Transforma tu cerebro con un viaje alucinante: el regalo perfecto para tu mente

¡Descubre cómo un viaje puede transformar tu mente! Acompáñame a través de las fascinantes ideas de esta psicóloga en una charla TED que te dejará asombrado. Prepárate para embarcarte en esta aventura mental y descubre por qué viajar es el mejor regalo para tu cerebro.

Hace poco tuve la oportunidad de ver una charla TEDx muy interesante que me hizo reflexionar sobre el futuro y cómo podemos encontrar diferentes versiones de nosotros mismos para mejorar. El autor, Ariana Soto, plantea la pregunta de cómo imaginamos nuestra vida dentro de 20 años. Algunos pueden decir que no tienen idea, mientras que otros piensan en seguridad laboral, económica y familiar. Pero ¿alguna vez hemos considerado la posibilidad de que ese futuro inexistente e incierto desaparezca sin motivo aparente? Esta reflexión me llevó a soñar y viajar en mi mente.

Para mí, viajar es la mejor forma y la más divertida de explorar diferentes versiones de mí mismo. Cuando sueño con hacer un viaje, vienen a mi cabeza imágenes vívidas de lugares por descubrir, personas fascinantes por conocer y experiencias sensoriales únicas. Sin embargo, dar el siguiente paso no es tan fácil como parece. Pensar en abandonar una vida establecida o en formación puede ser complicado.

Desafiando los conceptos aprendidos

Cuando comencé a planear mi viaje, sabía que tenía que olvidar ciertos conceptos preestablecidos sobre cómo debería ser un viaje perfecto: hoteles lujosos todo incluido, tarjetas de crédito ilimitadas y restaurantes caros. Investigando un poco encontré páginas web y aplicaciones donde podía intercambiar trabajo por comida y alojamiento durante mis viajes. Esto me pareció increíble porque además aprendería cosas nuevas.

Leer también:  El poder de la disciplina: El camino al éxito en el fútbol

Decidí quitarme las imágenes idealizadas de películas donde todo termina en tragedia y me puse en contacto con personas que ofrecían sus casas como refugios para viajeros. Aunque al principio sentí cierto miedo y ansiedad, decidí dejar que mi curiosidad guiara mis decisiones.

El comienzo de un viaje transformador

Hace un año, emprendí mi viaje por las rutas argentinas que me llevarían hasta el fin del mundo. Allí, conecté con la zona austral de Chile y encontré mi primer trabajo como voluntaria en una huerta orgánica rodeada de montañas nevadas, lagos y cascadas provenientes del hielo patagónico.

A lo largo de mi viaje, tuve la oportunidad de aprender cosas nuevas y desafiarme a mí mismo. Trabajé recibiendo a viajeros de todo el mundo en una pequeña ciudad estilo suizo, donde les brindaba el mejor trato posible. También exploré lugares donde las carreteras estaban hechas de agua proveniente del río Paraná.

Pero uno de los momentos más impactantes fue cuando llegué a una gran hacienda a los pies de las montañas del imperio inca. Allí compartí tiempo y espacio con muchas personas diferentes, aprendiendo sobre bioconstrucción, plomería, carpintería e incluso vendiendo helados. A pesar de que nuestro trabajo no era el mejor remunerado, siempre dimos lo mejor de nosotros mismos.

Transformación interna

Después de vivir todas estas experiencias transformadoras durante mi viaje, me di cuenta de cómo mis creencias arraigadas se iban diluyendo. Ya no era la misma persona que había salido hace un año con mi mochila a cuestas. Estaba en proceso de transformación.

Los neurocientíficos afirman que cuando experimentamos cambios significativos en nuestras vidas, nuestro cerebro crea nuevos caminos entre las neuronas, mejorando la comunicación y facilitando el aprendizaje. Este cambio es duradero e infinito, y nos permite mezclar nuestras creencias, valores y experiencias con nuevas culturas, sabores y colores.

Leer también:  Transformación y autosuperación en Colombia: revelando vidas

El verdadero viaje de transformación

A lo largo de mi viaje, he vivido historias fascinantes contadas por otros y experimentadas de primera mano. He conocido gente maravillosa que me ha abierto las puertas de su vida sin pedir nada a cambio. Me pregunto por qué no tropezar con diferentes miradas y explorar lugares que desafíen nuestros pensamientos para poder transformar nuestro mundo.

Como dijo Marcel Proust: “El verdadero viaje de transformación no está en encontrar nuevos caminos, sino en tener nuevos ojos”. No necesitamos irnos lejos para cambiar nuestra perspectiva; cualquier cambio en nuestras vidas puede ser una oportunidad para aprender algo nuevo y seguir creciendo.

Viajar puede ser mucho más que visitar lugares turísticos; puede ser una experiencia transformadora que nos permita descubrir diferentes versiones de nosotros mismos. Al salir de nuestra zona de confort y enfrentarnos a situaciones desconocidas, creamos nuevos caminos en nuestro cerebro y abrimos nuestra mente a nuevas posibilidades.

Así que te invito a que te atrevas a explorar, a desafiar tus conceptos aprendidos y a descubrir nuevas miradas y experiencias. No te conformes con quedarte en el lugar en donde estás; siempre hay algo más allá esperando ser descubierto. ¡Buen viaje!

Publicaciones Similares

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.