa cuánto miedo tengamos o cuán insignificantes creamos ser, todos tenemos potencial para brillar y hacer una diferencia en la vida de los demás. Así que te invito a hacerte visible y permitirte mostrar tus talentos y dones al servicio de aquellos que te rodean. ¡El mundo necesita lo mejor de ti!

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